El modelo Jeep fue el primer automóvil que Industrias
Kaiser Argentina (IKA) produjo en la fábrica de la provincia de Córdoba. La
primera unidad salió de la planta en abril de 1956. IKA producía dos clases de chasis, uno corto y otro
largo, por lo cual las combinaciones y opciones eran múltiples. El de chasis corto
se denominaba internamente J 3 UB, mientras que el largo era J 2 PB, ambos en la opción de tracción
simple. Para doble tracción los nombres cambiaban a J 3 UA y J 2 PA respectivamente.
Ante la creciente demanda y la poca oferta de variantes de producción nacional, el noble Jeep fue ocupando diversos nichos de mercado, cosa que no ocurría en otras partes del mundo donde la industria proveía de modelos específicos de otras marcas. En consecuencia se creó una red de carroceros independientes que ofrecían sus productos para montar sobre los chasis Jeep y convertirlos en pickups de cabina cerrada, doble cabina, furgones y familiares.

Algunos de esos carroceros eran Compreg, Camena, Mancar, Facma, Rudal, Yicar y Sabú. En esta entrada nos interesa esta última, que es la que producía el utilitario cuyas fotos vemos en la nota.
Las carroceras nombradas tenían sus sedes y talleres en el Gran Buenos Aires, y sus productos podían ser hechos de chapa o de plástico reforzado. Algunas de ellas ya tenían experiencia en el rubro porque se dedicaban a carrozar colectivos.
La empresa Sabú tenía oficinas en la ciudad de Buenos Aires y sus talleres en la vecina localidad de Avellaneda. Sus carrocerías eran de chapa de acero 18 con techo bombé. Los laterales de las mismas estaban reforzados interiormente por perfiles de chapa. Las puertas laterales eran mas grandes que las estándar y el portón trasero abría hacia un costado.
El Jeep furgón era similar al Rural, sólo que carecía
de las ventanas laterales. Era un vehículo rústico que sin embargo era muy
maniobrable para la ciudad. Su corta distancia entre ejes y el poco largo total
lo hacían apto para estacionar. El parabrisas vertical y el corto capó le
conferían buena visibilidad y facilitaba las manniobras. En ruta sin embargo,
era muy sensible a los vientos laterales. No había sido diseñado para
carreteras sino para terrenos difíciles. Los asientos rectos, duros y poco
confortable hacía que pasar muchas horas al manejo sea muy cansador.
En las fotos vemos un carrozado tipo furgón para un
modelo que en la colección “Reparto y servicio” de Salvat venía originalmente
con unas publicidades laterales y guardabrros negros. Procedí a remover todo
eso para dejarlo lo más estándar posible. Insisto que en estos casos no me
mueve crítica alguna para los decorados, que están muy bien realizados, sino el
hecho de que aquí en el interior del país o hemos visto nunca tales flotas, y
sí vemos aún hoy bien entrado el Siglo XXI aquellos furgones aún prestando
servicio.
Agradezco al amigo Mauricio Uldane, tomé prestados los
datos de una nota de su autoría.
CRUISER



































