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viernes, 28 de junio de 2019

VAM/AMC GREMLIN (1974)

A los orígenes del pintoresco AMC Gremlin hay que rastrearlos en el principio de la década de los 60s, cuando luego de un período de recesión, los grandes fabricantes americanos replantean sus estrategias y producen nuevos modelos “compactos” para gastar menos. Así nacieron los Ford Falcon, Chevrolet Nova y Chrysler Valiant principalmente, inaugurando un nuevo e inédito segmento en el contexto de la industria norteamericana.



A principios de los años 70s, dos factores confluyen para que el mercado se interese nuevamente por los compactos: la Crisis del Petróleo y el ingreso de importados europeos y japoneses. La empresa AMC, que tenía mas tradición en la fabricación de compactos con sus modelos “Rambler”, se especializaba en la gama media y baja del mercado americano, ofreciendo modelos de buena relación precio/producto desde la década anterior. No es de extrañar que AMC fuera la primera compañía americana en construir autos “chicos”, inaugurando así un nuevo nicho, para competir especialmente con el Escarabajo de VW, cuyas ventas superaban por entonces el millón de unidades anuales sólo en los Estados Unidos.



Los AMCPacer y Gremlin fueron los primeros autos “chicos” de la historia de la industria de los Estados Unidos. Era toda una apuesta riesgosa construir coches familiares con motores de menos de 4.000 cc y de largo menor a los 4 metros. La compañía tenía pensado discontinuar los modelos Rambler, y para ello había presentado recientemente el modelo “Hornet” para competir en la franja de los “Pony cars”. Aunque se trataba básicamente de un Rambler con carrocería rediseñada, no parecía el arma ideal para pelear contra el Beetle de VW y a la oleada de japoneses.



En 1966 el jefe de diseño de AMC, Dick Teague, había pensado producir una versión acortada del Hornet, a los efectos de presentar un nuevo producto y un nuevo nicho con la mínima inversión, y aprovechando elementos existentes para reducir costos de desarrollo y producción.  El diseño consecuente era muy particular y “jugado”. El nombre elegido fue igual de pintoresco: “Gremlin”, que designa a un duende travieso.



En 1968 un prototipo se presentó en el Salón del Automóvil de Nueva York, para testear la recepción del público a un concepto tan radical. Para alegría de los directivos de AMC, la acogida del público fue mas que favorable, aún cuando el auto era estéticamente muy reprochable: Un capó muy largo y desproporcionado en relación a su cola trunca. La compañía hacía hincapié no en su estética sino en sus virtudes como utilitario versátil, ayudado por su portón trasero.



La produccón en serie comenzó en 1970. No tardaron en aparecer sus problemas, relacionados con su origen, que no era un desarrollo desde cero sino una adaptación de apuro y con poca inversión. La desproporción de pesos producía problemas de tenida y freno. En el interior, las plazas delanteras eran cómodas, porque eran las del Hornet, pero la historia no era la misma en las traseras, que tenían diseño específico, y eran muy incómodas e insuficientes, producto del acortamiento de la distancia entre ejes y el abrupto final de la carrocería. Para peor, el consumo no había mejorado con las reformas, sino que seguía devorando mucho combustible en relación con su tamaño, lo que no terminaba de justificar todas las “cirugías mutiladoras” que había sufrido el original Hornet.



Para 1971 el coche se mejoró, con un motor de origen Chrysler mas eficiente y económico, al tiempo que mejoró los frenos y la dirección. También tenía como opción un V8 que lo convertía en un verdadero misil de las carreteras, compitiendo con los mismísimos Muscle Cars en cuanto a prestaciones. En 1977 equipó como alternativa un mmotor de origen VW, de 2,2 litros, que reducía más el consumo pero a costa de resignar performance, convirtiéndolo en una “tortuga” de las carreteras. En ese año se aceleró su decadencia. Ahora no sólo competía contra el Beetle sino contra su sucesor, el novísimo Golf, frente al cual el Gremlin nada podía hacer, ni desde sus mecánicas ni desde su imagen. 



El Gremlin terminó su historia en 1978 sin haber sido un súper ventas. Es mas, se lo considera como el auto de producción mas feo de todos los tiempos, pero se le reconoce el mérito de haber sido un pionero y un proyecto arriesgado que no terminó en desastre. También demostró que una parte importante del mercado estaba dispuesta a sacrificar glamour en nombre de la economía y la practicidad. La historia había cambiado para siempre con la aparición de Gremlin en Estados Unidos. Se produjo además en Canadá y e México, en este último país mediante la filial VAM. Allí sobrevivió algunos años mas que su hermano estadounidense, y llegó a tener rediseños propios e inéditos en frontal y pilares C. La miniatura corresponde a un ejemplar fabricado por VAM, y pertenece a la colección de autos memorables mexicanos, los cuales estoy consiguiendo gracias a la excelente y servicial predisposición del colega mexicano David Lara. Tiene retoques en llantas e interiores.

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lunes, 7 de mayo de 2018

AMC/VAM RAMBLER AMERICAN RALLY (1969)

AMC de Estados Unidos producía los vehículos de la marca Rambler. Entre ellos, la línea “American”, se puede decir que fue la serie de autos “compactos” pionera en el segmento, que por mediados de los años 60s presentaba su tercera generación.



El Rambler American de 1964 era completamente distinto a la generación precedente. Había sido diseñado por Richard A. Teague, y su trabajo había sido ponderado por presentar lineas simples, armónicas y muy proporcionadas, que se adelantaron a su tiempo. Algunas revistas especializadas ubicaron al American como el “auto más atractivo” de 1964.



Se presentaba en distintas versiones de carrocerías, cuatro puertas, pickup, station wagon, coupé hardtop pilarless y convertible. Las denominaciones cambiaban de acuerdo a las potencias de motor y niveles de equipamiento. La versión coupé de techo duro y sin pilares pasó a llamarse “American Rogue” a partir de 1966, y fue la base sobre la que Pininfarina desarrolló la coupé Torino para IKA de Argentina. La versión cuatro puertas también fué adaptada por el diseñador italiano para dar base a aquél icónico coche que tantos recuerdos dejó en nuestro país. 



Mientras tanto, en México, la compañía Vehículos Automotores Mexicanos (VAM), que venía fabricando modelos Willys Overland, firmó en 1963 un acuerdo con AMC por el cual se convertía en importador de los productos Rambler. Prontamente esos coches comenzaron a producirse localmente en el país azteca, debido a una ley del gobierno que exigía que los autos que se comercializaban tuvieran al menos un 60% de piezas de origen local. El American fue uno de los coches que VAM eligió para fabricar en México.



El tamaño intermedio del coche, su diseño limpio y moderno, y ahora el hecho de ser un producto local, pronto le proporcionaron una buena fama, la que se consolidó con los sucesivos éxitos deportivos del modelo. El Rambler American pasó así a convertirse en uno de los modelos más vendidos en México.



Tenía dos opciones de motor de seis cilindros en línea, de 3,3 y 3,8 litros respectivamente. En 1969 aparece la versión “American Rally”. El coche adoptaba el restyling que había presentado en Estados Unidos en 1966, que transformaba las molduras donde se insertaban los faros delanteros de redondas a cuadrangulares. Tenía butacas delanteras individuales.



El motor de seis cilindros en línea de la versión "Rally" era el de 3.801cc, rindiendo 145CV. Estaba asociado a una caja de tres velocidades.



Alcanzaba los 170 km/h y su consumo promedio era muy bueno para coches de su época y categoría: 6,1 litros cada 100km. Como en el caso de muchos Rambler contemporáneos, sus partes eran intercambiables con otros modelos de la marca, como puertas, parabrisas, techos y lunetas. Su diseño era también obra de Richard Teague, que tuvo a su cargo también el desarrollo de varios otros modelos de la marca.



La miniatura es de la colección “Grandes Autos Memorables”, de México. Tiene varios retoques artesanales, como el agregado de bandas blancas a los neumáticos, pintado de interiores y de caño de escape.

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