Para materializar el último de los restylings que tuvo el veterano Falcon argentino, la filial local de Ford recurrió en 1982 al lenguaje de diseño global que la marca utilizaba por entonces para sus productos en el resto del mundo. Aplicar tales conceptos a un coche tan antiguo no careció de dificultades. Si bien hubo un plan para un repaso profundo de sus líneas, que puede verse aquí, la falta de recursos destinados al mismo lo hicieron quedar sólo en un dibujo. Tal proyecto contemplaba una mixtura entre el diseño del Falcon tradicional (de la línea de cintura hacia abajo) y del Ford Granada (de la línea de cintura hacia arriba). Aunque no se llevó a cabo, la idea de "aggiornar" al Falcon según la imagen del Granada seguía primando. Aquel coche europeo se había importado al país a principios de la década, y había cautivado tanto a los fanáticos de la marca del óvalo como al público en general, con su diseño racionalista y elegante.
Del otro lado del mundo, en Australia, el Falcon seguía su carrera comercial, estando ya en su cuarta generación, que había sido presentada en 1979. Ford de Australia también adoptó las líneas del Granada. Eran épocas previas a la globalización, y en cada mercado existía un modelo local y exclusivo. Hoy por hoy sin dudas el Mondeo o el Fusion ocuparían el mismo puesto en todos los mercados mundiales. En aquellos años el Falcon australiano no era igual al argentino, en Estados Unidos hacía década y media que no se producía, y el Granada se fabricaba y vendía en Europa, saliendo de factorías alemanas e inglesas. La segunda generación de ese modelo había sido presentada en 1977.
En este comparativo vemos tres Ford contemporáneos. El Falcon argentino fabricado por Ixo para Salvat (en el centro de la foto), el australiano (miniatura de Trax, de color naranja, a la derecha) y al referente de ambos, el Ford Granada, miniatura de Vanguards, de color oro con techo vinílico, a la izquierda. Fueron tres autos exitosos en sus mercados. Aunque el Granada tuvo mucha competencia en Europa, los Falcon reinaron en sus mercados respectivos y fueron líderes en ventas prácticamente sin desafiantes.
El Granada que estamos viendo correspondía a su segunda generación, presentada en 1977, que había sentado las bases del diseño de Ford para finales de los 70s, y el que prestaría sus conceptos a los demás modelos de la marca por casi la totalidad de la década de los 80s. Luego lo siguió el Taunus adoptando el mismo estilo. En Australia, el cuerpo del nuevo Falcon prácticamente calcaba las líneas del europeo, adaptándose a su plataforma, que era más ancha y larga. Se presentaba en 1979, dos años después de la aparición del Granada en Europa. El Falcon argentino apareció en 1982, tres años después del australiano y cinco años después que el Granada.
El Falcon australiano de 1979 constituía la cuarta generación del modelo. El Falcon argentino era la encarnación del quinto restyling de la primera generación. La imagen del coche de Oceanía prácticamente copia al mentor europeo. Los diseñadores del restyling argentino en cambio, se esforzaron por mantener vigente unas líneas que ya no podían disimular el paso de los años. Sin embargo los elementos de maquillaje utilizados lo acercaron bastante a los referentes. En el caso de esta unidad, tiene además techo vinílico y llantas idénticas a las del Granada, lo que los hace parecerse un tanto a primera vista. Las ópticas rectangulares flanqueadas por pilotos laterales color ámbar y las parrillas de plástico negro con lamas horizontales con el óvalo azul al medio eran comunes a los tres. En el frontal del auto argentino se observa una línea cromada sobre el conjunto ópticas/parrillas que cumple la función de pieza de ajuste entre los nuevos elementos y la carrocería de vieja data. También pareciera que el paragolpes fue hecho con poco despliegue de recursos. A diferencia de los otros dos coches, con diseño específico y moderno, el parachoques del Falcon local estaba materializado con chapa cromada plegada y elementos plásticos laterales, con el agregado de topes de goma. Un diseño genérico que podría haberse adaptado cualquier otro modelo y que tenía antecedentes en el Taunus local.
En sus comienzos el Falcon estadounidense era un coche "compacto", pensado para competir con los importados europeos. En Europa el Granada era un coche "grande", por éso en la comparativa los tres se ven como si pertenecieran al mismo segmento. El australiano y el europeo ostentan grandes superficies vidriadas y líneas de cinturas bajas, como era usual en aquellos años. El argentino nada podía hacer contra las matrices de carrocería originales de principios de los años 60s, y la menor superficie vidriada era idéntica a la original. Se usó el recurso de eliminar los ventiletes por primera vez en este restyling, y pintar los parantes de negro para disimular un tanto las pequeñas ventanillas. Más allá de las sinuosidades de la carrocería del modelo local, algunas líneas se mantenían en los ejemplares mas modernos. La línea de cintura, remarcada en el Granada con un filete decorativo, también aparecía en el coche australiano y eran elementos de diseño que estuvieron presentes en el Falcon desde su origen. Baguetas laterales inferiores también son comunes a los tres modelos. Los guardabarros del Falcon argentino denotan la antigüedad del diseño, hay diferencias entre los delanteros y los traseros y este último tapaba parcialmente la rueda. En los coches más modernos ambos lucen de forma semicircular e idénticas tanto delanteros como en traseros.
Las lunetas traseras mantienen la premisa de mayor superficie acristalada y son convexas, de Idénticas formas en los autos extranjeros, bastante mas pequeña y plana en el local. El conjunto trasero compuesto por guardabarros, tapa de baúl, panel posterior y ópticas tienen casi el mismo diseño en los dos referentes.
Es un tanto complicado saber a primera vista y rápidamente cuál es cual entre el Falcon australiano y el Granada desde esta posición. Tan parecidos son en sus diseños en este sector que pareciera tratarse del mismo auto. El Falcon argentino queda en desventaja porque la tapa del maletero tan pequeña en relación a la zaga del coche no puede disimular su antigüedad. A pesar de que los guardabarros traseros habían sido rediseñados suavizando las curvas que los modelos anteriores presentaban a la altura de los pilotos traseros, la modificación no fue tan profunda como para incluir nuevos y mas modernos pasos de rueda y una tapa de baúl mas amplia y cómoda. La boca de carga quedaba alta. Unos elementos que también tiene que ver con esa resolución tan conservadora son las ópticas traseras. A diferencia de los modelos de Europa y Oceanía, la filial argentina de Ford no recurrió a nuevas piezas acrílicas bajas y alargadas sino que echó mano a las conocidas luces traseras del Taunus, que de paso calzaban casi justo entre las molduras horizontales laterales de la carrocería. Ver a un Falcon con luces de Taunus fue una de las cosas que disgustaron a los observadores neutrales. Por supuesto, los fanáticos del modelo no hicieron ningún reparo. Con esas ópticas se habían planteado problemas logísticos a raíz de la nefasta guerra de las Falkland/Malvinas. Eran importadas desde Inglaterra y a causa del conflicto bélico dejaron de entrar, habiendo problemas de stock, hasta que autopartistas locales empezaron a producirlas. En pleno 1982 no estaba como para intentar importar o desarrollar localmente otras ópticas, y se optó por usar las que habían disponibles.
En una vista aérea es muy difícil saber de qué restyling de Falcon argentino se trata, ya que no se aprecian los sectores más usualmente renovados en aquellas sucesivas y leves modificaciones que el veterano modelo recibía. El capó era idéntico al presentado en las versión 1973. Techos y partes superiores de los guardabarros prácticamente no tenían diferencia tampoco con aquel modelo. En cambio los coches extranjeros estrenaban generación y sus piezas eran inéditas. Por cierto, el parecido entre los componentes de ambos, desde este ángulo es notable. Mas allá de las diferencias, lo apreciable también es la casi coincidencia de las longitudes de los tres modelos de antecedentes tan disímiles.
El Falcon australiano siguió su exitosa carrera comercial hasta 2016, cuando se pesentó su octava generación que nunca se llegó a producir por el cierre de la filial local de Ford. El Granada fue reemplazado en los mercados europeos por el modelo Scorpio en 1985, aunque en Inglaterra hubiera sido vendido con su nombre original por un par de años mas. En Argentina el Falcon se discontinuó en 1991 habiéndose construído siempre versiones renovadas de su primera generación.
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