martes, 21 de julio de 2020

ISARD T-400 (1963)

El microcupé que se fabricó en Argentina bajo el nombre de Isard T-400 tuvo su origen en Alemania, en la factoría de Hans Glas en Dingolfing, a orillas del río Isar. De ese río tomó su nombre la compañía Isard Argentina. La marca “Isard” reemplazó originariamente a la marca “Goggomobil” de Glas, porque en Francia el término “Goggo” significa “tonto” y no era comercialmente viable.



El modelo T-400 presenta un generoso espacio interior en contenidas dimensiones exteriores. El motor que llegó a Argentina era el de 400cc que había reemplazado al original de 300 que había montado en sus primeras versiones. Era de dos tiempos de ubicación trasera. Cargaba mezcla de nafta y aceite en proporción 1:25.



El motorcito tenía una compresión de apenas 6:1 y rendía 18,5HP. La rotación de las piezas internas era la misma que la del eje trasero, al estilo de las motos. El impulsor estaba inclinado hacia atrás, de manera que el conjunto caja-diferencial coincidía con el eje, y el resto se ubicaba tras la línea de éste, para lograr equilibrio en el reparto de pesos entre ambos trenes.



Como solía pasar, en todos los casos de coches como éste, la comba de las ruedas era “positiva”, quiere decir que las puntas superiores de las ruedas estaban más separados que las inferiores, a la inversa de los coches preparados para competición que las suelen tener “negativas”.



En versiones posteriores el modelo incorporó una toma de aire delantera que mejoraba la refrigeración del motor. La dirección era de piñón y cremallera. Era ágil y liviana en función de la desmultiplicación del conjunto. La batería era de 12V. Las bujías eran de un tipo para invierno y de otro para verano, o sea que había que cambiarlas con el cambio de estación. La batería era de ubicación trasera, junto con el motor. La rueda de auxilio estaba colocada adelante, en la zona de la pedalera.



La carrocería del T-400 era autoportante y la velocidad máxima del cochecito era de 100 km/h. En nuestro país se fabricaron tanto los modelos T-300 como T-400. Este último presentaba mínimas variaciones estéticas exteriores, una de ellas era faros de mayor tamaño. Salieron de fábrica 1132 unidades del primero y 1490 del segundo.



El modelo T-400 se fabricó entre 1960 y 1961. Fue reemplazado al término de su fabricación por el modelo T-700.



La miniatura es de la serie “Autos Inolvidables Argentinos” de Salvat, y presenta los acostumbrados retoques.

CRUISER


8 comentarios:

  1. Lindo el bichito colorado.
    Extrañamente, pese a mi memoria y mi edad, no recuerdo haber visto ninguno en las calles, quizás fueran un fenómeno localizado en localidades lejos de la Berazategui de mi infancia.

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    1. Tampoco recuerdo haber visto ninguno. Es que seguramente se habrían vendido no lejos de las pocas agencias que había por entonces, y al ser autos citadinos tampoco se hubieran movido muchos kilómetros muy lejos de aquellos sitios. Aquí en las zonas rurales del interior por supuesto que pasaron desapercibidos por completo.
      Saludos!

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  2. E acuerdo, cuando era chico, que, en general, todas las microcoupés eran cacharros viejos, uno los miraba casi con menosprecio, al tiempo fueron quedando, directamente, tirados por ahí, hoy valen fortunas. A la miniatura se la ve muy cumplidora, y, no me canso de repetirlo, los toques que les da Diego, fantásticos. Lamentablemente, darles la comba a las ruedas sería muy caro en producción, porque era muy notorio en el real, pero eso de caprichoso. Saludos. Luis

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    1. Cierto Luis, no se trata sólo de torcer los ejes, pues al ponerlos en el piso rápidamente adquirirían la comba contraria. Quizás dejándolos fijos y pegados a la carrocería, pero ya no rodaría, y si bien son miniaturas estáticas, me da no se qué que pierdan esa función.
      Saludos!

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  3. Por aquí, en España, hubo el T350 y creo el T400 (además de otras versiones como pequeñas furgonetas -F350- y comerciales -C350-) pero siempre con la marca Goggomobil. Se fabricaban con licencia en el Pais Vasco, en Munguía. Quedan muy pocas unidades, y es que coincidió con el inicio de la fabricación del Seat 600, por lo que el proyecto nació con la "sentencia" dictada.
    La miniatura es para pensárselo, porque es bonita, y se parece mucho a los aquí circularon.
    Saludos.

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    1. Claro, tanto los Fiat/Seat 600 como los 2CV firmaron los certificados de defunción de estas micromáquinas, al ser más autos y más baratos. De todos modos la temática de microcoches me encanta y por suerte están saliendo en nuestra colección.
      Saludos!

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  4. Qué gozada es volver a los Goggos. Recuerdo verlos en los años 60, zumbando por mi barrio de Madrid con el sonido característico de su motor de dos tiempos y la caída positiva de las ruedas. Un coche bien simpático y dinámico.
    Era un placer ir al mercado con mi madre y volver con algunas sencillas miniaturas en plástico duro (una escala similar al 1/87). El Seiscientos y el Goggo eran algunos de los autitos que disfruté. Se rompían con mirarlos pero se reponían sin problemas, pues eran muy baratos.
    Aunque podían haberse esmerado con los limpiaparabrisas, la maqueta conserva todo el encanto de época. Permite que nombre, como siempre, el OVNI para subidas de Salvador Cañellas, aunque su motor nada tenía que ver con el original.
    http://3.bp.blogspot.com/-aH3IvjiAvfo/UK-sPe6Tk1I/AAAAAAAAGDc/orbu8NgmAos/s1600/Salvador+Ca%C3%B1ellas+OVNI-Montserrat+1969-img686.jpg
    El polifacético piloto (primer español en ganar un GP en el mundial de motociclismo, 125 cc Montjuic 1968) lo hacía volar.
    Saludos.

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  5. Gracias por el aporte Bernardo!
    Saludos!

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