Desde su
presentación y su posicionamiento como el primer automóvil Diesel de gran serie en 1954, el Mercedes 180 se convirtió en el preferido por taxistas de
medio mundo.
El 180 D
combinaba robustez, economía y bajo costo de mantenimiento, con una marca
ilustre y gran espacio y comodidad interior.
Si bien era
el modelo más espartano de la oferta de la marca, la estrella de tres puntas en
el radiador le confería un aire de nobleza y distinción indiscutibles. Sus
interiores no dejaban de ser lujosos además de cómodos.
Al ser un
coche que inauguraba un nicho, no tenía competencia dentro de las marcas
generalistas, y ofrecer un servicio de taxis con unidades Mercedes Benz en la
flota era realmente un lujo, tentación a la que no pudieron resistir empresas
de muchos países.
Arabes e
israelíes tenían en sus ciudades taxis Mercedes Benz, en aquellos países la
mara era y es aún hoy muy celebrada por los usuarios. El 180 D pululó por las
calles de Medio Oriente an los años 60s y 70s.
El 180 D no
era un dechado de performance y velocidad. Su potencia era escasa y su
velocidad máxima no excedía los 115 km/h . Demoraba algo mas de medio minuto en
llegar de 0 a
100 km
por hora. Por eso, su nicho como taxi urbano era inmejorable. Allí no se
necesitaba potencia ni velocidad, sólo comodidad y economía.
La
miniatura pertenece a la serie Taxis del Mundo de editorial Altaya, prestaba
sus servicios en Tel Aviv en la década de los 60s y tiene retoques artesanales
en sus interiores y escape.
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