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miércoles, 16 de junio de 2021

TC - FORD FALCON - JUAN M. TRAVERSO (1978)

 

La temporada 1978 del Turismo de Carretera fue la número 36 desde el nacimiento de esa categoría. Como en años anteriores, un requisito para campeonar era al menos haber obtenido un triunfo durante el año.

 


El piloto ramallense Juan María Traverso no solo obtuvo ese triunfo sino cuatro mas, alzándose con las últimas 5 fechas de las 15 en disputa ese año. El equipo official Ford se adjudicaba el quinto campeonato consecutivo de los 7 que lograría en la década de los 70s.

 


Eran los años en los que los carburadores se ubicaban en el exterior del capó, conformando aquellos llamativos “periscopios” que sobresalían por encima de la altura de los techos. La performance era obtenida en base a potencia de los impulsores, que los preparadores desarrollaban con mucha habilidad aplicada. Al combinarse todavía circuitos ruteros con pistas, los desarrollos específicos de chasis y suspensiones no tenían tanta gravitación como los de los motores.

El Falcon de Traverso tenía la típica trompa aerodinámica de plástico. En el sector trasero debajo de la pintura se adivinaban los acrílicos de las luces que habían debutado con el restyling de 1973. En 1978 los Falcon de calle recibían también un nuevo rediseño que afectaba a sus sectores frontal y posterior.


También en la temporada 1978 recrudecía el conflicto entre el Automóvil Club Argentino (ACA) y la Confederación Argentina de Automovilismo Deportivo (CADAD) promovido a causa del intento del ACA de retomar el control del TC. El ACA comenzaba ese año a dar forma a una nueva categoría con coches de turismo de hasta 2 litros de cilindrada, dando origen a lo que luego se llamaría “TC 2000”.


El Campeonato de 1978 de Traverso fue el segundo de su carrera. El equipo de José Miguel Herceg era el encargado de la preparación de su Falcon que pertenecía al team oficial de la marca.

 


La miniatura es de la colección “TC” de la editorial Planeta de Agostini, y la quise agregar a mi colección (que no incluye muchos modelos “repetidos”) por tratarse de un lindo representante de los TC “con periscopio”.


El único retoque que le hice fue la pintura de color aluminio en los escapes laterales. 


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viernes, 28 de mayo de 2021

TC – CHEVROLET CHEVY – FRANCISCO ESPINOZA (1980)

 

En el año 1979 La Asociación Corredores de Turismo de Carretera (ACTC) pasaba a fiscalizar sus propias competencias, decretándose así la completa separación de esa entidad del Automóvil Club Argentino (ACA), que regía el resto de las categorías.

 

Además del terremoto politico institucional, ese año rigió una prohibición para disputer competencias en rutas, por lo cual los Falcon hicieron valer sus mejores condiciones para girar en autódromos, arrancando con ventajas el campeonato.

 


Pero cuando se reanudaron las competencias en semipermanentes ruteros, los Chevrolet volvieron a repuntar. 



Uno de ellos, auspiciado por el empresario Antonio Alegre (posteriormente electo presidente del club de fútbol Boca Juniors) era piloteado por Francisco Espinoza, un piloto de muy bajo perfil que tampoco descollaba en los podios.

 


Su primera Victoria sucedió en el semipermanente de Coronel Pringles, donde luego de la desclasificación del local Esteban Fernandino, Espinoza se alzó con el triunfo.

 


Sumó puntos en otras carreras pero la Gloria de la temporada se la llevó al quedarse con el Gran Premio Cuatro Provincias, largado el 22 de junio desde las puertas mismas de la ACTC. El recorrido comprendía Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Neuquén. Con ese triunfo Espinoza se consagró campeón en un año poco convencional, caracterizado además por la casi nula participación de Ford en la mayoría de las carreras.

 


Habiendo corrido previamente con un Torino preparado por Berta, Espinoza compitió con Chevrolet en la temporada 79/80 pero no pudo estrenar el número 1 con esa marca, ya que al año siguiente emigró a Ford. Solamente dos victorias en todo su historial le permitieron quedarse con aquel extraño Campeonato.

 


La miniatura es de la colección TC de Planeta/DeAgostini y tiene algunos retoques de color negro en toma de aire y llantas.

 


 

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miércoles, 14 de abril de 2021

PRESENTACIONES ESPECIALES: TORINOS TC

En esta última presentación especial veremos al primer Torino producido por Industrias Kaiser Argentina y la última evolución de su versión de Turismo de Carretera, en este caso el utilizado por Josito Di Palma en 2017.. 

El icónico coupé de IKA tuvo desde su misma aparición en el mercado una introducción al mundo del TC muy auspiciosa. Los éxitos llegaron de inmediato favorecidos por su noble mecánica, su performance y los afamados preparadores y pilotos que pusieron sus manos sobre él. 

En este caso no podemos decir que la versión contemporánea (2021) que pisa las pistas sea la mas radical de todas, porque particularmente el Torino tuvo muchas metamorfosis especialmente a fines de los 60s y comienzos de los 70s, cuando se había convertido en las míticas Liebres, cuyas apariencias externas poco tenían que ver con el sedán que les dió origen. 

Como los demás, había empezado con apariencia casi estándar, luego presentó recortes en los pasarruedas traseros. La trompa aerodinámica le fue agregada posteriormente (versión Liebre 1 y 1/2).

Luego de las experiencias con los prototipos y la vuelta a lo estándar, calzó las trompas plásticas que eran de rigor en el resto de la categoría. También el ensanche de los pasarruedas a mediados de los 90s y por último los pontones laterales. 

La altura del coche de competición es exigua comparado con aquel 380W  que habí iniciado la historia. El perfil sigue siendo tan elegante como el de su mentor. Mantiene los tres volúmenes muy bien acusados, aunque la lanzada trompa y el generoso alerón trasero estira mucho las cotas originales. 


Al igual que para los Falcon, Chevy y Dodge, pocos elementos pueden identificar a un Torino del resto de las marcas en una vista desde el frente, y sólo un entendido puede adivinar que se trata de uno de ellos a primera vista. 



Los  antiguos ventiletes desaparecieron hace mucho de las ventanillas, que son de piezas de policarbonato. A diferencia del Falcon, el Torino mantiene parantes y techo con sus diseños originales. 


La última foto, desde las alturas, muestra qué poco queda a la vista de las líneas originarias. Lo llamativo es que aún siendo un coche con más de 50 años a cuestas, todavía le dé vida a un bólido con una apariencia atrapante y que derrocha deportividad. 

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lunes, 15 de marzo de 2021

PRESENTACIONES ESPECIALES: DODGE TC

 En el comparativo de hoy entre los clásicos del TC vemos la versión de calle del  Polara coupé y la última encarnación deportiva, en este caso el coche de Jonatan Castellano con el que corrió la temporada 2016.

 


Desde los 3/4 delanteros advertimos que la afilada trompa del coche de calle fue reemplazada desde el inicio de su incursión deportiva por un frente enterizo de plástico, una pieza curva y aerodinámica que evitaba los originales capó, grilla delantera y guardabarros. Esa trompa sencilla de los primeros años dió lugar a la que vemos en el coche de Castellano, mucho mas compleja desde el punto de vista del diseño, y a la vez mas ancha, ya que tiene que respetar las líneas de los pontones laterales y el ensanchamiento de las trochas.

 

 

El sector trasero del coche de competición está muy simplificado y casi no respeta el diseño original de fábrica. Un generoso alerón remata el conjunto. La luneta conserva las mismas proporciones y medidas del coche de serie. Advertimos tamién que el auto de carreras es considerablemente más bajo y pegado al piso. 


 

No existe nada de "chapa" entre la parte superior de las ruedas y el límite superior del carenado plástico frontal. La trompa aerodinámica prácticamente rodea las ruedas y luego baja hacia el centro, posibilitada por la ubicación muy baja del motor, el cual prácticamente despega pocos centímetros del piso, mejorando así el centro de gravedad del coche de competición. Los orificios de ventilaciones (dos para los frenos y uno para el radiador), se mentienen en sus lugares desde los inicios mismos de la década de los 70s, aunque nuevos y generosos agujeros en la carrocería se ubican en las partes traseras de los guardabarros para extraer el aire que completó esos circuitos. 

 

 

En la vista de 3/4 trasera se aprecia el alerón horizontal posterior y las dos aletas verticales, destinadas a mejorar la tenida en curvas, que era el punto débil de los Dodges anteriores a esta incorporación reglamentaria. A diferencia de Falcon y Torino,  los Dodge y Chevy carecían de deflectores adicionales en la parte posterior del techo; sus largas colas suplían esa necesidad. La pérdida de altura general se observa en los pilares C de la carrocería, donde en el coche deportivo la rueda se aproxima bastante a los mismos, a diferencia del modelo de calle.  


 

Los pontones defensivos que recorren el coche lateralmente reducen el alto útil de las puertas. El volumen de la cola, materializado también con acero estructural tubular recubierto con planchas de fibra de vidrio, difiere ligeramente con los pliegues de las matrices de fábrica del Dodge. Las llantas de competición sin también de mayor diámetro. 


 

Si bien poco queda de las líneas de origen, el último Dodge de TC es un auto hermoso, equilibrado y con una presencia dinámica de las mejores de la categoría, junto con el Chevy. Se trata de un bólido imponente, de grandes dimensiones tanto en largo como en ancho, que le permiten desempeñarse satisfctoriamente especialmente en largas rectas.



En la vista aérea apreciamos que a las ya de por sí gigantescas dimensiones de  un GTX original, los agregados aerodinámicos suman varios centimetros mas, tanto en ancho como en largo. Los techos son idénticos, pero en la maqueta de los Inolvidables Argentinos de Salvat existe un error en esa parte, lo que lo hace aparecer mas chico en la comparativa, pero deberían ser iguales. 

 

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jueves, 11 de marzo de 2021

TC – DODGE CHEROKEE – JONATAN CASTELLANO (2016)

 

Los DodgeGTX/RT debutaron en TC en reemplazo de los viejos Valiant. Sus principales laureles deportivos los cosecharon en la década de los 80s ganando casi todos los campeonatos y obteniendo la fama de invencibles hasta que un cambio reglamentario terminó quitándoles competitividad y el parque de la marca en las pistas quedó reducido a una mínima expresión.

 


A mediados de la década de los 90s otra modificación en el reglamento les permitió a los Dodge reemplazar los viejos “Slant Six” de seis cilindros por el nuevo impulsor Cherokee de origen Chrysler/Jeep que por entonces se fabricaba en Córdoba.

 


Los primeros triunfos del nuevo Dodge Cherokee se produjeron a manos de Ernesto Bessone y Edgardo Lavari en 1998 y 1999 respectivamente, y el primer campeonato lo obtuvo Tito Bessone en 2003, repitiendo Norberto Fontana en 2006. 

 


El piloto Jonatan Castellano es hijo del popular Oscar “Pincho” Castellano, que había obtenido dos campeonatos con la marca Dodge (1987 y 1988) y uno con Falcon (1989). Jonatan debutó en TC el 5 de marzo de 2006. 

 


Comenzó en categorías zonales y luego en Fórmula Renault. Consiguió el campeonato de 2005 de TC Pista, y eso fue lo que lo catapultó a la categoría mayor, el TC. 

 


Siempre con Dodge, sus actuaciones fueron buenas, aunque nunca consiguió llegar a obtener un campeonato. 

 


A pesar de no ser un coche campeón, el Dodge Cherokee de Castellano es una miniatura de interés en la colección de DeAgostini porque representa la última evolución del modelo en la categoría, presentando todos los elementos aerodinámicos de rigor. 

 




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lunes, 22 de febrero de 2021

TC – FORD FAIRLANE – OSCAR ANGELETTI (1989)

 

Terminaba la década de los 80s y para contrarrestar el dominio casi absoluto de la marca Dodge en los campeonatos, la Asociación Corredores de Turismo de Carretera (ACTC) implementó cambios reglamentarios que penalizaban a los productos de Chrysler para volver a “emparejar” la categoría con los modelos Ford Falcon y Chevrolet Chevy.

 


El piloto Oscar Angeletti, que había corrido y había sido campeón con Dodge en 1986, al igual que varios mas, decidieron abandonar la marca previendo que la nueva reglamentación implicaría menor competitividad de la misma. Pero a diferencia de los otros “emigrados” de Dodge, Angeletti no eligió entre Falcon y Chevy sino que recurrió a un Ford Fairlane.

 

El Fairlane era un sedán de alta gama y cuatro puertas, fabricado en la terminal Ford de General Pacheco entre 1969 y 1982, y contaba con muy pocos antecedentes deportivos. Angeletti armó su Fairlane con el impulsor “221” del Falcon.


La idea demostró ser buena, ya que la mecánica del Falcon era la más competitiva, sólo que la aerodinamia del coche no lo ayudaba. Angeletti experimentó las bondades de una carrocería más larga y baja tras su experiencia don los Dodge. Su nuevo auto de carreras reuniría lo mejor de ambos mundos. La ACTC no hizo objeciones en su momento y el Fairlane debutó en al campeonato de 1989. 

 


Muy pronto los resultados lo acompañaron y el bólido se convirtió en una amenaza para los demás coches y para la categoría en sí. Estaba preparado por Rubén Berdejo y a pesar de sus apodos despectivos (“Ballena”, “Remís”, Buquebús”) el coche virtualmente volaba por las pistas tanto en circuitos como en carreteras. 

 


Ganó cuatro carreras en ese campeonato y llegó a la última con posibilidades de alzarse con el título, pero debió conformarse con el subcampeonato, detrás de Oscar Castellano. Angeletti se quedó con el número 2 pintado en su Fairlane, y con la expectativa de lograr la corona en la temporada 1990. Pero la ACTC no lo quiso así. Preocupados por la migración masiva que se podría darse por parte de los pilotos hacia el modelo Fairlane y que la categoría se convirtiera en una monomarca, decidió no autorizar la participación del coche en la temporada 1990.

 


A la decisión de la directiva del TC se sumaba la política de Ford, que era la de promocionar a su producto Falcon aún en producción, sin tener ningún interés en colocar al discontinuado Fairlane en el candelero deportivo. 

 


El argumento reglamentario era que nunca se había producido un Fairlane de serie con los carburadores del Falcon (combinación del coche de Angeletti) y que al menos se hubieran necesitado de 1.000 unidades de serie para homologarlo. Sin embargo nunca le quitaron el subcampeonato al Fairlane, hecho que relativiza y pone oscuridad sobre aquella decisión. 

 


Para la temporada 1990, Oscar Ageletti no tuvo otro remedio que poner en pista un Falcon con el número 2 pintado en sus puertas. En la carrera rutera de Santa Teresita hizo debutar el Falcon sin ninguna prueba previa.

 


Venció en su serie y en la final, a poco de terminar la competencia, un rezagado lo obligó a hacer una maniobra repentina que lo llevó a chocar de frente con un poste de alumbrado público, el cual no tenía ningún tipo de protección ante esas eventualidades. En estado crítico, Oscar fue llevado a un centro asistencial donde logró recuperarse aunque nunca volvió a las competencias. Falleció en el año 2011.


Nunca más la ACTC permitió el uso de Ford Fairlane. La miniatura es de la colección TC de la editorial Planeta-DeAgostini.

 

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