miércoles, 12 de mayo de 2021

CITROÉN 3CV M28 (1978)

 

La última versión del 3CV argentino era la llamada “M28”, lanzada en el año 1978, y que hacía alusión a la incorporación de los últimos desarrollos sobre el bóxer bicilíndrico, que por entonces copiaba al utilizado en el Viejo Continente.

 


Aunque el motor M28 se utilizaba en Argentina desde 1969, nunca había sido utilizada esa denominación en el nombre del modelo.

 


Exteriormente se identificaba por unos calcos adheridos a sus cinco puertas, lo que le daba una apariencia más atractiva, y una parrilla de plástico negro con los dos chevrones moldeados en la misma. Posteriormente muchos dueños de 3CV adquirían los calcos para “actualizar” sus viejos modelos, por lo cual no era sencillo identificar los auténticos M28 de los múltiples “clones” que andaban por las calles.

 


Otra novedad eran los tapizados de cuerina “Balkana”, detalle que también se repitió en la cobertura de lona, en algunas unidades, aunque este elemento con el tiempo era reemplazado por autopartes estándar de color negro.

 


El modelo M28 era una buena alternativa para familias que aspiraban al primer cero kilómetro, aunque competidores mas modernos lo habían relegado y se lo veía como una antigualla totalmente desfasada en el tiempo.

 


A finales de 1979 se discontinuó, y debido a la situación económica abandonó sus operaciones en el país. A partir de 1983 la firma autopartista IES retomó la producción del coche a partir de piezas de stock.

 


El M28 tenía también una diferencia en la mecánica. Gracias a la utilización de un nuevo carburador Solex, el motor de 602cc alcanzaba los 35 caballos de fuerza, mejorando la performance de los modelos precedentes. También tenía ventilaciones en las llantas, heredadas de su primo Ami 8.

 


La velocidad máxima era de 115 km/h y el rendimiento era de 13,5 km/l.

 


La miniatura es de la serie Autos Inolvidables Argentinos y trae los interiores coloreados, aunque a la lona la he retocado porque originalmente era de un color amarillo muy similar al de la carrocería.

 

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sábado, 8 de mayo de 2021

FIAT DUNA SCX (1989)

 



A pesar de los duros datos de la economía argentina en el año 1989 (plena hiperinflación), la terminal Sevel sorprendió con el lanzamiento de una versión deportiva del Fiat Duna.

 


Basado en los modelos SCV, pero con elementos deportivos adicionales, el Duna SCX se posicionaba como el modelo más “picante” de su segmento. Tenía un gran spoiler delantero con luces auxiliares y un alerón trasero, además de una franja roja que lo rodeaba por los laterales y la cola. Sus llantas de aleación eran de nuevo diseño.

 

Equipaba el mismo motor de 1,5 litros de origen Lancia que ya se conocía desde el 128 Super Europa. Pero tenía más nervio y velocidad final que aquél. La máxima llegaba a los 170 km/h.

 


Este Duna había sido desarrollado por IAVA (Industria Argentina de Vehículos Avanzados) y vino a ser en la práctica el continuador del último 128 IAVA que pertenecía a la serie "Europa", ya que el "Super Europa" no dispuso de una versión IAVA de serie, a pesar de haber sido desarrollado un prototipo del mismo, que nunca pasó a producción. 

Mientras la sigla SCV original refería a Super Confort Veloce, la SCX del derivado significaba Super Confort Extreme. 


Sólo se fabricaron 500 unidades del Duna SCX, con la intención de venderlos en el lapso de siete meses.



La miniatura es de la serie “Autos Inolvidables Argentinos 80-90” de Salvat.


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martes, 4 de mayo de 2021

SEAT CORDOBA (2000)

 

A finales del siglo pasado entraron a Argentina vía importación algunos modelos de SEAT, la marca española perteneciente al conglomerado Volkswagen. Para reforzar la presencia de la marca (poco conocida aquí) en el mercado, y aprovechando la plataforma del Polo Classic, se decidió producir en la planta de General Pacheco el modelo Córdoba, primo hermano de aquél.


Se lo posicionó un escalón por encima del Polo, agregándole equipamiento y mecánicas más modernas. El modelo correspondía al estrenado en España en 1999. Al Córdoba local lo acompañó el furgón Inca, derivado de él.

 


Las motorizaciones que recibió eran un naftero de 1,6 litros y 100CV, y dos Diesel: un SDi de 68 y un TDi de 90CVs respectivamente.


El diseño exterior lo hacía ver más moderno que el Polo Classic aunque compartiera con aquél varios elementos. El frontal era mucho mas agradable, y el baúl estaba complementado con un alerón de serie en todas las versiones y ópticas mas grandes.


Con gran cantidad de piezas importadas de España, durante los primeros meses la producción fue escasa. La demanda del mercado era poca y también se presentaron inconvenientes en la adaptación al modelo de los nuevos motores.


A pesar de los incentivos propuestos desde la empresa para financiar la compra del vehículo a fin de incentivar las ventas y el posicionamiento de la marca en el mercado, El Córdoba nunca colmó las expectativas, y para peor le tocó ser contemporáneo con la crisis de la Convertibilidad de 2001, tras la cual los volúmenes de ventas de cero kilómetros se desplomaron.


Pese a la dura circunstancia que le tocó atravesar en cuanto a ventas, el SEAT Córdoba era un buen producto, con excelentes mecánicas, que al principio eran importadas para luego nacionalizarse en su producción y equipar a otros modelos de la marca..


La miniatura es de la serie “Autos Inolvidables Argentinos” de Salvat.

 

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viernes, 30 de abril de 2021

VOLKSWAGEN DERBY (1996)

 

La historia del VW Derby se remonta a la aparición del modelo Polo, en 1977, derivado a su vez del Audi 50. La versión tricuerpo de aquél hatchback recibió en Europa el nombre Derby.

 


En 1980 apareció la segunda generación, y para la tercera ya su denominación original se había abandonado, para comenzar a llamarse Polo Classic.

 


En México el Polo tricuerpo comenzó a comercializarse en noviembre de 1994 como modelo 1995, y recicló el antiguo nombre de “Derby”, en desuso en Europa desde hacía mas de una década. Era prácticamente un SEAT Córdoba, ya que el modelo originalmente llegó importado desde España.


Al SEAT se le había reemplazado el grupo ópticas delanteras/parrilla, por otra más en sintonía con la línea VW, dueña del consorcio que incluía a SEAT. Como la marca española no tenía presencia comercial en el Nuevo Mundo, y debido a la tradición VW y su bien ganada fama a través de décadas, en México adquirió la marca alemana, para lo cual se le reemplazaron al SEAT todos los emblemas identificatorios.


Tenía el impulsor naftero de cuatro cilindros de 1,8 litros y 90HP de potencia, que también equiparon los Golf y Jetta a partir del año 1992.


La gama de colores del VW Derby también era distinta a la de SEAT. Se fabricó en la planta industrial de Puebla entre 1995 y 1998.


Nunca fue un éxito de ventas, por lo cual su vida comercial fue limitada. Fue reemplazado en la oferta por el SEAT Córdoba importado desde Argentina hasta bien entrada la primera década del Siglo XXI.


La bonita miniatura pertenece a la colección Volkswagen que se editó en Brasil, México y parcialmente en Argentina.

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lunes, 26 de abril de 2021

IKA TORINO S (1971)

 

El Torino era un producto exitoso y el referente obligado entre los autos tope de gama en Argentina. Lanzado en 1966, en 1970 recibe su primer restyling, a cargo del diseñador local Ricardo Teodosio y su equipo, estando ya la IKA en manos de Renault Argentina.

Los cambios estéticos exteriores se centraban en la parrilla, la cual ahora integraba los dos pares de ópticas inscriptos en el mismo conjunto, lamas horizontales cromadas y un marco central que contenía el toro rampante.

 

En el sector trasero los plásticos originales eran reemplazados por dos pares de ópticas circulares, más al estilo italiano. Las exteriores, completamente rojas eran luces de posición y freno, las interiores de giro y marcha atrás. 


Los paragolpes eran mas delgados, al igual que las uñas de protección verticales, y el capó había perdido su nervadura central.


Entre las mejoras mecánicas aparecían el doble circuito de frenos asistidos por servo, con discos delanteros. El tablero también había recibido mejoras y en las versiones tope de gama aparecía el icónico modelo “de avión” que incorporaba relojes en su tramo medio vertical. La suspensión delantera era independiente y la trasera de eje rígido.

El Torino de cuatro puertas era un auto destinado originalmente a la familia, y su precio y equipamiento era menor al de las versiones coupé. Pero luego se extendió su uso a flotas de taxis, fuerzas de seguridad e incluso reparticiones estatales.

 

Esta segunda serie del Torino se produjo entre febrero de 1970 y octubre de 1973, período en el cual salieron de fábrica 4.688 unidades. Una de las tantas pruebas a la que fue sometido el modelo antes de su lanzamiento fue un viaje entre Buenos Aires y Nueva York, trayecto de 17.000 km, completado en 10 días.


Las medidas del Torino S eran 4,72m de largo, 1,78m de ancho y 1,41m de alto, con una distancia entre ejes de 2,72m. El motor era de seis cilindros con válvulas a la cabeza, de 3.770cc y 64 HP.


La miniatura es de la colección “Autos Inolvidables Argentinos” y a pesar de sus fallos, centrados especialmente en luneta trasera, baúl y techo, se puede decir que es la más afortunada y decente de todas las aparecidas en la serie. Tiene retoques artesanales en interiores.

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jueves, 22 de abril de 2021

FIAT UNO EF (1990)

Edgardo Fernández se dedicaba a la preparación de chasis de carreras para TC 2000 y Fórmula Renault. El concesionario Fiat Carbone Caballero encargó a Fernandez la preparación de una versión radical y extrema del Uno, el modelo de tres puertas que la marca había presentado en el país el año anterior, y rápidamente se convirtió en el coche de moda.

 

La versión mas equipada dl exitoso compacto de Fiat era por entonces el SCV (Super Confort Veloce) pero la idea del concesionario era retomar el viejo espíritu de los IAVA de las décadas de los 70s y 80s, poniendo en la calle una versión especialísima y exclusiva para aquellos que quisieran diferenciarse mediante un auto que ya de por sí era objeto del deseo de jóvenes “tuercas” locales.

 


Un equipo de desarrolladores al mando de Fernández se encargó de diferenciar al nuevo prototipo del Uno de serie en todos los aspectos posibles. En sus talleres se recibían los Uno SCV y se procedía a desarmarlos, cambiándoles algunas piezas. Recibía un spoiler delantero de grandes dimensiones, que contenía al paragolpes y un par de proyectores auxiliares. En el techo, en la parte posterior, se ubicaba un alerón de grandes dimensiones que sobrecargaba aerodinámicamente la trocha trasera, y se complementaba el nuevo aspecto exterior con un paragolpes trasero de exclusivo diseño que contenía la doble salida de escapes en el centro del mismo.



La parrilla era de diseño exclusivo y las llantas de las ruedas eran planas, para contribuir a la aerodinamia. Eran de aleación liviana y realizadas por la empresa Ruedas Argentinas. El esquema de suspensiones era totalmente reemplazado para conferirle mas dureza y deportividad, mejorando también la rigidez torsional. Las trochas habían sido ensanchadas y los guardabarros tenían un trabajo artesanal que acompañaba la nueva medida de los trenes.



En el interior los cambios eran menos notorios pero se había reemplazado el tablero convencional por otro con indicadores lumínicos led, verdes, amarillos y rojos, más futurista. Las butacas eran mas envolventes y tapizadas en cuero negro.



El motor 1.6 había recibido mejoras por parte del preparador de autos de carrera Rafael Balestrini. Arbol de levas especial y carburador mas grande (en casos dos) hacían que la potencia de los más extremos se elevara a 170CV, lo que combinado con su bajo peso lo hacían convertirse en uno de los coches con mejor performance que jamás hayan transitado las calles argentinas.


Los frenos de discos delanteros eran de mayor diámetro que los de serie, mientras que los originales se desplazaban al sector trasero, con cálipers especiales y pastillas de origen Audi. Espirales en la suspensión trasera reempazaba el elástico transversal de fábrica. Piñones y cremalleras de dirección habían sido reemplazados para conferir mayor seguridad de manejo a altas velocidades.



La velocidad de punta era de 181,5 km/h y la aceleración de 0 a 100 llevaba 9,6 segundos. Se dice que sólo diez de estos “fuera de serie” vieron la luz, de los cuales se conserva sólo uno. La miniatura es una agradable sorpresa de la colección 80s/90s de Salvat.

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domingo, 18 de abril de 2021

VOLKSWAGEN POLO CLASSIC (1997)

En 1997 el modelo Senda en Argentina ya se hallaba desfasado temporalmente. La nueva generación del Gol, aparecida en 1995, no contaba esta vez con un tricuerpo para ocupar su lugar, y entonces la filial local de Volkswagen optó por producir el Polo Classic para ocupar aquel nicho del mercado, donde el Senda se supo destacar.

 


A finales de 1996 habían llegado al país las primeras unidades, importadas desde España. Su silueta extraña no fue asimilada de inmediato por el público: Largo capó y corto baúl, con el agregado de que este último se veía casi desproporcionadamente alto. Sin embargo la habitabilidad interior y la enorme capacidad de carga, sumado a la tradicional confiabilidad Volkswagen hicieron que pronto las familias de clase media (nicho al que se apuntaba) decidieran elegirlo en base a su buena relación precio/producto.


Respecto del Senda, el Polo representaba varios pasos adelante. No eran parte del mismo árbol genealógico (el Polo tenía su historia europea iniciada a mediados de los 70s) pero correspondía al mismo segmento del auto al cual venía a reemplazar en Sudamérica.



Las primeras unidades imortadas sólo contaban con motorización Diésel. Pero a fines de 1996 ya salían de fábrica los Polo argentinos con dos opciones de motores: 1,6 y 1,9 nafta y Diésel respectivamente. En 1999 se agregó la versión Diésel Turbo 1,9 Tdi.



El Polo tricuerpo se basaba en el SEAT Córdoba español, y de él heredaba la mayoría de sus líneas, aunque no compartía algunos de los elementos estéticos y de carrocería. Las plazas traseras no eran de las de mayor habitabilidad del segmento, por lo cual el Polo no fue de los más elegidos por taxistas y remiseros.


La plataforma del Polo era novedosa para Sudamérica, y disponía el motor transversalmente, configuración que los productos de la marca alemana aún no habían adoptado para sus productos regionales. Estrenaba también nueva caja de cambios. El motor 1,8 alcanzaba los 98 caballos de fuerza, pero esa opción se discontinuó cuando en 1998 la potencia del 1,6 se elevó a 92 caballos, completándose la oferta con el Tdi de 92.


En 2001 recibió un restyling en ópticas y en 2004 otro mas profundo en el cual heredó las ópticas delanteras del SEAT Córdoba, a la sazón producido también localmente. En 2008 cesó definitivamente su producción, luego de haberse exportado principalmente al mercado mexicano, donde se lo vendía como VW Derby.



La miniatura es de la colección Autos Inolvidables Argentinos 80´s 90´s de Salvat. Tiene retoques de color en butacas.

 

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