miércoles, 19 de junio de 2019

TC – CHEVROLET CHEVY JUAN MARIA TRAVERSO (1995)

Luego de haber ganado campeonatos en dos oportunidades durante los años 70s con Ford Falcon, el piloto Juan María Traverso volvió al TC a mediados de los años 90s para repetir títulos por tres años consecutivos.



En aquella oportunidad la marca elegida fue Chevrolet. El contexto en el que se dio su retorno fue trágico: una serie de accidentes mortales en las temporadas anteriores se llevó la vida de dos ídolos de la categoría, Roberto Mouras y Osvaldo Morresi, y la misma se quedaba huérfana de grandes pilotos. Problemas internos en la ACTC y peleas con la televisión sumaban para ir relegándola en la preferencia del público, sumado esto al excelente momento que atravesaba la otra estrella del deporte motor nacional: el TC 2000.



Se invitó a Traverso a reunirse al TC, debido a que era el piloto más ganador y carismático del momento. La vuelta del corredor de Ramallo se dio en un contexto novedoso. El coche estaba presentado y preparado por un equipo súper profesional, que trabajaba en paralelo en el TC 2000.



El equipo integrado por Traverso, Canapino, Pedersoli y Scarazini, era el mismo que trabajaba con Peugeot en TC2000 y sacó campeón a la marca ese mismo año. El profesionalismo de este equipo contrastaba con la forma de hacer las cosas del resto de los participantes, y no fue sino la bisagra que inició una transformación en la categoría, que llegó hasta nuestros días.



El Chevy tenía una imagen distinta al resto del parque automotor. Su aspecto exterior estaba definido por los colores institucionales de un único sponsor, una firma de correo privado. Al estilo europeo, el Chevy violeta se distinguía fácilmente de sus competidores, atiborrados de pequeños avisos de anunciantes.



El coche, presentado en 1995 con el número 6, hizo una excelente temporada, que lo consagró campeón en 1995, repitiendo en 1996 y 1997, ya con el número 1 pintado en su carrocería. Eran años de transición, durante los cuales el Turismo Carretera abandonó las rutas y se centró exclusivamente en los circuitos.



La miniatura de DeAgostini que representa aquel Chevy campeón de 1995 es de buena calidad, como el resto de la serie. Tiene un par de elementos curiosos. Si se la compara con un Chevy original, su carrocería presenta diferencias en la luneta (más grande en la miniatura de competición que lo que correspondería a un Chevy de serie) y ausencia de moldura original en la base de los pilares “C”.



Era común ya en aquellos años que las carrocerías comenzaran a ser construídas de plástico, y sólo para “vestir” la estructura de caños que conformaban el cuerpo del coche. Las líneas de las piezas plásticas intentaban copiar las del coche de origen a fin de identificarlo con aquél. 




CRUISER

14 comentarios:

  1. Como simpatizante de la marca y como alguien enfervorizado por esa época del TC, veo este modelo y lo noto poco logrado: el techo peca de redondeado (parece uno de esos coches de plástico inflado); el remate de la tapa del baúl donde se une con el panel trasero está largo y el ángulo de esa unión se lo ve redondeado; en los laterales, le falta curvatura y el logo de Oca se ve chico y un tanto fuera de escuadra. En la trompa pasa lo contrario: peca de angulosa y lisa. Cuenta la historia que ese frente lo diseñó Tulio Crespi basándose en el frente de una Honda Prelude que poseía Oscar Aventín y que el diseño lo hizo sacando el molde directamente de la coupé. Como sea, ese frente copiaba los recovecos de la Prelude y en el modelo no están. Y no me quiero olvidar de la toma de aire caída.

    Yo me preguntaba, aparte del tema de logística, si Don Cruiser estaba corto de Chevys de TC por algún encono hacia el modelo; me parece que, en realidad, el que lo odia es el matricero.
    Saludos.

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    1. Corrijo: las nervaduras tomadas del capot de la Prelude están, lo que faltan son las del buche del frente que copiaba el paragolpes (me es más fácil señalarlo con Paint que ponerlo en palabras)

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  2. Hola Américo. Coincido con vos en los errores de este molde. Que además lo repitieron en el de Satriano, se ve que han hecho un molde de cada época y después los maquillan un poco para reciclarlos. La falta de la nervadura en el encuentro del pilar C con la carrocería también es notable. Y bue... es lo que hay..
    Saludos!

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  3. Y estoy casi seguro de que lo van a reciclar prácticamente sin cambios (tal vez las llantas) para la de Ortelli del 98... en fin, comparado con el de las Chevy del 2000, este molde es una joyita.
    Parafraseando al reverendo Alegría: Señor, por qué odias mis Chevys?

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  4. Akurat ten bardzo mi się podoba i żałuję, że mam ograniczony dostęp do tych modeli.
    Pozdrowienia!

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    1. Mam nadzieję, że uda ci się to szybko zdobyć, tak jak udało ci się zdobyć inne kopie tej serii.
      Pozdrawiam!

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  5. Tengo este modelo por haber comprado "todos" hasta el número veinte o un poco menos.
    La verdad es que no me gustó desde que lo vi en la foto de presentación de Planeta.
    No sé explicarlo como Américo porque honestamente no conozco al real.
    Quizás sea la textura de la pintura, el efecto monocromo, o la característica plasticosa del original, yo también lo veo berretón, como si fuera un juguete de plástico inflado.
    Vendo Chevy o cambio por Liebre III, interesados dejar comentario en mi blog!

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    1. Creo que este se cotiza bastante Eduardo. No es fácil encontrarlo hoy por hoy. Al menos hasta que aparezcan las reediciones en las provincias.
      Saludos!

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  6. No había reparado en la toma de aire que mira hacia abajo... Por el tema de la trompa, aun en la foto real cuesta encontrarle similitud con una Prelude, sinceramente no pude. Coincido con que es bastante pobre la ejecución, y ese color tampoco me gustó nunca así como la empresa que representa, o más bien lo primero es consecuencia de ello. La compré en su momento porque queria tener una Chevy de las viejas, nada más, pero es candidata a reemplazo apenas salga otra con una librea que me guste más.
    Abz!

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    1. La trompa del 95 era una evolución del diseño original: se suavizaban las líneas y se la perfilaba, por eso el buche al lado de la toma que es para que "baje" sin tocar la tapa de válvulas.
      El primer diseño se arrima un poco más al de Honda (perdón por el link, es tedioso copiar y pegar en la barra)
      https://http2.mlstatic.com/maqueta-claseslot-chevrolet-juan-maria-traverso-tc-1994-140-D_NQ_NP_947927-MLA28024481127_082018-F.webp

      La foto del original es de una carrera en ruta; lo delatan las llantas de chapa y los neumáticos angostos, que eran Michelin XWX de calle. Por el fondo, debe ser en Santa Teresita.
      Saludos

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  7. La combinación de colores (qué bien mezclan amarillo y morado) y la decoración basada en un solo patrocinador dejan ver un coche atractivo, con una trasera que me recuerda al Camaro. El problema de la llanta en el mismo color del neumático (como pasa también en la colección del Dakar con el Mini de Al-Attiyah, por ejemplo) tendría que haber sido corregido en origen, pues le quita realismo.
    Prefiero los autos de este campeonato a los del TC2000, tan similares a los europeos. Creo que no se vio por estas latitudes nada parecido, tan agresivo y original.
    Saludos.

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    1. A favor del fabricante, hay que reconocer que algunas de las características de estos autos variaban en el transcurso de la temporada, y aún de carrera en carrera, por eso pudo tener llantas negras o de color carrocería o de color aluminio.
      Saludos!

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  8. Me gusta el modelo, más por tener un solo color con un sponsor único, y no un cartel ambulante lleno de pequeños cartelitos.
    Abrazo!

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