domingo, 18 de agosto de 2019

FORD SIERRA GHIA (1984)

Para el año 1984, Ford de Argentina tenía dos ofertas solamente en el rubro automotores. El Fairlane había salido de producción desde los inicios de la década, el viejo Falcon aún resistía, restylings recurrentes de por medio, y el Taunus estaba llegando al final de su vida comercial, ya que en Europa también se discontinuaba poniendo fin así a una de las historias mas largas de la marca.



Para reemplazar al exitoso Falcon la filial argentina de Ford siguió el camino de sus pares europeas, y apuntó al novísimo Ford Sierra para reemplazar al veterano mediano. El revolucionario Sierra, surgido del prototipo Ford Probe IV, heredaba de éste su diseño revolucionario y futurista. Si bien la versión final de producción tenía bastantes diferencias respecto de aquél Concept Car, sus líneas igualmente eran rupturistas y dejaban atrás todo lo conocido.



Si bien en Europa contó con más versiones de carrocerías, en Argentina se comenzó a comercializar en su silueta de cinco puertas, luego acompañada por la coupé de tres ventanas laterales y mas tarde por una rural. De esta manera Ford seguía teniendo sólo dos automóviles de fabricación local en su oferta pero se daba la paradoja de que ambos representaban dos extremos de la tecnología y la evolución automotriz, por un lado el viejo Falcon cuyo diseño databa de finales de la década de los 50s y por el otro el Sierra que era la imagen del automóvil del futuro,  y que si bien fue lanzado casi simultáneamente con Europa, su diseño se adelantaba varios años al resto.



Como suele pasar en el caso de modelos tan rupturistas y modernos, su aparición fue recibida con reacciones dispares. A muchos le pareció un coche soñado y a los mas conservadores le resultó chocante y no lo aceptaron inicialmente. De a poco sus líneas se fueron haciendo familiares a fuerza de ventas, de agresivas y novedosas campañas publicitarias y de presencia en las calles. Con el tiemo el Sierra se convirtió en un éxito de ventas, apoyado por la gran imagen deportiva de la coupé y sus éxitos en las competencias.



Los motores del coche eran dos, uno de 1,6 litros, inédito y de moderna concepción, y el otro de 2,3 litros, que era un viejo conocido, un motor antiguo que ya se había utilizado en el Taunus y que originalmente equipaba al Mustang norteamericano, el motor “Lima”, originado en Estados Unidos durante la Crisis del Petróleo de los años 70s. Ese motor era pesado, gastador y poco potente en relación a su cilindrada. Fue uno de los puntos en contra que tuvo que soportar el Sierra dutante toda su vida comercial. Un motor más moderno hubiera elevado la categoría del coche y la consideración del público.  



La versión Ghia era el tope de gama de la serie. Heredaba el famoso escudo de la casa italiana, que también había lucido el Tanus mas equipado y que adornaba también a las versiones superiores del Falcon. Tenía unos interiores muy lujosos y cuidados. La ergonomía era dominante y el tablero tenía comandos e indicadores orientados al conductor. Las butacas eran cómodas y tapizadas en pana, la del conductor con múltiples regulaciones.  



El Sierra Ghia era para aquellos años y en el contexto de la industria local, un verdadero auto de alta gama. Presentaba lavafaros, techo solar de vidrio, check panel, levantavidrios eléctricos, cierre centralizado, aire acondicionado y equipo de audio de última generación. Su andar era muy confortable, ya que a la tracción trasera se asociaba un esquema de suspensiones independientes que lo hacían copiar muy bien los caminos y las curvas, sin perder estabilidad. Su coeficiente aerodinámico de 0,34 lo hacíamuy silencioso aún a altas velocidades. Uno de sus lemas comerciales era “Maneje el viento”.



El impulsor tenía dos carburadores de doble boca. Nunca tuvo alternativas de inyección. Rendía 105CV y llegaba a una máxima de 178 km/h. Sucesivas versiones de Sierra aparecieron sucesivamente. Al modelo “Ghia” lo sucedió el “Ghia S” y luego el “Ghia SX” que contaba con paragolpes color carrocería. En 1993 el coche salió de producción culminando un ciclo comercial de diez años.

La miniatura es de la serie “Autos Inolvidables Argentinos 80/90s”, es de muy buena factura, tiene retoques en interiores y agregado de antena.

CRUISER


8 comentarios:

  1. Personalmente, coincido con casi todos los conceptos, carrocería y plataformas notables, motor antiguo que era lo que había. Que hubiera pasado si el 1.6 se hubiera llevado a una cilindrada de entre 1.8 y 2 litros?, probablemente, se hubiera mejorado bastante la relación motor chasis, pero son solo hipótesis sobre un motor que nunca se fabricó acá (o al menos eso tengo entendido).
    En cuanto a la miniatura, desde ya siempre ponderando los oportunos retoques (los interiores siempre te quedan increíbles), viene bastante bien proporcionada, bien logradas curvas de parantes y vidrios, a mi gusto, medio grueso el perfil de los guardabarros, me da la impresión, que si los pinto de gris oscuro, quedan como el postizo que traía la coupé, pero uno va hilando cada vez mas fino, considero que está dentro de la media para arriba. Un saludo. Luis

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    1. Hola Luis. Coincido con tu análisis. Siempre se decía que el modelo 1.6 era muy superior en su mecánica al 2.3
      Y la miniatura es de las mejores de la serie.
      Saludos!

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  2. Muy bueno este Sierra, y a un precio de locos (290 $). Recuerdo cuando uno quería un Sierra 4 puertas tenia solamente el de Neo Scale Models en resina y un precio de 100 dolares....Es increíble lo que nos dieron y siguen dando estas colecciones de kiosco y aun siguen habiendo salames que se quejan del precio....jaja!

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    1. Tal cual Mauro. Este modelo es casi perfecto, ojalá sigamos teniendo estos Inolvidables. Afortunadamente los que se quejan del precio son cada vez menos. Después se van a quejar si las colecciones se tuvieran que truncar y quedaran modelos sin haber alcanzado a aparecer.
      Saludos!

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  3. El modelo salió redondito, y con los retoques interiores, lograste "rizar el rizo", como dicen los españoles.
    Para estos casos estaría bueno que mandes foto del interior, aunque sea antes de armar el autito, que se aprecie tu trabajo, que no es poco!

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    1. Es mi materia pendiente, amigo! Aunque en estos modelos de kiosco, con generalmente todas las ventanillas "cerradas" y con acrílicos de no la mejor calidad, es poco lo que se aprecia de afuera para adentro, lo que se ve en las fotos es lo que se aprecia en la mano o en la vitrina sin recurrir a una lupa, por éso es que no hago tanto énfasis en los enfoques macro o en mostrar detalles mínimos de los interiores.
      Saludos!

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    2. Por eso te decía una foto "aunque sea antes de armar el autito"

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  4. Coincido en que está muy bien logrado, y retocar los interiores los levanta mucho, cosa que empecé a hacer últimamente. Sorprende que todos tienen hasta el más mínimo detalle, por eso es una lástima dejarlos negros tal cual vienen.
    Solo le critico (como en general esta colección 80/90) el tamaño de las ruedas, sobredimensionados los neumáticos, parece que no logran dar en el clavo con las proporciones en algo tan sencillo.
    Saludos!

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