El Audi 100
de tercera generación presentó un repaso de sus líneas que suavizaron sus
aristas y lo hicieron mas aerodinámico respecto de su predecesor, logrando un Cx de 0,30.
El
amçumento de la eficiencia aerodinámica resultó en una mejor economía de
combustible. El nuevo diseño contrastó con las formas precedentes. Sus ventanas
estaban rasadas con la carrocería, una innovación que está presente en todos
los modelos del mercado aún hoy.
Su
velocidad máxima, ayudada por la aerodinamia, era superior a todos sus
competidores contemporáneos de similar cilindrada y potencia.
La gama de
motorizaciones era múltiple. Las velocidades máximas eran de hasta 224 km/h y las potencias
de hasta 220CV. Hubo versiones diesel y turboalimentadas. Un Audi 100 Diesel
fue el primer coche de la gama VW en llevar la famosa sigla TDi.
Entre los
años 1983 y 1987 las ventas de Audi 100 en los Estados Unidos cayeron. El coche
se lo asoció a una serie de accidentes debido a aceleraciones repentinas e
involuntarias que se le atribuían a fallas en sus sistemas de gestión
electrónica. 700 incidentes y seis muertes fueron relacionados con eso. En
aquellos años la National Highway
Traffic Safety Administration (NHTSA) se encontraba investigando casos
similares en 50 modelos de coches de 20 fabricantes distintos.
Audi
enfrentó juicios al respecto. Las ventas que habían llegado a 74.061 unidades
en 1985, bajaron a 12.283 en 1991. A
causa de las bajas ventas los coches habían perdido drásticamente su valor de
reventa.
La tercera
generación se mantuvo en oferta hasta 1990.
La
miniatura es Minichamps.
CRUISER

















































