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sábado, 10 de abril de 2021

IES GRINGO (1989)

 

La firma autopartista IES fue la continuadora de la historia de Citroën en nuestro país, produciendo los modelos 3CV, América, Super America, Gringa y Safari. En 1989 produjo un utilitario derivado del modelo Gringa, que tenía la apariencia de un jeep carrozado, con capacidad para 4 ocupantes, sobre la misma plataforma de aquélla.

 

Eduardo Sal-Lari llamó “Gringo” a este vehículo en homenaje a su hijo, apodado así.

 

Se trataba de un modelo de doble tracción que se anticipaba en varios años a la moda mundial de los SUVs que un par de décadas después desplazaría casi por completo a los tradicionales automóviles de turismo de prácticamente todas las calles del mundo.

 

La carrocería era de plástico reforzado con perfiles de acero, era 31 cm mas corta que la de la pickup, y se producía en Uruguay. Presentaba líneas rectas y amplia superficie acristalada. Tenía un portón trasero de apertura lateral y de él colgaba la rueda de auxilio, en otro anticipo de la moda de un par de décadas después.

 

Las ópticas eran idénticas a las que montaba el modelo Super America, complementadas con las luces de posición en la misma curiosa disposición que en la pickup.

 

El interior era espartano y también compartía elementos con los demás modelos de la marca. Tenía también tarjeta de arranque antirrobo. El motor era el conocido bicilíndrico bóxer de 635cc que rendía 37CV. La tracción integral se habilitaba mediante un comando colocado delante de la palanca de cambios. Dos barras portaequipajes eran de serie en el techo, lo que confirmaba su direccionamiento al nicho de los vehículos recreativos.

 



Tenía suspensiones independientes en las cuatro ruedas, esquema heredado del Super America, y frenos delanteros a discos. La velocidad máxima declarada por fábrica era de 115 km/h.

 


Alrededor de una decena de estos utilitarios fueron producidos cuasi artesanalmente por IES antes de que la crisis hiperinflacionaria terminara con la empresa. Lamentablemente para todos, porque sin dudas el Gringo hubiera sido un éxito asegurado en el contexto local, al ser un vehículo novedoso, sin competencia en su nicho, económico y anticipado en muchos años a la moda venidera.

 

La maqueta es otra de las excelentes novedades de la serie “Autos Inolvidables Argentinos”, y tiene retoques de color en interiores.

 

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sábado, 17 de octubre de 2020

IES GRINGA FURGON (1987)


La pickup Gringa de IES tenía un derivado furgón, que en realidad vino a ser la última encarnación del popular 2CV furgón.

 


Compartía con aquélla plataforma, suspensiones, mecánica e interiores. 

 


Las partes de carrocería eran producidas en Mercedes, provincia de Buenos Aires, y en la localidad uruguaya de Nueva Helvecia por la firma Expósito S.A. El montaje final se realizaba en la fábrica de Chilecito, provincia de La Rioja.

 


Los furgones tenían caja de carga separada de la cabina, ambas con sus respectivas lunetas, que permitían el control visual de la carga desde el interior. Las cajas de carga tenían puertas dobles de apertura vertical, aunque en algunos modelos destinados al mercado uruguayo se disponía de dos hojas de bisagras horizontales, con la mitad inferior volcable.


La idea del ingeniero Sal Lari era de producir un vehículo “latinoamericano”, ya que el deprimido mercado local por sí solo no alcanzaría para amortizar los costos de desarrollo y producción de éste y futuros modelos de su empresa.

 


A pesar de ser un producto económico, conveniente y de buena relación precio-producto, a la empresa IES le tocó lidiar con uno de los peores momentos de la historia económica de este país, y las dificultades comerciales provocaron su quiebra, cuando solamente se habían terminado 400 unidades de “Gringa”. 

 


La miniatura corresponde a la serie Autos Inolvidables de Reparto y Servicio de Salvat, y representa a una unidad de serivicio oficial de la firma IES.

 Es una pieza muy bonita, y que hace las delicias no sólo de los “citroneros” locales sino que seguramente será apreciada por su rareza por los aficionados del mundo entero.

 

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martes, 13 de octubre de 2020

IES GRINGA (1987)

 

En sus proyectos de expansión, la Industria Eduardo Sal Lari (IES) derivó otros productos del viejo 2CV, al cual había actualizado sucesivamente cono los modelos América y Súper América. Entre ellos estaba un utilitario pickup que se llamó Gringa, que se produjo entre 1987 y 1990.

 


La Gringa se convirtió en el último vehículo de concepción y fabricación enteramente local de la historia. Su lema comercial era “Enamórese de la Gringa, una nueva dimensión en pickup” y “Un amor para toda la vida”. 

 


Basada en la misma plataforma del Super América, la Gringa tenía sin embargo adaptaciones tanto en chasis como en suspensiones que la diferenciaban de aquél, al punto que las piezas no eran intercambiables sino parecidas. En la adaptción de los elementos trabajaron los reconocidos preparadores pedro Campo y Heriberto Pronello.


La carrocería tenía un diseño absolutamente nuevo y no emparentado con el modelo de origen, surgido de los arquitectos Roberto Candreva y Jorge Lauga. Se produjo en versiones pickup y furgón, con tracciones simple y doble. 

 


 Estaba realizada en plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV), y tenía líneas predominantemente rectas, Su plataforma distaba de ser robusta, pero el utilitario estaba destinado a tareas urbanas o rurales livianas, para lo cual se las arreglaría bastante bien. 

 


Las partes de carrocería eran producidas en Mercedes, provincia de Buenos Aires, y en la localidad uruguaya de Nueva Helvecia por la firma Expósito S.A. El montaje final se realizaba en la fábrica de Chilecito, provincia de La Rioja. La presentación a público y prensa se llevó a cabo el 23 de julio de 1987 en el stand IES de la Exposición Rural de Palermo. 

 


El diseño gustó a todos, era simpático, sobrio y original. Los costos de producción se optimizaban, ya que compartía numerosos elementos con los modelos Super América, incluyendo volante, ópticas e instrumental. 

 


La camioneta medía 3,84m de largo, 1,53 de ancho y 1,49 de alto, con una distancia entre ejes de 2,56m. Pesaba 670 kilos.  Consumía en promedio unos seis litros de nafta cada 100 kilómetros y estaba pensada para una velocidad crucero de 80km/h con máxima de 110. La caja de carga podía soportar 670 kilos, de los cuales 500 eran de carga y el resto de ocupantes, una capacidad más que aceptable. En el habitáculo podían acomodarse hasta tres personas. 

 

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lunes, 15 de junio de 2020

IES SUPER AMERICA (1987)

Luego del modelo “América”, la Industria Eduardo Sal-Lari S.A. se propuso llevar la evolución del viejo 3CV unos pasos mas adelante. El objetivo era seguir introduciendo mejoras al modelo precedente. Estas reformas no eran ahora sólo de maquillaje, sino que se convirtieron en las más radicales que hubiera recibido algún 2CV a lo largo y ancho del mundo. El viejo y conocido chasis de origen Citroën se descartó y se reemplazó por otro más convencional, diseñado por Heriberto Pronello.



La nueva estructura era de tubo central y cuadernas transversales montado sobre suspensiones de parrillas y ballestas transversales con amortiguadores telescópicos hidráulicos montados en posición oblícua. El motor era el bicilíndrico de 635cc alimentado por carburador de dos bocas y ahora con encendido controlado electrónicamente. Su potencia era de 32CV.



El habitáculo era completamente nuevo y el moderno tablero de material plástico. Presentaba indicadores de agujas y numerosos testigos luminosos. El volante, de menor radio y mejor grip y el resto del tablero también eran nuevos y no tenían nada que ver con los del modelo América ni con los anteriores 3CV. La palanca de cambios ahora se ubicaba en el piso y el sistema de arranque incluía una tarjeta plástica electrónica que era a su vez un dispositivo antirrobo. Los tapizados eran textiles sobre asientos y butacas de nuevo diseño y agradable ergonomía.



No hubo cambios en el sistema de dirección, que seguía siendo de piñón y cremallera, suficientes para los 520 kg del coche. Los frenos delanteros pasaron a ser de discos. Las llantas pasaban de 13 a 14 pulgadas de diámetro.



Se había eliminado la rejilla de ventilación que tenían las versiones anteriores debajo del parabrisas, logrando aumentar la superficie de éste y mejorando la visibilidad. En consecuencia los limpiaparabrisas eran ahora de mayor longitud y trabajaban en sentido contrario a los del modelo precedente.




Las prestaciones seguían siendo modestas. Exteriormente conservaba las novedades aparecidas en el América, que eran los faros embutidos en carcasas plásticas cuadrangulares de color carrocería, parrilla plástica, pilotos traseros rectangulares, inscriptos en una moldura plástica que atravesaba todo el ancho de la zaga. El modelo tenía anagramas que lo identificaban como “América Súper”, es decir una versión mejorada del América. Pero se lo conoció masivamente como “Super América”.



El coche, aunque parezca increíble, tuvo un historial deportivo pintoresco. Se creó la “Fórmula IES” en el automovilismo deportivo local, conformada exclusivamente por autos de la marca, que solía acompañar a categorías mayores en todo el país, brindando espectáculos realmente atractivos, por las particularidades dinámicas que tenía el coche, que le permitían gozar de una envidiable tenida en curvas por ejemplo.



Para el ambicioso ingeniero Sal-Lari éste era el paso previo a la producción de un modelo a priori llamado “Latinoamericano”, que sería un coche pensado para ser producido por partes en distintos países de la región y factible de ser ensamblado en todos ellos, para bajar costos y apuntar a la masividad como primera motorización familiar. Pero los costos de desarrollo de los modelos recientes de la marca (América, Super América, Gringa, Gringo) no pudieron ser recuperados por las ventas, y la crisis hiperinflacionaria de 1989 terminó dando por tierra con todas aquellos planes, debiendo cerrar sus puertas no sin algunos problemas legales en el medio y a posteriori. Los últimos modelos de Super América salieron de fábrica en 1990.



Paralelamente en una Argentina atravesando por sus consabidas y estructurales crisis económicas, las demás terminales a pedido del gobierno ofrecieron versiones económicas y básicas de sus modelos más baratos y amortizados, por lo cual salieron a competir al ruedo modelos muy simplificados de Renault 12, VW 1500, Falcon y Fiat, esta última marca fabricó en “Brio”, modelo idéntico al147 brasileño de primera generación que nunca se había fabricado aquí. Este último competía en el nicho del Super América y por poco dinero mas, ofrecía una tecnología bastanes años mas adelantada además de una imagen mas moderna. Al Brío se lo compraba más con el cerebro, al Super América con el corazón. Aún así, era difícil para una pequeña empresa independiente competir contra Sevel, que era la que fabricaba Fiat y Peugeot y era una de las mas grandes del momento.



La miniatura es de la colección “Autos Inolvidables Argentinos 80s/90s” de Salvat. Y es muy bienvenida porque la serie ya casi completa la producción total de IES (faltaría a la fecha solamente el minijeep “Gringo”) y es un buen complemento para el modelo América, que ya era parte de la colección. Tiene retoques de color en los interiores.

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domingo, 10 de febrero de 2019

IES 3CV AMÉRICA (1986)

Cuando Citroën deja de producir en Argentina, en el año 1979, un autopartista, el ingeniero Eduardo Sal Lari, propietario de la empresa Daher Boge, compra la mayoría accionaria de la filial local de la automotriz francesa y la licencia para seguir fabricando en el país. La operación financiera se realizó en 1982 y en 1983 ve la luz el primer 3CV con la marca IES, construído con autopartes de stock. Luego coordinó a los proveedores para que siguieran abasteciendo de los componentes necesarios para no parar la producción.



Los nuevos modelos eran idénticos a los anteriores, pero salían al mercado con la marca y el logotipo IES. Poco tiempo pasó para que el viejo y noble 3CV apareciera con un restyling que involucraba capó, parrilla, zócalo y ópticas traseras, y ópticas delanteras. El nuevo diseño incluía una parrillaa plástica que constituía una sola pieza con el nuevo paragolpes frontal, mientras que el posterior también era ahora de plástico y envolvente. En el sector trasero seguía equipando el portón con luneta incluída, heredado del Dyane 6l, que las últimas versiones del 3CV argentino ya habían presentado, convirtiendo a aquel modelo como el único derivado mundial del 2CV en ser un auténtico "5 puertas". 



El nuevo modelo se denominó “IES 3CV América”. El nombre no era antojadizo. Entre los planes del ingeniero Sal Lari estaba producir el modelo a gran escala, y exportarlo a los países limítrofes para convertirse en el coche familiar más barato y vendedor del subcontinente. En realidad no le faltaban argumentos. En un momento en que aún las normativas de seguridad activa y pasiva eran una utopía en esta zona del mundo, el viejo y confiable 3CV con su imagen aggiornada y algunas mejoras mecánicas como el encendido electrónico, tenía armas como para cumplir con el objetivo de su creador.



Apoyado en la historia y la simpatía que el 3CV generaba en el público argentino, el nuevo modelo se vendió bien, y sus argumentos de venta eran su bajo costo, su gran economía de combustible y la posibilidad de acceder a un cero kilómetro por muy poco dinero. Además en su segmento carecía de competencia, ya que cualquier auto chico de entonces se situaba muy por encima en el precio, y el nicho no estaba ocupado más que por el Fiat 147 Brio por ese entonces.



En febrero de 1986 en el Hostal del Lago, en Palermo, ciudad de Buenos Aires, se hizo la presentación a la prensa y a los concesionarios de la marca del nuevo modelo America, que se fabricaba en la planta de Mercedes, provincia de Buenos Aires.



Tanto en el interior como en la mecánica no había cambios respecto al 3CV M28, el último modelo fabricado por Citroën Argentina y luego por IES, con excepción del mencionado sistema de encendido electrónico y una mejora en las butacas. En cuanto al aspecto externo, hubo admiradores y detractores por partes iguales. 



El diseño original había sido afectado en gran medida, principalmente con los nuevos faros cuadrados inscriptos en una carcasa plástica adherida a los guardabarros, o el nuevo conjunto parrilla/parachoques. Era evidente que ya no se traraba de la armonía original del diseño, pero que también aquél había quedado muy pasado de moda y el aggiornamiento se imponía, aún por cuestiones de marketing.




No le fue mal a IES en sus comienzos. El 3CV América se vendió muy bien, y tal éxito encaminó a Sal Lari a encarar nuevos proyectos. A los productos que ofrecía además, que eran los Safari (un Mehari rediseñado) y IES Carga (el antiguofurgón AK400) se le agregaron luego los utilitarios Gringa, Gringo y el modelo Súper América, que reemplazó al que estamos viendo, pero ésa es otra historia que será contada oportunamente cuando Salvat lance en la colección alguno de esos modelos, que están en carpeta de la editorial.



En cuanto a la miniatura, se trata de un repaso mínimo de la que se vende en Europa desde hace un par de años como parte de la colección “2CV of the World”, incluso presenta el mismo color. Está muy bien lograda y no hicieron falta retoques externos más allá del coloreado del caño de escape. Los interiores no corresponden a este modelo, sino al siguiente, el Super América, pero como eran de cuerina negra no se aprecian desde el exterior. En cambio ese hecho es una esperanza a favor de la próxima aparición del Súper América en la serie.



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