lunes, 9 de julio de 2018

VOLKSWAGEN GOLF 2 GTI (1984)

Para 1983 el Golf GTi ya era un mito de la automoción. Su estilo había sido copiado ya por todos los fabricantes, pero el pequeño VW seguía siendo referente del segmento y líder en preferencias del público.






Desde 1983 se trabajaba en la segunda generación, que se lanza al mercado en 1984. Se estrena con el mismo motor 1,8 de 112 CV de la generación anterior.



Un año después adopta una nueva parrilla con faros dobles y doble salida de escape. La segunda generación tenía mayores dimensiones generales, un peso ligeramente mayor, y la misma mecánica, por lo cual la relación peso-potencia era menos óptima y la performance desmejoró un tanto. Sin embargo seguía siendo un coche divertido de conducir.



Mantenía los elementos distintivos exteriores, como la sigla GTi, la línea roja perimetral en la parrilla, detalles en rojo en el interior, y tapizados a cuadros, elementos que se mantuvieron en toda la zaga hasta el día de hoy.



Otro elemento pintoresco que presentaba y que quedó incorporado a la tradición era el pomo de la palanca de cambios con forma de pelota de golf.



En 1985 se lanza un nuevo motor 1,8 de 16 válvulas. La potencia se eleva a 136 CV. Pero normativas anticontaminación y la incorporación de catalizadores llevaron a disminuir la potencia en 5CV a los motores de 8 válvulas, y en 10 CV a los de 16.



En 1986 aparece el Golf GTi G60, con 160CV. La carrera por potencia entre los GTi del mundo parece imparable. En 1992 se discontinúa la segunda generación del Golf para dar paso a la tercera.



La miniatura es Ixo-Altaya.

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viernes, 6 de julio de 2018

VOLKSWAGEN GOLF GTI (1977)

En marzo de 1975 se presentó en el salón de Frankfurt una variante deportiva del Volkswagen Golf, llamado Golf GTi. Fue el primero de una serie de Golf GTi cuya saga llega a nuestros días, en la segunda década del Siglo XXI.



La idea detrás del coche era bastante clara: partir de un auto económico y básico y darle un paquete de alto rendimiento, lo que lo hacía práctico y deportivo a la vez. Fue uno de los primeros coches pequeños en adoptar la inyección de combustible mecánica. En 2004, Sports Car International declaró que el Golf Mk1 GTI era el 3er mejor coche de los años ochenta. Auto Express premió al Golf GTi como el mejor auto de la historia. 



Este modelo especial fue impulsado por motores de cuatro cilindros, en un principio de 1588 cc y 110CV y tres años después por otro de 1780 cc y 112 CV, alimentados por un inyector de combustible Bosch K-Jetronic, lo que combinado con su bajo peso (810Kg) le otorgaba prestaciones inusuales para un utilitario familiar de ese tamaño y categoría.



Las velocidades máximas rondaban los 180 km/h. Unos años mas tarde, al Golf GTi Mk 1 se lo apodó “hot hatch”. Si bien un precedente de “supermini” deportivo fue el Autobianchi Abarth, las ventas del Golf GTi fueron mucho mas masivas y el coche fue mucho mas popular. Ford preparó el modelo Escort RS 2000 con el objetivo de dar pelea al Golf GTi.



Volkswagen inicialmente construyó el GTI sólo para el mercado nacional de Alemania Occidental, pero lo lanzó al mercado británico en 1977 con volante a la derecha. El Golf estándar había estado en venta en Gran Bretaña con volante a la derecha desde finales de 1974. El Rabbit GTI no llegó a los Estados Unidos hasta el año 1983.



El Golf GTI fue el primer "hot hatch" atractivo de venta masiva. Los otros fabricantes no se quedaron atrás respecto del nuevo nicho de mercado. A los pocos años de su lanzamiento, se enfrentó a competidores como Fiat Ritmo, FordEscort XR3 / XR3i, Renault 5 GT Turbo y Vauxhall Astra / Opel Kadett GTE.



Fue popular en el mercado británico, en una época en que los productos locales como el Austin Allegro ganaban una triste reputación en cuanto a calidad y la confiabilidad,al mismo tiempo que la industria automovilística británica estaba siendo plagada por huelgas frecuentes.



La miniatura de Vanguards representa un VW Golf GTi vendido en Gran Bretaña.

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martes, 3 de julio de 2018

VOLKSWAGEN GOLF MK 1 LS (1974)

El Volkswagen Golf Mk1 es la primera generación de un coche familiar pequeño, fabricado por Volkswagen, con el objetivo de reemplazar al mítico Beetle, que ya estaba por entonces muy desfasado temporal y tecnológicamente.



Tenía motor y tracción delanteros, y el impulsor estaba refrigerado por agua. Su diseño era obra de Giorgetto Giugiaro en Italdesign. La función de reemplazar al Beetle no se produjo de inmediato, ya que ambos modelos convivieron en la oferta de la marca por muchos años.



Estaba disponible en versiones de tres y cinco puertas, y cabriolet. También se agregó posteriormente un furgón comercial con el nombre Caddy.



Si bien no fue el primer “supermini”, el Golf llevó esta configuración al éxito masivo de ventas. Fue, junto con el Honda Civic, el coche que impuso el interés por la tracción delantera en el mercado de Estados Unidos, donde se vendió con el nombre de VW Rabbit. También fue el primer coche europeo en conquistar el mercado japonés, donde se introdujo en 1975 y fue vendido por los concesionarios Yanase.



El Golf fue la tabla de salvación para Volkswagen, que a principio de los 70s atravesaba dificultades financieras por la caída de las ventas y la obsolescencia de sus modelos. Coches modernos como los Citroën GS, Ford Escort, Fiat 128 y Renault 6 se hacían de la preferencia de los consumidores, y la marca alemana no tenía con qué afrontar esa competencia.



La solución vino del lado de Auto Union. Al ser adquirida por VW, ésta pudo aprovechar la tecnología que había desarrollado Audi con la tracción delantera y los motores refigerados por agua. La carrocería de dos volúmenes, el práctico portón trasero, sus exiguas dimensiones externas y su amplio espacio para los pasajeros lo convirtieron no sólo en un competidor eficiente sino como un referente del segmento, con un éxito inmediato y arrollador. Pocas veces en la historia del automóvil un modelo ha planteado una revolución semejante en cuanto a volumen de ventas y vigencia.



La miniatura es de Vanguards y representa una unidad destinada al mercado inglés, con volante a la derecha.



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sábado, 30 de junio de 2018

DINFIA RASTROJERO DIESEL (1964)

El primer Rastrojero vió la luz en 1952. Su apariencia frontal era una mezcla entre un Jeep y una coupé de Turismo de Carretera. El motor era originalmente el Willys Overland de 2,2 litros y utilizaba un chasis similar a los modelos de autos Ford de 1937. Cuando la partida de 2.365 motores Willys que el Instituto Argentino de Promoción e Intercambio (IAPI) había importado de Estados Unidos se terminó, la empresa decidió llamar a concurso para equipar al utilitario con un motor Diesel que le confiriera aún más economía de uso. 



La ganadora del concurso fue la empresa alemana Borgward, con su impulsor D4M de 1.758cc y 42 CV de potencia. Equipó a las versiones mas fabricadas y vendidas, superando las 26 mil unidades.La pequeña caja de madera permitía transportar hasta media tonelada de carga. Su aspecto era muy rústico pero prontamente su excelente desempeño terminó imponiéndose a las consideraciones estéticas y fue muy demandado, convirtiéndose en un éxito inmediato de ventas, tanto en áreas rurales como para transporte y reparto en las urbanas. La demanda, que crecía a pasos agigantados hizo que la versión de motor gasolero fuera más exitosa aún que la anterior. 



Durante la fabricación de esta primera generación, que se mantuvo en oferta hasta 1968, el modelo presentó sucesivas variantes y pequeños rediseños y mejoras: Su parrilla cambió al menos en tres oportunidades, y se reconocen por el número de lamas horizontales que la componían. También el parabrisas de dos piezas planas partidas al medio por un parante dio paso a uno curvo de una sola pieza. Los guardabarros rectos se modificaron levemente incorporando unas líneas curvas en su sector frontal. El volante de tres radios pasó a ser de dos a fin de brindar al conductor de largas distancias la posibilidad de descansar sus brazos en ellos. 



Existían versiones con caja de madera, metálica e incluso de doble cabina, con una segunda fila de asientos. En 1968 se presentó una evolución que cambiaba totalmente la estética y lucía mucho mas moderna. Esperemos hablar de ella en una futura aparición de la misma en la serie “Autos Inolvidables Argentinos”.



El ejemplar que nos ocupa ahora forma parte de la colección “Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio”, de la editorial Salvat, serie que es simultánea y complementaria a la de Inolvidables. Reproduce un ejemplar real que ha sido restaurado y actualmente presenta la apariencia del de la maqueta.



Es complementario al que hemos visto en la entrada anterior, ya que se trata de un modelo producido diez años después de aquél. El fabricante ya era Dinfia en reemplazo de IAME (sólo un cambio de nombre administrativo) Se notan los cambios estéticos que presentaba el restyling de la primera generación, y que han sido rigurosamente reproducidos por los encargados de la investigación y la miniaturización. El resultado es una maqueta muy simpática y vistosa, como única crítica debemos anotar el olvido de los matriceros en reproducir las pequeñas molduras que presentaban los guardabarros en sus partes superiores. 



La decoración remite a la famosa bebida “Amargo Obrero” un aperitivo fabricado en Rosario por la industria Tacconi. Aún existen tanto la fábrica como el producto. Tiene pocos retoques, reducidos al coloreado de interiores y caño de escape. 



Esta maqueta es otra de las inéditas que integran las series de Salvat, muy bienvenida y esperada por suerte. Dentro de la gama de estos pintorescos Rastrojeros aún hay mucho para ver y rescatar para la historia en forma de maquetas 1/43, y según rumores bien fundados, es muy posible que los veamos aparecer en estas dos exitosas colecciones. 

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miércoles, 27 de junio de 2018

IAME RASTROJERO (1952)

El Rastrojero fue un utilitario desarrollado y fabricado en Argentina primeramente por Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) (1952-56), luego por la Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas (DINFIA) (1956-67) y finalmente por Industrias Mecánicas del Estado (IME) (1967-80, en su segunda generación). En un principio eran utilitarios de carga, pero luego hubo versiones de pasajeros.



Su nombre alude a la capacidad del vehículo de marchar sobre el residuo de las cosechas, conocido como “rastrojo”, siendo a su vez el objetivo principal para el que fue diseñado, es decir una herramienta rústica y resistente adecuada para las tareas rurales. También fue pensado para que sus costos de adquisición y mantenimiento fueran bajos, y estuvieran al alcance aún de quienes no disponían del suficiente dinero como para acceder a vehículos similares ofrecidos por terminales privadas. Por décadas fue la camioneta más vendida, más económica y más confiable del país.



El primer diseño del Rastrojero fue obra de los ingenieros Raúl Gómez, Rubi Luterau y Félix Sanguinetti, apoyados por el entonces director de IAME, brigadier Juan Ignacio San Martín. Hoy se lo reconoce como el exponente más característico del ingenio de la temprana industria metalmecánica argentina. Al día de hoy, este utilitario indestructible sigue prestando servicio en las áreas rurales, como el primer día. Ha demostrado dureza y vigencia más dignos de un tractor que de una pickup.



La primera generación fue desarrollada en base a los resabios que quedaron de una adquisición por parte del Estado argentino a la empresa norteamericana Empire Tractor Corp., consistente en 250 tractores. Tales máquinas terminaron siendo desechadas debido a que no estaban pensadas para tareas agrícolas sino mas bien para acarrear armamento pesado, y su adaptación al trabajo rural terminaba siendo engorrosa y cara.



Sus componentes, principalente los motores nafteros Willys de 4 cilindros y sus cajas de cambios, fueron utilizadas en los primeros ejemplares de Rastrojero. Al agotarse el stock de motores Willys, en 1954, el gobierno llama a un concurso de empresas a fin de sellar un acuerdo para provisión de impulsores para los demandados utilitarios. Cuatro empresas respondieron al llamado: Jenbach, Perkins, Fiat y Borgward. Esta última presentó la oferta mas conveniente: un motor Diésel que convertiría además al Rastrojero en un pionero en cuanto a utilitarios tipo pickup con ese tipo de impulsor. El resto de la oferta local carecía de esa posibilidad y se basaban en motores nafteros de alta cilindrada y elevado consumo de combustible. A partir de su aparición en el mercado con estos motores, se comenzó a denominar y popularizar el nombre “RastrojeroDiesel” que el vehículo mantuvo hasta el final de su producción.



La miniatura de la colección “Autos Inolvidables Argentinos” es uno de los ejemplares más esperados por los coleccionistas locales. Tener al querido Rastrojero exhibido en los kioscos de revistas es un sueño que muchos teníamos desde hace larguísimos años. Hoy por fin es una realidad. El molde es muy bueno, también el color elegido, muy representativo. 



Un punto objetable es la caja de carga. Si bien los maquetistas intentaron con buen criterio reproducir la caja de madera original de los primeros modelos, su apariencia es bastante simple, y se entiende la han hecho de una sola pieza por cuestiones de costos. Aquella caja primigenia duró poco en la oferta, prontamente fue reemplazada por otras de dos o tres tablas horizontales, que permitían entre otras cosas, hacer funcional la ventanilla trasera, que en el primer caso quedaba totalmente obstruida por el maderamen.



Con una intervención no muy sofisticada (y tampoco muy feliz a juzgar por las fotos finales), he intentado darle apariencia más cercana a las cajas de uso mas extendido, separando sus partes y volviéndolas a unir, y eliminando la tabla superior. Aquella primera versión de la caja no es la mas familiar para nosotros, ya que los muchos Rastrojeros sobrevivientes no la utilizan. Incluso las cajas de recambio iban reemplazando a las originales a medida que era necesario, por lo cual en la memoria colectiva están instaladas las más recientes y aquella original, que en la miniatura presenta las proporciones correctas, se nos hace muy extraña.



También Realicé otras modificaciones. Pinté los interiores y mudé de lugar la palanca de cambios, del piso al volante. Este último es de tres rayos, muy acertado el detalle. Pinté el caño de escape y agregué la boca de carga del depósito de combustible en el lateral derecho, ya que ese elemento era muy visible y tenía protagonismo en la imagen general del vehículo.



En la última foto, que es la oficial de la colección, se aprecia el ejemplar tal cual sale del blister, y sirve para compararlo con las reformas artesanales. 


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