El
revolucionario Chrysler Airflow fue producido entre 1934 y 1937. Fue uno de los
coches más novedosos del mundo y también uno de los más resonantes fracasos
comerciales de la historia.
Su concepto
estaba basado en minimizar la resistencia del aire para su avance, siendo el
primer esfuerzo en ese sentido que se haya aplicado a un automóvil de gran
serie. Los trabajos estuvieron a cargo de los ingenieros de Chrysler Carl
Breer, Fred Zeder y Owen Skelton. Chrysler había construído un túnel de viento
en Highland Park, y probó al menos 50 modelos en escala del nuevo coche en
abril de 1930. A
esos trabajos en aerodinamia se agregaron otros destinados a mejorar la
distribución de pesos en aquellos grandes coches bicuerpo de Preguerra, donde
la relación solía terminar en 25% para el tren delantero y 75% para el trasero,
haciéndolos muy peligrosos de conducir.
La
construcción monocasco también fue un elemento tenido en cuenta para mejorar
peso, seguridad, aerodinamia y bajar costos. Estamos hablando de cuestiones que
hoy son básicas en la industria, pero que estaban en pañales hace casi 90 años.
En el Airflow, el motor se desplazó, situándolo por delante del eje delantero.
Quedaron así los pasajeros situados entre ambos ejes, y no mayoritariamente
sobre el trasero. La distribución de pesos se acercaba entonces al óptimo
50-50.
Precedido
al lanzamiento del Airflow, Chrysler había anunciado que lanzaría al mercado un
coche revolucionario. Influenciado por los movimientos artísticos modernos, la
fluidez de sus líneas lo hicieron aparecer como vanguardista y futurista.
Contribuyó a eso el hecho de que las ópticas estuvieran empotradas en la
carrocería, elemento nuevo e inédito hasta entonces, alejándose de la imagen
estándar del resto de los coches de la industria.
El
radiador, lejos de ser un elemento con perfiles afilados y llenos de aristas,
se integraba fluidamente al resto. Los parachoques rodeaban la carrocería y
legaban hasta los neumáticos. Las ruedas traseras eran carenadas. El parabrisas
partido también cumplía la función de dividir en dos el flujo de aire en lugar de presentar resistencia al mismo si hubiera sido plano.
La
construcción de un coche tan distinto al resto, y totalmente de acero (cuando
Ford y GM aún utilizaban partes de madera para las carrocerías) demandaba
nuevas tecnologías. El costo de producción se elevaba y las fallas y defectos
eran muchos en las primeras unidades. Chrysler había construído una unidad para
cada concesionario del país. El apuro y la falta de experiencia para un auto
tan complejo fueron las causas de los problemas. Incluso a algunas unidades
llegó a desprendérsele el motor completo de sus anclajes al alcanzar los 130 km/h . Los defectos
importantes afectaron a las primeras 3000 unidades salidas de fábrica.
A los seis
meses de su introducción en el mercado, el coche era objeto de burlas y víctima
de los prejuicios. Sin embargo se supone que el primer factor de rechazo es que
su diseño no gustó al público. Su concepto avanzado fue más rápido que la
asimilación popular. Los sedanes y coupés tradicionales de Chrysler
superaron en ventas a la línea Airflow en una proporción de 2,5 a 1.
En 1935 un
pequeño rediseño intentó acercarlo más a las líneas tradicionales, pero aún así
sus ventas se desplomaban. En 1936 también se dejó de lado el trasero liso,
recibiendo un abultamiento convencional en la zona del baúl. La rejilla frontal
dejó de estar al ras de la carrocería y se hizo sobresaliente. Las ventas
cayeron a 6.275 unidades. Para el año siguiente la gama quedó reducida a un
único modelo, el Arflow Eight, del cual se produjeron 4.600 unidades, antes de
que el programa se cancele definitivamente. La mala experiencia hizo que
Chrysler se convirtiera por muchos años en una marca conservadora, que ya no
intentó innovar sino seguir las tendencias impuestas por sus dos grandes
competidores por casi 20 años.
La
miniatura es de origen Ixo. Homenajea con mucho detalle a un auto incomprendido
en su momento pero que dejó su huella en muchas partes, como en Japón (Toyota)
y Checoeslovaquia (Tatra).
CRUISER


















































