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domingo, 11 de julio de 2021

EVOLUCIÓN DEL CHEVROLET OPALA

 En el año 1966 veía la luz en Alemania la nueva generación del Opel Rekord, llamada "C". 





El exitoso mediano de GM apareció con tres diferentes versiones de carrocería Tricuerpo de dos y cuatro puertas, coupé fastback y "Caravan". 



Su diseño era muy moderno, de líneas rectas y equilibradas. El sedán tricuerpo tenía una elegante línea con una cintura estilo "Coke Bottle", muy de moda por ese entonces a ambos lados del Atlántico.  



La versión coupé fastback también tenía guiños a los modelos contemporáneos de General Motors de Estados Unidos. 



La jugada de diseño era arriesgada y la marca tenía en carpeta una alternativa "menos americana" por si este coupé no vendiese los volúmenes esperados, pero éso no hizo falta. La coupé fue un éxito en Alemania. 



El Caravan era la primera producción de Opel en 5 puertas. 



También fue un auto muy exitoso y se vendió muy bien. Esta generación de Rekord C se produjo en Alemania entre 1966 y 1972. Pero lo que ni los más optimistas directivos de GM imaginaron por aquel entonces, es que el modelo tuviera una vida tan longeva en Sudamérica. 



En 1968 se comenzó a producir una versión local del Rekord, llamada Chevrolet Opala. Era el primer automóvil producido por GM de Brasil, que hasta entonces fabricaba sólo camionetas. 



La versión tricuerpo era exclusivamente de cuatro puertas. Su diseño había sido adaptado al gusto sudamericano y tenía distinto frontal del alemán. El conjunto parrillas/ópticas nos recuerda también al Chevy producido en Argentina por entonces. 




En 1969, el "Opala 2500" presenta un leve restyling que incorpora luces de giro laterales, al lado de las ópticas principales. 




El Opala ocupaba todos los nichos de la oferta de GM do Brasil, el modelo que estamos viendo era el tope de gama, que ofrecía además techo vinílico. 




La versión Fastback fue agregada en 1971 a la producción del tricuerpo en Brasil. Tuvo una muy buena acogida por parte de los compradores. 



En esta primera versión, en este caso la denominada "Gran Luxo" de 1971, se aprecian nuevos cambios estilísticos en la parrilla de la gama, y también la opción de techo vinílico. 



El Opala coupé se sumó a la moda regional de deportivos "con franjas", versiones a las que se agregaban detalles de color negro para apuntar a los conductores que querían distinguirse del resto mediante coches especiales y de mayor rendimiento. 



La que estamos viendo es la denominada "Tigrão" de 1975.



En 1976 una nueva decoración llegó a los Opala. Esta que estamos viendo era una SS de 1976.



Ese año presentaba un nuevo frontal, y franjas negras en zócalos y capó. En la trasera continuaba con los dos pares de ópticas circulares que habían reemplazado a las dos cuadradas de sus primeras unidades.



Las versiones SS también se extendieron a los modelos "Caravan", que en
Brasil también se ofrecieron para completar la gama de carrocerías, aunque siempre en versión tres puertas. 



Este Caravan SS de 1979 presenta la decoración de ese año, que incluía un importante zócalo negro con esas siglas en sus laterales. 



En 1980 la competencia contra los Ford Del Rey hizo que GM modernizara la imagen de sus Opala. Los coches se veían más anchos y bajos, con nuevo grupo frontal de pilotos, luces principales y parrilla, y nuevas ópticas traseras también alargadas. Paragolpes envolventes complementaban el restyling.



Esta es la versión SS de aquel año, que mantenía sus ahora más sobrias franjas negras en combinación con el color de la carrocería.  



El que estamos viendo es una versión de lujo de 1982. Llevaba el nombre "Comodoro", utilizado desde 1975 para los modelos tope de gama. 




El rediseño fue un acierto y prolongó la vida útil del modelo, que en Europa ya no se producía desde hacía mas de diez años. 



En 1988 recibió un nuevo repaso de estilo que incorporó ópticas principales trapezoidales, nuevos giros, nueva parrilla, paragolpes y baguetas laterales de nueva concepción, y un inédito panel acrílico trasero que contenía las ópticas. 





La versión más equipada, como la que estamos viendo, recibió el nombre de Opala Diplomata. 



Las versiones Diplomata también se extendieron a la configuración "Caravan". 



Copiaba las mejoras aplicadas a los tricuerpos pero con distinto diseño de las ópticas traseras, condicionadas por la apertura del portón. 



Para 1992 ya habían pasado 24 años desde la presentación del Opala. Ya se habían discontinuado las versiones Fastback y Caravan, por lo cual el único modelo en producción era el tricuerpo de cuatro puertas. Con reemplazante en producción (el Chevrolet Omega) GM do Brasil decidió realizar una edición limitada póstuma. 



Se la llamó "Collectors", constó de 100 ejemplares y tenía la característica de tener todas sus piezas da carrocería del mismo color. 

De esta manera termina en Sudamérica la historia de un coche alemán que en principio fue concebido sólo como un eslabón en la cadena de la historia del modelo Rekord, pero que se convirtió en este lado del mundo en un hito inolvidable de la historia de la automoción. 


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lunes, 15 de marzo de 2021

PRESENTACIONES ESPECIALES: DODGE TC

 En el comparativo de hoy entre los clásicos del TC vemos la versión de calle del  Polara coupé y la última encarnación deportiva, en este caso el coche de Jonatan Castellano con el que corrió la temporada 2016.

 


Desde los 3/4 delanteros advertimos que la afilada trompa del coche de calle fue reemplazada desde el inicio de su incursión deportiva por un frente enterizo de plástico, una pieza curva y aerodinámica que evitaba los originales capó, grilla delantera y guardabarros. Esa trompa sencilla de los primeros años dió lugar a la que vemos en el coche de Castellano, mucho mas compleja desde el punto de vista del diseño, y a la vez mas ancha, ya que tiene que respetar las líneas de los pontones laterales y el ensanchamiento de las trochas.

 

 

El sector trasero del coche de competición está muy simplificado y casi no respeta el diseño original de fábrica. Un generoso alerón remata el conjunto. La luneta conserva las mismas proporciones y medidas del coche de serie. Advertimos tamién que el auto de carreras es considerablemente más bajo y pegado al piso. 


 

No existe nada de "chapa" entre la parte superior de las ruedas y el límite superior del carenado plástico frontal. La trompa aerodinámica prácticamente rodea las ruedas y luego baja hacia el centro, posibilitada por la ubicación muy baja del motor, el cual prácticamente despega pocos centímetros del piso, mejorando así el centro de gravedad del coche de competición. Los orificios de ventilaciones (dos para los frenos y uno para el radiador), se mentienen en sus lugares desde los inicios mismos de la década de los 70s, aunque nuevos y generosos agujeros en la carrocería se ubican en las partes traseras de los guardabarros para extraer el aire que completó esos circuitos. 

 

 

En la vista de 3/4 trasera se aprecia el alerón horizontal posterior y las dos aletas verticales, destinadas a mejorar la tenida en curvas, que era el punto débil de los Dodges anteriores a esta incorporación reglamentaria. A diferencia de Falcon y Torino,  los Dodge y Chevy carecían de deflectores adicionales en la parte posterior del techo; sus largas colas suplían esa necesidad. La pérdida de altura general se observa en los pilares C de la carrocería, donde en el coche deportivo la rueda se aproxima bastante a los mismos, a diferencia del modelo de calle.  


 

Los pontones defensivos que recorren el coche lateralmente reducen el alto útil de las puertas. El volumen de la cola, materializado también con acero estructural tubular recubierto con planchas de fibra de vidrio, difiere ligeramente con los pliegues de las matrices de fábrica del Dodge. Las llantas de competición sin también de mayor diámetro. 


 

Si bien poco queda de las líneas de origen, el último Dodge de TC es un auto hermoso, equilibrado y con una presencia dinámica de las mejores de la categoría, junto con el Chevy. Se trata de un bólido imponente, de grandes dimensiones tanto en largo como en ancho, que le permiten desempeñarse satisfctoriamente especialmente en largas rectas.



En la vista aérea apreciamos que a las ya de por sí gigantescas dimensiones de  un GTX original, los agregados aerodinámicos suman varios centimetros mas, tanto en ancho como en largo. Los techos son idénticos, pero en la maqueta de los Inolvidables Argentinos de Salvat existe un error en esa parte, lo que lo hace aparecer mas chico en la comparativa, pero deberían ser iguales. 

 

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jueves, 18 de febrero de 2021

PRESENTACIONES ESPECIALES: FORD FALCON TC

El Ford Falcon es más antiguo de los cuatro coches compactos clásicos que actualmente integran el parque del TC.  Presentado en el país en 1962, su diseño era un puente entre el estilo de los  50s y el de los 70s.  En la presente comparativa vemos el primer y el último Falcon vendidos en Argentina, y el actual diseño de Falcon para el Turismo de Carretera, en este caso el coche de Omar "Gurí" Martínez, campeón de la temporada 2015. 


Se trata también del único sedán de cuatro puertas, cuando los demás (Torino, Dodge y Chevy) son coupés de dos puertas.  Su diseño antiguo y jamás pensado para ser un coche de carreras le jugó en contra desde el punto de vista aerodinámico por lo cual los de competición fueron a través de los años sufriendo múltiples adaptaciones para mejorar sus performances dinámicas .


Es el Falcon de TC probablemente el  coche que menos se parece al modelo del que deriva, de los cuatro que componen la categoría. Sus contínuos desarrollos aerodinámicos lo hicieron perder casi completamente su semejanza con aquel primigenio modelo de Ford.

 

Si bien entre el primer y el último Falcon de serie hay diferencias, las líneas básicas se mantuvieron a través de las décadas. En ambos casos vemos que cuesta distinguir alguna de las líneas de ambos modelos originales en el coche de carreras. 

 


Es que a diferencia de los otros tres integrantes del parque automotor de la categoría, la ACTC admitió modificaciones especiales al Falcon y que iban más allá de las comunes a los demás. Por ejemplo, el parabrisas tiene mayor ángulo de inclinación que el del coche de calle. Se debe en parte a que el techo del coche de carreras tiene a su vez un par de centímetros menos que el de serie. 


Esas modificaciones bastante radicales hacen que ni siquiera los parantes se vean iguales que los del coche original. En el caso de la comparación con el primer Falcon, el detalle se acentúa al haber sido aquel modelo del año 62, el del parante trasero fino y la luneta panorámica. A partir de la producción local en 1963, el modelo incorporó el pilar "C" estilo "Thunderbird", que es el que utilizó la versión TC desde sus mismos inicios. 



En una vista aérea observamos que ninguna dimensión coincide, ya que hasta el volumen del baúl fue alargado por el reglamento de la ACTC a fin de contribuir al mayor desempeño dinámico de la máquina de competición.  El ancho total se ve incrementado por los consabidos pontones laterales, y un generoso alerón trasero termina de contribuír a un alargamiento final considerable.

 

 

Las puertas del Falcon, junto con todo el resto de su lateral, son muy características por su diseño tan similar al del famoso alfiler de gancho, pero los pontones laterales también disimulan esa característica al reducir el alto útil de las puertas. La decoración hace pasar desapercibido el pilar B y el auto no se identifica fácilmente como un cuatro puertas de origen. 

 


El techo mas bajo conlleva una lógica disminución en la geometría y altura de la luneta. Todo el tercer volumen es una construcción de perfiles tubulares tridimensionales y planchas de plástico, por lo cual es imposible encontrar allí cualquier referencia a los Falcon de serie. 


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viernes, 5 de febrero de 2021

PRESENTACIONES ESPECIALES: CHEVROLET CHEVY TC

En ésta y en otras entradas sucesivas veremos la evilución de los modelos de las cuatro principales marcas del TC que entre finales de la década de los 60s y principios de los 70s reemplazaron el parque de las viejas "cupecitas". Desde su aparición original en el mercado hasta sus últimas encarnaciones en la categoría mas longeva del automovilismo mundial. Es el turno del modelo Chevy de Chevrolet

 

 
Basado en el "Nova" estadounidense, la filial local de Chevrolet lanzó el Chevy con pocos meses de diferencia.  Prácticamente no tenía diferencias con su par norteamericano. En el TC vino a reemplazar al "Chevitú", primer compacto aparecido en la categoría. La coupé Chevy SS de fábrica luce aquí en las fotos al lado de su última variante deportiva, y podemos ver las pocas similitudes y muchas diferencias que se aprecian entre ambos. 

 

 
El modelo de competición, por reglamento, no debe alejarse de las líneas de diseño del modelo original en  general, aunque se trate de un prototipo artesanal que carece de chasis convencional. Al estilo de los Nascar,  su estructura es de perfiles de hierro estructural con cobertura de paneles de chapa estampada y fibra de vidrio.



Obviamente los motores tampoco tienen mucho que ver con los originales, aquí no es la intención de hablar de ellos sino de la parte estética de ambos autos. Desde prácticamente sus inicios en la categoría, el conjunto capó, parrilla, guardabarros delanteros de serie eran reemplazados por una sola pieza plástica de forma aerodinámica.  En el caso del modelo de competición que vemos aquí, que es  con el cual Agustín Canapino ganó el campeonato de 2018, el diseño de esa trompa tampoco tiene nada que ver con las primeras estrenadas en los 70s. Se trata de una pieza mucho mas baja y ancha, con líneas mas complejas. Una de sus características es el abultamiento a la altura de los pasarruedas, ya que  la ausencia de chasis permitió ubicar el impulsor mucho mas cerca del piso y perder altura general en el vehículo.

 

 
Dimensionalmente difieren además de en el alto, en el ancho y el largo. Techos, luneta y parabrisas mantienen sus formas y dimensiones originales. El ancho se ve afectado por la adopción de los pontones defensivos laterales. 



El sector trasero del coche de carreras es el que más recuerda el diseño del Chevy original, ya que en ese a parte no hay pontones laterales. El gran alerón no afecta las líneas que se adivinan de Chevy sin prestarse a confusiones. Obviamente desde muy poco después de su debut en las pistas se perdieron ópticas traseras y paragolpes. 


 
Ambas miniaturas están muy bien resueltas por el fabricante, y a pesar de tener origen y destino muy distintos, en ambas se advierte coincidencia de las medidas directrices y en la comparación se observa coincidencia en diseños y proporciones. 


 
En una vista frontal nada hace pensar que un auto es la derivación del otro, solamente el parabrisas es el único elemento que mantiene su forma y diseño original.  La diferencia en el ancho de las trochas también es muy notable desde este ángulo. Con sus dimensiones, construcción y aerodinamia, el actual TC es una máquina de carreras con grandes aptitudes. En el caso del Chevy su esbelto y armónico diseño de fábrica hace que sea aún hoy un auto de competición muy bonito y dinámico, siendo uno de los mas bellos de la categoría. 

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