El Alfa
Romeo 2600 era el buque insignia de la marca, producido entre 1961 y 1968.

Era el
sucesor del Alfa Romeo 2000 y tenía un motor de seis cilindros. Fue el último
de un linaje iniciado en los años 20s, de coches deportivos con motores de ese
tipo. En general, en la posguerra la marca se enfocó más a los más económicos
propulsores de 4 cilindros.

El 2600 se
presentó en el Salón de Ginebra de 1962. Tenía diversas versiones de
carrocería, sedán, spider diseñada por Touring y coupé diseñada por Giorgetto
Giugiaro para Bertone, que es la que nos ocupa.

Un
prototipo de convertible basado en la coupé Sprint fue presentado también por
Bertone pero nunca entró en producción. Otros carroceros que incursionaron en
la “vestimenta” del 2600 fueron Zagato y OSI.

El Sprint
tenía dos carburadores y desarrollaba 145CV. Se produjeron en total 6.999
unidades.

Era un
deportivo de gran comodidad, en el cual cuatro adultos se ubicaban perfectamente.

El trabajo
de Giugiaro en el diseño fue su primer gran éxito. Las líneas del coche causaron
gran admiración y fue un referente en la tendencia mundial por esos años,
dejando una importante marca en la historia del diseño automotriz mundial.

Un buen número de 2600
Sprint fueron adquiridos por el gobierno italiano para equipar por la policía y
los carabineros como coches patrulla. Eran muy adecuados para persecuciones a
altas velocidades para contrarrestar a las bandas motorizadas de delincuentes
que florecieron en la Italia
de los 60s, lo que inspiró un gran número de películas de la época.

La miniatura es marca
Bang, y de fabricación italiana.
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