El diseño para el vehículo Land Rover original
fue iniciado en 1947 por Maurice Wilks, diseñador jefe de la empresa Rover, en
su granja en Newborough, Anglesey, Inglaterra.
Partió de la base de un Jeep americano de la Segunda Guerra Mundial, que
utilizaba en su casa de verano en Gales. De hecho, el primer prototipo Land
Rover, fue construído sobre un chasis de Jeep.
La elección inicial de color fue dictada por
excedentes militares de pintura de cabina de avión, Los vehículos más tempranos
sólo se produjeron en varios tonos de verde derivados de aquél excedente.
Los vehículos de la
Serie I fueron probados en el campo en Long
Bennington y diseñado para ser reparados en cualquier parte, con mínimos
recursos.
Anuncios de Rover citan casos de vehículos
impulsados por miles de kilómetros utilizando aceite de banana. Se utilizaron
partes componentes de otros vehículos Rover para abaratar costos y que el
precio final del producto fuera accesible. También los paneles de carrocaría se
podían hacer con pliegues simples.
El “Serie I” no se llamó así sino que se utilizó
la expresión para distinguirlo de series posteriores. Aquél original era más
pequeño que sus sucesores.
El Land Rover ocupaba un nicho muy amplio, desde
ser un vehículo familiar, pasando por un versátil “todoterreno” y hasta una
máquina apta para el uso agrícola, para lo cual estaba dotado de toma de fuerza
y elementos auxiliares.
El Serie I se fabricó entre 1948 y 1958. La
miniatura es Vanguards.
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