Otro de los
varios derivados del popular Renault 4CV fue el deportivo construído por Vernet
Et Prairard.
El objetivo
era destinar el coche a romper algunos récords de velocidad.
Su cometido
fue cumplido, antes del Salón de París de 1952 el coche ya había batido 8 récords
internacionales de velocidad en su clase, siendo la más notable su máxima de 172 km/h .
Para 1954,
luego de varios prototipoe experimentales, el coupé alcanza su forma
definitiva.
Lamentablemente
Renault nunca dio el visto bueno para que el auto se fabricara bajo la marca.
En total 4
ejemplares artesanales se fabricaron, una sobre la plataforma del 4CV y tres
sobre un chasis tubular ad hoc.
Vernet Et
Prairard siguió entregando ocupes para correr en Le Mans hasta 1958, para luego
desaparecer de la escena.
La
miniatura es Eligor.
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