En el año
1980 el Grupo Volkswagen compra la Chrysler
Fevre Argentina, y da inicio a una historia próxima ya a
cumplir 40 años en cuanto a producción local de vehículos de la marca. Hasta
ese año producía en siete países además de Alemania, y el nuestro fue el
octavo.
Si bien en
Sudamérica VW tenía presencia a través de los vehículos que fabricaba en
Brasil, en Argentina su participación en el mercado nunca fue importante en número. A través de
los años diversos importadores ingresaron vehículos de la marca, pero siempre
en cifras poco relevantes, es decir que cualquier turista extranjero de paso
por aquí antes de la década de los 80s se hubiera extrañado al no ver las
calles abarrotadas de Escarabajos como pasaba en el resto de Latinoamérica y
del mundo.
A poco de
iniciar las actividades, los productos que comenzaron a fabricarse localmente
fueron dos, un restyling del viejo Dodge 1500, ahora con el logo VW, y la
popular T2, en sus versiones furgón, pick up y Kombi.
La base
para la construcción local del popular vehículo fue el modelo brasileño, que
como bien se sabe, no era igual a la T2 europea, sino que era un restyling local de la anterior
T1.
Al igual
que la versión del país vecino, la
Kombi local heredó las numerosas ventanas laterales, que
provenían de la versión anterior, y que en Europa nunca estuvieron disponibles
en la T 2, que
reducía esas ventanillas a tres por lado.
También
copiaba las rejillas de ventilación en el lateral trasero, en lugar de tenerla
en el parante posterior, como las unidades del Viejo Continente.
Su
equipamiento era el justo y necesario, sin lujos pero sin grandes faltantes
tampoco teniendo en cuenta su función de utilitario. Heredaba aquí también el
motor bóxer 1,6 del Escarabajo, con una potencia de 48 HP, y una máxima de 125 km/h .
Se
produjeron en total 13.218 unidades, entre kombis, furgones y pick ups. Al
momento de cesar su producción local, VW no presentó ningún vehículo en su reemplazo. Para entoncese ya la Renault Trafic se estaba fabricando localmente, y su éxito fue tan grande que el modelo de Volkswagen no tenía armas para hacerle frente a un producto mucho más moderno y espacioso. La Trafic cambió el paradigma en el segmento, al punto de que genéricamente todas las vans pasaron a llamarse "trafic" genéricamente, en lugar de "kombi" como se las denominaba anteriormente.
La miniatura
es de la colección “Autos Inolvidables Argentinos”. Además de los retoques
acostumbrados en interiores y caños de escape, la miniatura tiene varios puntos
a favor, como los esmerados pilotos traseros hechos en acrílico de tres tonos,
la pintura de la carrocería, en un color típicamente producido localmente, las
chapas patentes históricas, y los paragolpes muy fieles a los que tenían las
unidades fabricadas en nuestro país. Si bien el molde es similar, la miniatura
completa no se parece a ninguna de las varias T2 aparecidas en colecciones
sudamericanas. Felizmente se han esmerado en esos detalles y, como siempre
decimos dede aquí, se trata de esos detalles que el coleccionista valora y
destaca de parte de la editorial. Evidentemente se están documentando bien y
los resultados recompensan el esfuerzo.
CRUISER





































