Para el año 1982 las importaciones habían
sido una vez mas limitadas por el gobierno argentino, por lo cual las pickups medianas
japonesas ya no se ofrecían en el mercado. Su nicho era cómodamente ocupado por
los utilitarios de Peugeot prácticamente sin competencia.
Ningún vehículo de este tipo y con
tracción integral se vendía en el mercado local, hasta que la empresa Eniak
desarrolló su modelo Durango, que se convirtió en el primer utilitario de tracción
en las cuatro ruedas fabricado en serie en Argentina.
En el frontal de la carrocaría existía un gran spoiler inferior. Las ópticas eran provenientes del Gacel y la parrilla era de plástico de diseño específico.
La velocidad máxima era de 116 km/h y con el motor 1,8 desarrollaba una potencia de 76 caballos. Medía 4,70 metros de largo, 1,75 de ancho y 1,79 de alto. La caja medía dos metros de largo y la distancia entre ejes era de 2,80. Las suspensiones eran de ejes rígidos con ballestas tanto adelante como atrás. Los frenos delanteros eran de discos y los traseros de tambor.
La miniatura es una muy linda sorpresa de la colección “Autos Inolvidables Argentinos 80-90” de Salvat. Aunque como suele suceder en el caso del fabricante de estas miniaturas, los diseños de los moldes inexplicablemente carecen de lógica en algunos casos. A pesar de tener como punto de partida las excelentes representaciones de los Dodge 1500/1800 tanto argentinos como brasileños, para realizar este modelo han partido desde cero, y la cabina, que debería ser idéntica a las de aquéllos, es bastante diferente, dificultando la relación con los mismos puestos lado a lado en la vitrina.
Tiene retoques de pintura en interiores y en la máscara negra de la parrilla.
CRUISER






















































