jueves, 2 de agosto de 2018

TC – FAST CHEVROLET “TRUENO NARANJA” CARLOS PAIRETTI (1968)

El Fast-Chevrolet, conocido popularmente como “Trueno Naranja” era un prototipo de Turismo de Carretera, que descolló en aquellos años de transición entre la popular categoría y el Sport Prototilo local. Su chasis había sido realizado por la carrocera Baufer para ser utilizado en un prototipo Ford, pero finalmente recibió un impulsor Chevrolet de 250 pulgadas cúbicas y 7 bancadas.



En aquél momento del TC, donde las viejas coupés de Entreguerras totalmente transformadas se mezclaban con los nuevos compactos casi de serie y con insólitos prototipos de toda laya, la aparición del Trueno Naranja fue igualmente un impacto. Es que aún entre tanta cosa novedosa, este coche de líneas aerodinámicas y rupturistas era realmente impactante. El reglamento favorecía y alentaba aquellas modernizaciones con el fin de reemplazar el obsoleto parque de la categoría.



Originalmente, en 1967,  el prototipo iba a alojar un motor Ford, de hecho el constructor Horacio Steven así lo había armado, pero aquellos llamados Baufer Ford tuvieron pruebas desastrosas en los cuales se accidentaron y destruyeron, llevándose consigo las vidas de tres personas entre acompañantes y pilotos, entre ellos el conocido Oscar Cabalén. Luego de esto, y de retirado el apoyo oficial de Ford para el proyecto, el piloto Carlos Pairetti decidió probar una vez mas con aquella estructura, ahora con motor Chevrolet, a fin de intentar dar caza a las inalcanzables Liebres Torino deIKA



Respecto al prototipo Baufer Ford original, el Trueno Naranja modificaba algunas partes de la trompa, el ancho de la carrocería (para que las ruedas no sobresalieran) los buches para alojamiento de los carburadores Weber que tenían los motores Ford, y principalmente la ubicación de los tanques de combustible, que pasaron de estar en los laterales de la carrocería al sector trasero, debido a la peligrosidad que había demostrado la ubicación original. A la zaga se le agregó un spoiler tipo “cola de pato” a pedido del propio Pairetti.



En un tiempo en el que los diseños eran puramente intuitivos y en base a prueba y error, el resultado final del diseño del Trueno Naranja demostró en mediciones realizadas con mucha posterioridad, un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,22, un logro impensado aún en coches actuales. El alerón demostró comportarse perfectamente para cargar aerodinamicamente el tren trasero y mejorar la adherencia en curvas, y fue el primer elemento de ese tipo en presentarse en el Turismo de Carretera. La ubicación del volante a la derecha era una curiosidad, ya que en Argentina esa configuración había dejado de usarse hacía décadas.



Otro detalle curioso era su color. No había sido producto de una planificación sino de una solución de apuro. Estando el coche listo en la víspera de su presentación en pista, y a la hora de pintarlo se dieron cuenta de que era demasiado tarde para salir a comprar pintura, por lo cual tuvieron que mezclar restos de blanco, amarillo y rojo existentes en el taller, dando por resultado ese color que lo caracterizó e inmortalizó. Aquel color naranja fue tan especial, que posteriormente General Motors lo utilizó en sus Chevrolet de serie, a fin de ser aprovechado también para restaurar los colores del auto de carreras.



Aunque el nombre oficial del coche era “Fast-Chevrolet” (debido a su configuración fastback) el apelativo “Trueno Naranja” fue utilizado primeramente por el periodismo especializado y luego generalizado entre los aficionados. Su debut deportivo se produjo el 23 de junio de 1968 en las “250 millas de Buenos Aires”, donde logró la pole position, y aunque en esa carrera debió abandonar, fue el comienzo de una serie de victorias que lo llevó a conseguir el campeonato de ese año.



En total se construyeron tres unidades de este coche, los demás se apodaron “Trueno Dorado” y “Trueno Blanco”. En 1969 Pairetti intentó defender su corona a bordo del Trueno Naranja, pero IKA había puesto en pista su nueva arma letal: la Liebre Torino Mk III, que a la postre resultaría campeón ese año. Pairetti desistió con intentar con el Trueno y armó una Liebre con motor Chevrolet. El coche pasó a manos del corredor Néstor García Veiga, quien no pudo repetir el éxito deportivo de la temporada anterior, en un medio donde la vertiginosa evolución dejaba anticuados los autos en cuestión de meses. 



En 1971 el corredor Eduardo Bouvier adquirió el Trueno Naranja para competir en Sport Prototipo, según se dice, para ese fin hubo se aserrarle el techo. Estuvo luego guardado muchos años en su taller particular de Luján, provincia de Buenos Aires. Las leyendas urbanas hablaron de una compra por parte de gitanos, que lo comercializaron luego como chatarra, aunque lo cierto es que el propio Bouvier lo restauró en el año 2011 para ser presentado en un desfile conmemorativo de los 75 años de la categoría TC. Otro ejemplar fue construído a modo de réplica por alumnos de la Universidad Tecnológica Nacional de la ciudad de Balcarce y expuesto luego en el Museo Fangio de esa ciudad.



La miniatura pertenece a la colección TC de la editorial Planeta De Agostini. Está muy bien lograda, y quizás el único detalle mejorable puede ser el tamaño de los neumáticos, que da la impresión de ser un poco menor a las reales.



CRUISER


15 comentarios:

  1. Otra de las bellezas que podemos tener en nuestras vitrinas gracias al coleccionable de Planeta DeAgostini. Me corrijo: que pueden tener en sus vitrinas los que viven en la provincia de Buenos Aires (o comprarlo en ML). El resto del país, a seguir esperando...
    Confío en que algún día (y no tan lejano) llegue a nuestros kioscos.
    Hermoso, lo mejor que he visto por fotos hasta ahora de esta colección.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Juanh, al parecer la salida en el interior se postergó para octubre, según lo que leí en algún foro. La logística de distribución en el interior no es sencilla, es un territorio muy extenso y ya viste que si no se queja el de Mendoza lo hace el de Misiones o el de La Pampa. Lo que sí es cierto es que hay muchísimo stock disponible y que en Buenos Aires cada edición lejos está de agotarse. Hay cantidades de todos, desde los primeros números todavía.
      Saludos!

      Eliminar
  2. Carlos Alberto "Loco" Pairetti y Nestor "Nene" García Veiga, (1963-1978) fueron dos pilotos que la "rompieron" con el Trueno Naranja, sobretodo el primero que metía "fierro" hasta el final, eso le trajo problemas con el preparador Jose Miguel Herceg, porque sus motores quedaban para la "miseria".

    ResponderEliminar
  3. Con eso lo0gró con el "Trueno Naranja,"desbancar un tiempo al imbatible equipo "Ika-Torino". La maqueta hace honor a los tres truenos que existieron. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tenés muchos conocimientos sobre el automovilismo trasandino, Carlos. Ojalá puedas conseguir estas maquetas en Chile, desconozco si hay forma, pero ahora con la relación peso argentino/dólar creo que les está resultando a ustedes un buen negocio cruzar la cordillera. El problema es que la colección aún no está disponible en Mendoza por ejemplo, pero cuando lo esté, entre 12 y 13 dólares por autito creo que es una ganga, no?
      Saludos!

      Eliminar
  4. Magnificent Trueno Naranja!
    Coincido que es el mejor modelo de la colecciòn, aunque esperaba que le hagas alguna de tus mejoras usuales.
    Ya veremos si se animan a sacar alguna Liebre!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que estos modelos vienen muy completos, hasta con interiores pintados, no se pueden retocar mucho. Lo único que le hice a éste fue pintar de negro esos dos agujeros redondos que tiene al lado de la boca de entrada de aire inferior, porque sólo estaban insinuados en la trompa y pintados de blanco como el resto. La Liebre I es la próxima entrada.
      Saludos!

      Eliminar
    2. ops! no me habìa percatado, te voy a copiar la mejora.

      Eliminar
  5. Es un lindo modelo, bastante fiel a lo que supo ser. (Tengo mis serias dudas de que el de Bouvier sea el Naranja real)
    Sobre las ruedas, creo que el mayor error fue no hacer patonas las gomas traseras. Y sobre las llantas, tal vez me engañan las fotos viejas descoloridas, pero no parecen haber sido naranjas sino color bronce o dorado (o algo intermedio). De todos modos, se le perdona todo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Coincido en que las gomas eran más "gordas", como más infladas. Estas son un poco anoréxicas. Es uno de los pocos puntos mejorables de la maqueta.
      Saludos!

      Eliminar
  6. Świetny model i ciekawy wpis! Zdecydowanie zazdroszczę i liczę, że uda mi się kiedyś zdobyć chociaż kilka aut startujących w tej serii. :)
    Pozdrowienia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jest to bardzo ciekawa kolekcja i chociaż miniaturki samochodów sportowych nie są moją specjalnością, w tym przypadku zrobiłem wyjątek, ponieważ te samochody Turystyki Drogowej były ewolucjami samochodów ulicznych produkowanych tu w Argentynie. Na etykiecie "TC" zobaczysz nowe występy w przyszłości.
      Pozdrowienia!

      Eliminar
  7. Gran reseña, llena de detalles que nos ayudan a enriquecer cada dia nuestros conocimientos. En mi caso, el blog es una fuente de ayuda y consulta permanente.
    Gracias!
    Pd...y esperando ahora el de la Liebre de Di Palma. Y el Falcon de Gradasssi!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Hernán! Gracias por tus palabras! El próximo es la Liebre, en unos días mas. Falcon y Dodge tienen que pasar por las sesiones de fotos todavía... jajaj!
      Saludos!

      Eliminar
  8. LO VI GANAR EL CAMPEONATO EN BUENOS AIRES EN EL 68
    FUE UNA TARDE DE SOL INOLVIDABLE.
    ERAMOS MUY JOVENES Y TUVE EL HONOR DE CONOCER A LOS MEJORES PILOTOS QUE HA DADO EL TC EN TODA SU HISTORIA.
    NOMBRARLOS A TODOS Y OLVIDARME DE ALGUNO SERIA UN INJUSTICIA.
    ESE AUTO ERA UNA JOYA PARA SU EPOCA Y COMO HINCHA DE CHIVO A MUERTE - ESTABA EN LA GLORIA AL VER SEMEJANTE FIERRO.
    HORACIO STEVENS FUE SU DISEÑADOR Y PAIRETTI SU GESTOR - PROMOVIENDO CAMBIOS ESTRUCTURALES SOBRE LA BASE DE LAS TRAGICAS EXPERIENCIAS DE ATILIO VIALE DEL CARRIL Y EL CALIFA CABALEN CON EL FORD OFICIAL.
    PERO ESTA VEZ CON CHEVROLET.
    LO VI POR ULTIMA VEZ EN LA CARAVANA A MARDEL CON EDUARDO BOUVIER AL VOLANTE - SU PROPIETARIO Y RESTAURADOR.
    NO PUEDO NEGAR QUE ME HIZO LLORAR.
    FUE LE REGRESO DEL HIJO PRODIGO.
    COMO SI DE LAS NUBES DE AQUELLA TARDE EN BUENOS AIRES - HUBIERA SURGIDO PARA HACERNOS TANTO BIEN A TODOS.
    UN SALUDO A TODOS LOS AMIGOS DEL TURISMO DE CARRETERA - NO IMPORTA LA MARCA.
    GUILLERMO

    ResponderEliminar