miércoles, 8 de mayo de 2019

FAST CHEVROLET GT SPIDER (1974)

Pensar de manera contrafáctica significa conjeturar acerca de lo que pudo haber sido y no fue. Este ejercicio suele estar asociado con la decepción y la frustración, porque por lo general añoramos lo que pudo ser y solemos valorar en menos a lo que sí fue, pensando que pudo haber sido mejor. En el caso de la historia automotriz de nuestro país, sujeta a los vaivenes económicos crónicos y consabidos, sobran ejemplos de éso. En algunos momentos hubo cortos períodos de euforia y dinámica de progreso, pequeños oasis en los extensos desiertos de crisis recurrentes.



En Europa hubo muchos coches deportivos de calle. Esos que admiramos y cuyas miniaturas pueblan nuestras vitrinas. Aquellos autos de ensueño eran muchas veces producto de la experimenación en los circuitos. Los primeros autos de carrera eran coches estándar puestos a correr en pistas y caminos por los pioneros aficionados a la velocidad. Luego se les introducían modificaciones específicas para mejorar sus performances en pista, y muchas veces hacían su regreso a las calles trayendo a las mismas toda la experiencia deportiva traducida en mejoras en los motores, mayor potencia, y líneas fluídas y atrapantes visualmente, que eran producto de las mejoras aerodinámicas propias del afán por ganar velocidad venciendo la barrera del aire.



En nuestro país no faltaron los pioneros adictos a la velocidad, tampoco los talentosos preparadores, ni siquiera las terminales automotrices deseosas de agregar pergaminos deportivos a sus productos destinados en principio al turismo familiar. Lo que sí faltó fue el último eslabón de la cadena, es decir, la vuelta a las calles de aquellos coches mejorados en las pistas. Salvo excepciones como –se me ocurre ahora- el Crespi Tulia GT, que era un derivado del prototipo “Petiso” de TC o las reformas aerodinámicas del Torino Lutteral Comahue, tomadas también del TC, no hubo otros coches de calle que hayan sido forjados en las pistas tanto en su mecánica como en sus líneas.



En un ejericicio de imaginación veremos en este post y en algunos que vendrán luego, una fantasía que bien pudo ser realidad en el contexto de un país normal y previsible, con políticas económicas racionales y de largo plazo. Talento no faltaba, aficionados a los “fierros” tampoco. Usuarios deseosos de poseer un coche especial y diferente menos, ya que los “fuera de serie” de los 70s demuestran que había un nicho por llenar y una parte del público dispuesta a pagar por ello.



El fanatismo del aficionado argentino por el TC es un fenómeno con pocos antecedentes en el mundo. El “tuerca” medio, el “gringo de las Pampas” que acompaña al circo del TC los fines de semana, es una mezcla de europeo con americano, trae en su sangre la pasión del Viejo Continente por los superdeportivos y las marcas “Pura Sangre”, proviene en gran parte del norte de Italia donde tenían su base las grandes marcas de la Península, pero fue usuario de los grandes coches americanos que las terminales instaladas en el país ofrecieron al público masivamente a desde finales de los 60s. No por nada el Torino expresa esa síntesis entre cuerpo americano y espíritu europeo, y no en vano identificó tanto ese coche la aspiración del conductor argentino.



Si aquí se hubiera dado la “vuelta a las calles” de los coches que nos fanatizaban en las pistas, quizás hubiésemos visto en nuestras ciudades ejemplares como el que estamos viendo en estas fotos. Este spider tipo “targa” es un derivado del famoso “Trueno Naranja”, uno de los primeros prototipos que aparecieron al amparo de las modificaciones reglamentarias del TC de mediados de los años 60s. Si bien este coche nunca existió más allá de mi imaginación, voy a hablar de él como si realmente hubiera circulado por las calles. Sin dudas tantas horas de exposición mental a la saga de “Viaje a las Estrellas”, sus películas y series derivadas, motivó mi casi convicción de que las realidades paralelas existen, y quién sabe si en algún lugar del espacio-tiempo no dejó sus huellas marcadas en el pavimento un deportivo de éstos a la salida de un semáforo en alguna madrugada desierta.



Se trataba del llamado “Fast Chevrolet GT Spider”. Un biplaza “Stradale” de gran porte que tomaba el diseño general del famoso prototipo de TC, pero se adaptaba a la normativa de aquellos años para circular por las calles de manera reglamentaria. Es decir que el coche presentaba luces altas y bajas, pilotos delanteros y traseros, paragolpes y potencia limitada respecto a su hermano de carreras. Era una alternativa más deportiva y radical que complementaba en la oferta a los “Chevy coupé SS” y “Chevron”. Con cualquiera de estos autos, y en plena etapa dorada del TC, un "playboy" argentino patrocinado quizás por algún Coronel Cañones se hubiera sentido un verdadero Isidoro montado en estas máquinas soñadas, a semejanza de los dandys europeos que se daban el lujo de circular por las calles con bólidos muy semejantes a los que poblaban grillas de partida de las carreras. 



Su estructura era de acero tubular y los componentes de la carrocería eran de aluminio. La mecánica de ubicación delantera longitudinal era de 250 pulgadas cúbicas y 7 bancadas de la Chevy coupé. Su presentación se hizo en el año 1971, a poco de la aparición del  Chevy SS, y de haber obtenido aquel coche el título de “Coche del Año” argentino, en 1970. Fue adoptando sucesivamente las mejoras que su hermano de serie iba presentando en el aspecto mecánico, y su motor de seis cilindros en línea presentaba mejoras específicas que llevaron su potencia al umbral de los 200 HP. Todo ese combo contenido por unas líneas de inspiración europea pero de proporciones norteamericanas.



El Fast Chevrolet GT Spider se produjo en series limitadas entre 1970 y 1978, año en el que se conjugaron un par de factores que hicieron que la marca del moño abandonara el país. La unidad que vemos en las fotos corresponde a 1974, año en el que adoptó los pilotos traseros del flamante Opel K180 de GM. El tablero era de diseño específico. A diferencia del Trueno Naranja, el volante se ubicaba a la izquierda para cumplir con la legislación. Sus partes de carrocería eran de aluminio pulido y ése era el único color disponible al principio, pero luego adoptó a pedido la gama de colores de GM.



El alerón trasero del Trueno Naranja había sido eliminado para la versión de calle ya que en condiciones de uso normales y legales no necesitaba de tal aditamento aerodinámico y en cambio la sobrecarga que producía hubiera penalizado las cifras de consumo de combustible. El tanque de nafta se ubicaba (al igual que en el caso del Trueno) detrás de los asientos. Un maletero convencional aparecía detrás de éste, y no tenía la luneta vidriada de la coupé de las pistas. Un arco estructural tipo “targa” aparecía en la zona posterior del habitáculo.  
Los paragolpes traseros eran de tipo convencional, y los delanteros consistían en dos defensas verticales colapsables para facilitar la apertura del capó, y que recordaban las del Shelby Cobra.


La miniatura es artesanal, hecha por mí partiendo de la base de la del Trueno Naranja de la colección Planeta/DeAgostini, cortando, limando, lijando, suplementando con epoxi y repintando. Hube de hacer también todas las calcas y gráficas. No será la única miniatura que apunte a ese universo imaginario de los grandes GT argentinos que pudieron ser, hay en preparación un par mas, que verán la luz en su momento si Dios lo permite. En las fotos está acompañado del Trueno Naranja de la colección DeAgostini, para tener presente en todos los casos los cambios hechos en la versión de calle respecto al referente de las pistas.


CRUISER

28 comentarios:

  1. Esperaba este modelo, una magistral mezcla de Miura, Corvette, Víper y Ferrari.
    Como ya te comenté en privado, es una delicia, me encanta.
    Y es inspirador, da ganas de salir a serruchar truenos y tentar el agujereado de las luces.
    Lo único que le hubiera cambiado es el color, yo le hubiera dado con Rosso Corsa.
    Te felicito desde lo más profundo de mi envidia.
    Por el trabajo híper prolijo y por haber vislumbrado las líneas que se escondían bajo la pintura naranja.

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    1. Gracias por los elogios, muy apreciados proveniendo de un modelista de verdad!! Lo del color es un problema, como te decía por privado, que no acierto a solucionar, en general termino pintando del color que queda mejor en el momento, por sobre del que tengo en la mente. Es decir que el tema del color es el que no manejo, lo otro sí va para el lado que yo quiero, pero el color todavía no. Y otra cuestión es, como decía un profesor de la Facultad, que una de las cosas más difíciles para un artista es decidir en qué momento la obra está terminada. Siempre tenemos la tentación de dar un golpe de cincel o una pincelada de más. Ahora que lo veo, por ejemplo, pienso que debí hacerte caso en adelgazar un poco el paragolpes trasero, cosa que sí hice en otro de los modelos que ya tengo listos y presentaré en el futuro. Y ahora que veo también, quizás sendos circulitos de plástico transparentes sacados con un scabocados y pegados sobre los pilotos delanteros color ámbar lo hubieran mejorado también.
      Saludos!

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    2. Qué gran verdad la de tu profe!
      Por un lado tenés el riesgo de dejar algo incompleto y por el otro lado, de eternizarte en un trabajo-
      Pero algún día hay que darlo por terminado.
      PD: no estás a tiempo de cambiar ese paragolpes? sólo el trasero!
      (no hace falta que saques nuevas fotos)

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  2. Genial. El precursor del Víper en versión Targa era argentino. Chrysler le copió al super Chevy del Sur. Me encanta la concepción del coche y la realización final: poner un sueño sobre ruedas, nada menos. Y enmarcarlo en su contexto histórico.
    Como no podía ser de otra forma, quedo a la espera de los siguientes capítulos de la serie.
    Felicidades por la iniciativa. No puede imaginarme lo que has disfrutado con su fabricación.
    Saludos.

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    1. Gracias Bernardo! Como le contaba al Gaucho en una de nuestras charlas, se disfruta mucho, pero es una curva sinuosa, llega un momento en el cual ya se alarga un tanto el trámite o las dificultades te complican, y entonces uno no ve la hora de terminar, sea como sea. El objetivo es que ésto sea un disfrute y un proceso creativo, no un fastidio o una "obligación". Cuando sentís que pasa éso lo mejor es dejarlo y retomarlo en otro momento. Tengo tres terminados de cuatro en proyecto, así que más adelante iremos viendo los demás, mientras termino el último. No serán entradas sucesivas, irán intercaladas con otras. Porque tampoco me quiero apurar. Este estaba listo hacía mas de un mes, por éso le dí salida ya.
      Saludos!

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  3. Muy buen laburo e inventiva, me gusta más la versión de calle que la de pista. Espero próximos posteos con esta temámica, saludos!!

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    1. Gracias Fran! El de carreras es muy lindo, por éso el derivado no podía fallar.
      Saludos!

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  4. Me gustó el concepto de Trueno callejero, me hizo recordar al Andino GT pero con motor delantero. Sorprende lo sobrio del aluminio pulido, en una época que se estilaba lo farolero (naranjas y amarillos sobre todo)
    Un éxito de Fast: Fábrica de Automóviles Santafesinos Tessa.
    Saludos.

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    1. Jajajaja!! El Andino creo que va a aparecer en alguna de las colecciones locales, Américo. Crucemos los dedos.
      Y quedáte en sintonía que faltan algunos inventos más salidas de la fábrica de Automóviles Santafesinos!
      Saludos!

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Espectacular!! Me encantó, está muy bueno. Y por lo que se ve, tuvo mejor suerte que su contraparte de Ford (el Huayra Agradable, que solo hubo una unidad!) Fantástico el trabajo, la factura, pero por sobre todo, el ejercicio de imaginación!

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    1. Hola Juan Pablo. Gracias! Es el primero de una serie, que ya iremos viendo.
      Saludos!

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  7. Muy bueno! seguí este Custom por fotos que me enviaste vía WP, y el resultado es realmente admirable!

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    1. Gracias Mauro. En las fotos le encuentro defectos que son difíciles de ver en la miniatura cuando la tenés en la mano. Ya la vista entra a fallar y confío más en el objetivo de la máquina que en la retina.
      Saludos!

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  8. Excelente trabajo! Peto lo nad encomiable es ese ejercicio de diseño y ansias de concebir una nueva pieza. La resolución, impecable (no esperaba otra cosa de Tessa's Signature). Agora, te acerco una inquietud:no se te ocurre la posibilidad de recorrer el camino inverso del Trueno,y recuperar al malogrado prototipo azul de Ford? Esperamos que éste sea el inicio de una estupenda familia!

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    1. Hola Hernán. Gracias! Lo del Trueno azul es un muy buen dasafíal Habría que conseguir documentación al respecto, pero antes de éso, esperar a ver si sale en la colección TC, porque mientras exista esa posibilidad no me adentraría en ese trabajo. El que sí lo hizo es el amigo Gaucho. Por ahora me concentro en estos prototipos imposibles que no han existido, porque ahí tengo la ventaja de no perder en la comparación con el real... jajaja
      Saludos!

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    2. Hola, perdón que me meta en conversación ajena (el interrumpismo de alto riesgo es mi deportes favorito). Dejo el link del Prototipo Ford hecho a partir de un Trueno involucionado, espero que te guste! 
      https://gauchomodels.blogspot.com/2019/03/prototipo-ford-gaucho-models-143_27.html?m=0

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    3. Acabo de entrar al lado ni y deleitarme con ese Prototipo Azul (o, magistralmente apodado Hacedor de Viudas). Me encantó, tanto en su concepción como el final. Un modelo unico! Mis humildes felicitaciones al sr. Gaucho Man (que, ademas me divierte muchísimo con su florido lenguaje y acotaciones tan singulares. Vaya un saludo!

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    4. Hola, gracias y bienvenido al GauchoBlog, luego te paso la CBU para que deposites dos pesos en concepto de derecho de lectura.

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    5. No olvides mi cometa por hacer el enganche....

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    6. Entonces, que sean dos pesos con cincuenta!

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  9. Diego, llegaste a la última etapa del coleccionismo: el que diseña y es capaz de crear o recrear modelos, siendo lo más difícil imaginarlos sin que hayan existido previamente...

    Yo creo que hay cuatro pasos:

    1) coleccionista de modelos, acapara y nada más
    2) colecciona y mete mano ocasionalmente para reparar algo
    3) colecciona y recrea o mejora modelos, o bien crea variantes sobre diecast
    4) colecciona y diseña partiendo de diecast o con materiales diversos

    Ahí a lo último meto a don Gaucho y a ti...

    Yo evidentemente en la primera fase y muy muy ocasionalmente la segunda!
    Te felicito por el trabajo de manufactura y el intelectual, fue un placer leer el artículo. Y ahora tienes una pieza que no posee nadie!

    Saludos!

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    1. Gracias Antonio, halagado por tales conceptos por parte de un entendido. Me considero unos cuantos peldaños por debajo del Gaucho ya que yo no construí nunca una maqueta partiendo de la nada, como él suele y sabe hacer sino que hasta ahora las veces que hice transformaciones radicales fue partiendo de otra miniatura. Lo único es que quizás por mi formación en el tema diseño sé "ver" qué formas alternativas hay ocultas dentro otras, y así, con mucha penuria, proceder a liberarlas. Igual, estoy lejos de la perfección, lo hago con poquísimas herramientas y nada específicas ni sofisticadas. Y la pintura es lo que mas me cuesta.
      Saludos!

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  10. Al principio, y gracias al afiche del "real" que abre el post caí en que efectivamente habías hecho un modelo que existió aunque sea en una sola unidad, pero a medida que leía me di cuenta del vuelo imaginativo, por cierto muy original y que nunca se me hubiese ocurrido. En ese sentido se abre un abanico grande de posibilidades con otros modelos, que por lo que comentás ya iniciaste también. Te felicito por la iniciativa y la habilidad para llevarla a cabo, no se si me animaría a tanto, yo vengo varios casilleros atrás recién empezando con la pintura con aerógrafo. Por lo pronto me gustaría tan solo repintar algún modelo en un color que me guste, las cirugías por ahora se las dejo al Dr Gaucho y a vos, que por lo visto las hacen muy bien!
    PD: Con qué pintaste la carrocería?
    Saludos!

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    1. Hola Julián. Gracias por los elogios! No creas en mis afiches publicitarios que son tan truchos como estos modelos inventados.. jajajaa! El abanico grande de posibilidades es el que estuve explorando. Ya tengo dos más como éste terminados, y estoy trabajando en el tercero que será el último de los cuatro que tenía en mente, contando este Fast Chevrolet. El tema de la pintura es mi punto débil. A éste lo pinté con pintura plateada en aerosol, esmalte sintético del común y corriente. Pero después cuando estuvo seco le pasé autopolish para que no brillara tanto y que tenga el efecto de aluminio sin pintar. Igual, la pintura es lo que más me hace renegar y lo que menos disfruto del proceso. Ya vamos a ver algún otro a la brevedad.
      Saludos!

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  11. Muy buena idea Diego, y mejor trabajo aún.
    Siempre pensé que llegaría el día en que me pondría a modificar modelos, pero pasa el tiempo y lo veo más lejano. Es que una vez que logré tener menos horas de trabajo, al final me terminé enganchando con otras actividades. Espero que me llegue el día, aunque ya lo dudo. Mientras, me deleito con tus trabajos y los de Gaucho.
    Abrazo!

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