En 1952 el
jefe de diseño de Bentley, J.P. Blatchley y el ingeniero Ivan Evernden
colaboraron para volver a llevar a Bentley a la cima de los Gran Turismo. El
nuevo Continental Fastback causó inmediata sensación.
La versión
Flying Spur combinó la deportividad de aquél con la practicidad de las cuatro
puertas. Sobre la plataforma del Continental R-Type algunos carroceros
produjeron sus propias versiones de cuatro puertas. La de H.J. Mulliner fue la
definitiva Continental Flying Spur, y fue el encargado de producirlos también.
Un total de
217 unidades fueron producidas por Mulliner, del total de 432 Continental S1
fabricados contando también los coupes Fastback.
Tenía
motores de seis cilindros, caja de cambios automática opcional, aire
acondicionado, y su confort de marcha era excelente, siendo capaz de cubrir
grandes distancias con gran comodidad.
Con este
coche se terminó la era de los Bentley de chasis independiente, y por ende el
trabajo de los carroceros.
Los motores
de seis cilindros y 4,9
litros fueron reemplazados en 1959 por un nuevo V8de
6.380cc en 1959.
La
miniatura es de la marca Minichamps.
CRUISER




















