La historia
del Ford Corcel es por demás de curiosa. A fines de los años 60, Willys
Overland de Brasil fabricaba un modelo pequeño (el Renault Gordini, Dauphine
para los europeos) y los arcaicos Aerowillys e Itamaraty, vetustos y enormes
productos de origen americano. El proyecto de la empresa era fabricar el modelo
“M” (mediano) para ubicar en la brecha existente entre ambas ofertas que tenía
en el mercado.
Por
entonces Renault estaba desarrollando el prototipo que terminaría siendo el
conocido Renault 12. A
Willys Overland Brasil le interesó hacer un acuerdo con Renault Francia para
fabricar ese modelo en Brasil, y ocupar el lugar del modelo “M”.
A todo ésto, la situación financiera de Willys Overland Brasil era complicada, lo que derivó en la venta de todas sus instalaciones a Ford, quien siguió fabricando sus productos con la marca del Ovalo y quiso llevar a cabo el acuerdo con Renault, que estaba muy avanzado.
Pero el
diseño del Renault 12 era muy “europeo” para ser lanzado con la marca Ford, por
lo cual se hizo un rediseño para “americanizarlo”. El resultado fue un coche
mediano de perfil “coke bottle”, que fue lanzado en Brasil antes que el Renault
12 en Francia. Pero no sólo en el perfil se notaba el gusto americano: El
nombre “Corcel” y el logo con el caballo a la carrera tenía sus raíces en el
Mustang.
Se presentó
en 1968, y su principal objetivo era desbancar al DKW 3=6 y luego al VolkswagenFusca de las preferencias de los consumidores. Con plataforma y mecánica del
Renault 12 (motor de 1.289cc, 68CV y 120km/h de máxima) logró hacerse de una
importante franja del mercado.
Se presentó
en versión dos puertas, como la de la miniatura de Ixo del coleccionable
brasileño, pero también en cuatro puertas. Este último utilizaba piezas comunes
con el Renault 12 además de plataforma y mecánica, como puertas, parabrisas y
luneta. Sin embargo la versión “coupé” fue la mas exitosa, al punto de que en 1977,
cuando fue reemplazado por la segunda generación (Corcel II) la versión cuatro
puertas desapareció de la oferta.
La guerra
de publicidades tuvo sus aristas. Volkswagen hacía hincapié en que sus coches
no necesitaban agua ni radiador. Ford contraatacó publicitando al Corcel como
un coche “con el motor en el lugar del motor y el maletero en el lugar del
maletero”.
El Corcel
derivó en su sucesor (Corcel II) y una versión de lujo posterior (Ford DelRey). Pero la competencia ya había actualizado su oferta (VW Variant, ChevroletOpala y el novísimo Fiat 147). En 1977 el
Corcel I se deja de fabricar, luego de mas de 650.000 unidades producidas.
CRUISER


































