La historia
de Cord fue como tantas otras, la crónica del fracaso de ideas revolucionarias
en medio de un contexto conservador.
Al igual
que los Chrysler Airflow o Citroën Traction, su reconocimiento llegó después,
en este caso, demasiado tarde.
El Cord 812
era un vehículo muy distinto para lo que el mercado norteamericano estaba
acostumbrado a consumir. Tenía estructura monocasco, suspensiones
independientes, tracción delantera y concepción compacta, su cuerpo carecía de
mayores molduras u ornamentos superfluos.
La
configuración de tracción delantera con la consiguiente ausencia de barra de
transmisión logró una silueta muy baja y deportiva, lo que fue reforzado por la
ausencia de estribos al estilo Lincoln Continental.
Su frontal
presentaba ópticas escamoteables, y una línea de lamas horizontales muy “art dèco”.
Las salidas
de escape realizadas en grandes tubos cromados eran la moda impuesta por el
Mercedes SSK. El motor tenía 4.730cc y 125CV, alcanzaba los 175 km/h y aceleraba de 0 a 100 en 14 segundos.
El Cord 812
fue un fracaso en ventas por lo excesivamente radical de su propuesta. La
competencia disparó críticas feroces sobre sus configuraciones mecánicas y la
gente prefirió lo conocido, típico del conservador mercado automotriz, y antes
del inicio de la Segunda Guerra
Mundial la marca lamentablemente ya había dejado de existir.
La miniatura
de IXO Altaya para la serie “Los Mejores Coches de Epoca”. Está
maravillosamente realizada, no muy común la calidad de la misma para el término
medio de un coleccionable.
Los bajos son totalmente de metal, y se distingue la
prolongación de los escapes laterales hacia la parte inferior, y las salidas
están hecha totalmente de piezas independientes de metal.
CRUISER

















