lunes, 22 de febrero de 2021

TC – FORD FAIRLANE – OSCAR ANGELETTI (1989)

 

Terminaba la década de los 80s y para contrarrestar el dominio casi absoluto de la marca Dodge en los campeonatos, la Asociación Corredores de Turismo de Carretera (ACTC) implementó cambios reglamentarios que penalizaban a los productos de Chrysler para volver a “emparejar” la categoría con los modelos Ford Falcon y Chevrolet Chevy.

 


El piloto Oscar Angeletti, que había corrido y había sido campeón con Dodge en 1986, al igual que varios mas, decidieron abandonar la marca previendo que la nueva reglamentación implicaría menor competitividad de la misma. Pero a diferencia de los otros “emigrados” de Dodge, Angeletti no eligió entre Falcon y Chevy sino que recurrió a un Ford Fairlane.

 

El Fairlane era un sedán de alta gama y cuatro puertas, fabricado en la terminal Ford de General Pacheco entre 1969 y 1982, y contaba con muy pocos antecedentes deportivos. Angeletti armó su Fairlane con el impulsor “221” del Falcon.


La idea demostró ser buena, ya que la mecánica del Falcon era la más competitiva, sólo que la aerodinamia del coche no lo ayudaba. Angeletti experimentó las bondades de una carrocería más larga y baja tras su experiencia don los Dodge. Su nuevo auto de carreras reuniría lo mejor de ambos mundos. La ACTC no hizo objeciones en su momento y el Fairlane debutó en al campeonato de 1989. 

 


Muy pronto los resultados lo acompañaron y el bólido se convirtió en una amenaza para los demás coches y para la categoría en sí. Estaba preparado por Rubén Berdejo y a pesar de sus apodos despectivos (“Ballena”, “Remís”, Buquebús”) el coche virtualmente volaba por las pistas tanto en circuitos como en carreteras. 

 


Ganó cuatro carreras en ese campeonato y llegó a la última con posibilidades de alzarse con el título, pero debió conformarse con el subcampeonato, detrás de Oscar Castellano. Angeletti se quedó con el número 2 pintado en su Fairlane, y con la expectativa de lograr la corona en la temporada 1990. Pero la ACTC no lo quiso así. Preocupados por la migración masiva que se podría darse por parte de los pilotos hacia el modelo Fairlane y que la categoría se convirtiera en una monomarca, decidió no autorizar la participación del coche en la temporada 1990.

 


A la decisión de la directiva del TC se sumaba la política de Ford, que era la de promocionar a su producto Falcon aún en producción, sin tener ningún interés en colocar al discontinuado Fairlane en el candelero deportivo. 

 


El argumento reglamentario era que nunca se había producido un Fairlane de serie con los carburadores del Falcon (combinación del coche de Angeletti) y que al menos se hubieran necesitado de 1.000 unidades de serie para homologarlo. Sin embargo nunca le quitaron el subcampeonato al Fairlane, hecho que relativiza y pone oscuridad sobre aquella decisión. 

 


Para la temporada 1990, Oscar Ageletti no tuvo otro remedio que poner en pista un Falcon con el número 2 pintado en sus puertas. En la carrera rutera de Santa Teresita hizo debutar el Falcon sin ninguna prueba previa.

 


Venció en su serie y en la final, a poco de terminar la competencia, un rezagado lo obligó a hacer una maniobra repentina que lo llevó a chocar de frente con un poste de alumbrado público, el cual no tenía ningún tipo de protección ante esas eventualidades. En estado crítico, Oscar fue llevado a un centro asistencial donde logró recuperarse aunque nunca volvió a las competencias. Falleció en el año 2011.


Nunca más la ACTC permitió el uso de Ford Fairlane. La miniatura es de la colección TC de la editorial Planeta-DeAgostini.

 

CRUISER

 

2 comentarios:

  1. una vez mas, la ACTC mostró sus turbios manejos sobre los modelos, tal es así que el, quizás, mejor auto o, al menos mas apto para la categoría (por mecánica y plataforma)como era el toro, jamás volvió a ganar un campeonato. Hubieron muchos casos de "errores" mecánicos" cuentas raras, etc. En cuanto a la ballena, que lindo auto. Saludos. Luis

    ResponderEliminar
  2. Increíble la historia de nuestro TC, siempre nivelando para abajo.

    Hablendo del auto, resulta curioso que luego de correr en Dodge, cuando preparó el Fairlane, le pintó el parante trasero para asemejar un Dodge.
    Por otra parte, miro la carrocería del Fairlane, trato de descifrar la forma y volumen, pensando si esa trasera no estará mejor resuelta que la del Fairlane rabón de los Inolvidables.
    Y me pregunto si habrá algún valiente capaz de practicar cirugía de alto grado.

    ResponderEliminar