La coupé
Renault Fuego había sido presentada en Francia en 1979, aunque los trabajos de
diseño habían dado comienzo tres años antes. En 1981 se presenta importada en
Argentina y al año siguiente da inicio su producción local.
Luego de
varios años de producción local, el diseño de la Fuego fue quedando desfasado
respecto a las nuevas tendencias. Sus líneas rectas y su perfil afilado ya
estaba comenzando a pasar de moda y eso repercutía en las ventas,
resintiéndolas. Para contrarrestar este fenómeno, los directivos de CIADEA
(fabricante local de productos Renault) encargaron a un estudio de diseño de
California la puesta al día de las líneas de la Fuego , a fin de prolongar su
vida comercial y procurar el éxito previo.
En Estados
Unidos se reformularon algunas piezas de la carrocería. Se eliminó la profusión
de plásticos negros y muchas piezas pasaron a ser pintadas como el resto del
coche. Los paragolpes eran ahora envolventes, la parrilla se cubría
parcialmente con una nueva máscara. El nuevo diseño mejoró el Cx aerodinámico,
llevándolo a 0,347. Calzaba llantas inéditas, las ópticas traseras eran ahora de color fumé, con una pieza plástica de similar diseño que las uníficaba ocupando todo el ancho de la parte trasera. Nuevos spoilers y espejos retrovisores complementaban la nueva “cara” del deportivo. la Fuego.
La nueva
imagen de la Fuego
consiguió el objetivo de “relanzarla” y volver a allamar la atención de los
aficionados. La modernización había sido un éxito y el vehículo estaba listo
para enfrentar la década de los 90s con nuevas armas. Su nombre pasó a ser
“Fuego GTA” significando estas últimas siglas “Gran Turismo Argentino”. En 1991
recibe mejoras mecánicas, ya que no había habido novedades en ese rubro desde
su lanzamiento original. El motor pasa a ser de 2,2 litros , íntegramente
de aluminio, con ábol de levas a la cabeza y ocho válvulas. Su potencia era de
123 caballos, 7 mas que la anterior GTA.
Las
suspensiones también fueron revisadas por los ingenieros de Santa Isabel
(Córdoba) y se le introdujeron mejoras que redundaron en mejor tenida a altas
velocidades. También ganó frenos a discos traseros. Es de recordar que en
Europa la Fuego
fue una coupé de escasas prestaciones y de motores de menor cilindrada, por lo
cual aquí hubo de adaptarla a la nueva motorización y potencia. En el interior la GTA presentaba nuevo tablero,
nuevo volante y nuevos tapizados. La radio con comando satelital también era
novedad.
Si bien la
GTA Max cumplió con las expectativas
–avalada por los éxitos deportivos en el TC 2000- los días del coche estaban
contados. En 1992 se dejó de producir, vendiéndose los últimos ejemplares como
modelo 1993. La última unidad salidad e fábrica fue embarcada a Francia donde
se alojó definitivamente en el Museo Renault.
La
miniatura es de la colección “Autos Inolvidables Argentinos 80/90s” de Salvat.
Tiene algunos defectos de proporciones, y traté de enmendar mínimamente
algunos, el más importante fue el limado de la parte baja del spoiler
delantero, que le confería mucha pesadez y desproporción. Tiene pintura en los
interiores también.
CRUISER


















































