lunes, 15 de enero de 2018

CHEVROLET OPALA SS (1975)

Nacido en 1971, tres años después de su presentación en versión cuatro puertas, el Opala coupé muy pronto se convirtió en el deportivo más deseado por los brasileños.




Su dieseño trasero, de silueta intermedia entre un dos y un tres volúmenes con esa caída semi fastback, lo hacía muy distinto y más aerodinámico que su hermano de cuatro puertas.



Por aquellos años los brasileños aficionados al automóvil estaban de parabienes: Pilotos locales se destacaban en el mundo. Emerson Fittipaldi se convirtió en el primer compatriota en ganar un título mundial de Fórmula 1 y en el primero de varios pilotos en descollar en la máxima categoría del automovilismo mundial.



A la innata inclinación del automovilista brasileño por la deportividad, las fábricas comenzaron a dar respuesta mediante automóviles de espíritu deportivo. Con tan pocas alternativas de modelos de producción, se trataba de lanzar líneas especiales de sus coches de serie, más o menos potenciados, y por lo general con agregados de fajas de pintura negra, que destacaban algunas líneas.



Aquellas grafías eran útiles para distinguir los modelos, ya que por lo general se cambiaban muy a menudo y en correspondencia con cada año. El coche que inauguró aquella moda era un viejo Simca, llamado Chrysler Esplanada GTX. A poco se sumó el Opala. A diferencia del Chrysler, el modelo de GM era mucho mas moderno y más veloz también. Su competencia, el Corcel de Ford, se ubicaba en un segmento inferior, por su modesto impulsor de 1500cc.



El Opala presentaba el motor de seis cilindros en línea, similar al que en Argentina equipaba a los Chevy. La versión deportiva del Opala se llamó SS, para equipararla a los míticos modelos americanos que ostentaban ese nombre (Camaro, Chevelle, Nova). La serie SS de Opala se produjo hasta 1980. El que vemos en esta entrada es el correspondiente al año 1975. Esa versión presentaba el capó de color negro mate, y unas características franjas laterales en el sector superior de los guardabarros traseros, dividida en cuatro partes. Esta versión se conoció popularmente como Tigrão”.



Su presentación coincidió con un facelift aplicado al modelo, también en su versión cuatro puertas, que consistía en una parrilla rectangular que estaba independizada de los faros, y avanzaba levemente respecto a ellos. Las siglas “SS” se ubicaban en el centro, al igual que en los modelos que tomaba como referencia.



La maqueta corresponde a la serie “Chevrolet Collection” editada por Salvat de Brasil.


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viernes, 12 de enero de 2018

CHEVROLET OPALA (1968)

Cuando a mediados de los años 60s la filial brasileña de Chevrolet decide producir un coche familiar (hasta entonces sólo producía utilitarios) los rumores comenzaron a correr entre los aficionados y especialistas.



No se sabía cuál era el modelo a producir, ni en qué segmento se ubicaría. Debería enfrentar a coches muy antiguos fabricados por la competencia (Willys/Ford principalmente),  que había presentado recientemente el modelo Galaxie, el cual lejos estaba de ser un auto masivo.



Los planes de Ford para finales de la década eran producir localmente el Renault 12, un auto de última generación que vendría a establecer nuevos paradigmas en la industria del país vecino. Finalmente el Renault 12 se llamó Ford Corcel, con pocos cambios mecánicos pero imagen totalmente distinta a la de su par francés.



Chevrolet enfrentó el desafío decidiéndose por el modelo Opel Rekord, aunque solamente en su estructura. Los motores provenían de la industria norteamericana. De esa manera nació el producto local llamado “Opala”, palabra que unificaba los nombres Opel, que era el responsable del diseño, e Impala, modelo estadounidense del cual provenían las motorizaciones.



El Opala tenía unas diferencias de diseño respecto a su par alemán, el Opel Rekord. El modelo brasileño tenía una imagen mas asociada con la marca Chevrolet. Su frontal era muy parecido al del Chevy Nova contemporáneo. Incluso los argentinos, que no estamos familiarizados con aquél primer modelo brasileño, vemos en su frontal elementos de diseño muy similares al de nuestro primer Chevy, versión argentina del Nova.



Como en aquellos años la oferta automotriz en Brasil era muy limitada, la terminal no tenía un coche para cada segmento. El Opala era el único auto familiar producido por GM do Brasil, por lo cual, para ocupar distintos segmentos utilizando el mismo producto, se optó por producir distintos niveles de equipamiento. Una novedad para la industria del país vecino, era que por primera vez un coche masivo se ofrecía con dos motorizaciones: una de cuatro cilindros, para ubicar en la base de la oferta, y otra de 6 para los segmentos superiores.



La estrategia tuvo éxito, e inmediatamente el Opala se convirtió en el suceso automotriz más grande y recordado de toda la historia de Brasil. Su tecnología, capacidad interior e imagen, lo ubicaron muy por delante del Ford Corcel en la preferencia de los usuarios.



El Opala se fabricó durante 26 años ininterrumpidos, con sucesivos facelifts que lo fueron actualizando según los requerimientos de las modas. La miniatura de la serie “Chevrolet Collection” de Brasil, y representa la primera versión producida en el país. Es una miniatura muy esperada por los coleccionistas, ya que de las múltiples versiones del coche que ya habían, era la que estaba faltando. Tiene retoques en la parrilla (sombreado de negro) y bandalines aplicados a los neumáticos.


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martes, 9 de enero de 2018

FIAT 131 ABARTH (1976)

A pesar de ser el 131 un coche de origen familiar, la asociación histrórica de FIAT con Abarth lo convirtió en un monstruo mecánico ganador serial de rallies. Se alzó con los campeonato mundiales de 1977, 1978 y 1980.



Para homologar el vehículo y poder ponerlo a competir se necesitaron fabricar 400 versiones “de calle” del producto.



El sedán de 4 puertas no era un buen punto de partida estructural para un coche de altas prestaciones. Su diseño tampoco ayudaba por su poca aerodinamia y por haber sido concebido para otro uso. Sus motores habían sido también desarrollados para priorizar la economía de combustible y el reposado andar orientado a la familia.



La suspensión trasera no independiente y la caja de cuatro velocidades tampoco aportaban mucho. Era evidente que el auto necesitaba muchas modificaciones. Se empezó por el chasis. El eje trasero rígido se reemplazó por un esquema MacPherson para mejorar su adherencia. El motor fue reemplazado por el de doble árbol de levas a la cabeza, de 1.995cc y 16 válvulas.



La potencia se elevó a 140 HP y se dotó de una caja de 5 velocidades. En las 4 ruedas se adicionaron frenos a discos.



Los cambios estéticos más notables fueron el ensanche de los pasarruedas, entradas laterales de aire y alerones en techo y baúl. El 131 Abarth era ahora una máquina de rally, con partes de carrocería de fibra y paneles transparentes de plexiglás en lugar de vidrios.



Sus 980 kg de peso le otorgaban una aceleración de 0 a 100 en 7,8 segundos. Sin embargo no tenía gran velocidad de punta. Apenas 189 km/h.



La miniatura es marca Norev.

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sábado, 6 de enero de 2018

FIAT 131 SUPERMIRAFIORI (1979)

La segunda serie del Fiat 131 se produjo entre 1978 y 1982. Presentaba mínimas renovaciones. Tenía nuevo frontal (ahora todos tenían faros rectangulares y parrilla lisa).



Los faros traseros eran mas grandes, los paragolpes pasaban a ser íntegramente de plástico.



Tenía nuevas manijas de puertas, nuevas baguetas, y en el interior tenía detalles más lujosos que la serie anterior.



La “Supermirafiori” era una de las series disponibles. Tenía parachoques plásticos, llantas de acero de 13 pulgadas en lugar de 14, con tazas símil trébol de cuatro hojas,



Todas las versiones de Supermirafiori tenían caja de 5 marchas. Los motores nafteros eran de 1301cc (78CV) o 1585cc (96CV). Los motores Diesel eran de cuatro cilindros y 2.445cc. Esas versiones eran reconocibles por un abultamiento en el capó y por tener dos pares de  ópticas redondas



En 1981 se produjo la tercera serie del 131, con nuevos cambios cosméticos y la desaparición de la opción dos puertas.



La miniatura es de la marca Ixo.




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miércoles, 3 de enero de 2018

FIAT 131 MIRAFIORI (1974)

Presentado en el Salón de Turín en 1974, el Fiat Mirafiori fue fabricado en Italia entre 1974 y 1984. Fue producido también por Tofas en Turquía, por Seat en España y ensamblado también en Colombia y luego en Venezuela.



Se produjeron versiones con motor de gasolina de 1430, 1600, 1800 y 2000 cc., la mayoría con doble árbol de levas y con caja de 5 marchas. También hubo versiones Diésel con motores Perkins y S.O.F.I.M.



La primera serie se fabricó entre 1975 y 1978. Estaba compuesta por distintas versiones en función de potencia y nivel de acabado.



En setiembre de 1974 aparece la versión Mirafiori. Por primera vez un Fiat tenía acoplada una palabra al código puramente numérico de sus modelos. Las mecánicas eran derivadas de su ancestro, el Fiat 124. La tracción era trasera. El eje delantero era de tipo Mc Pherson y eje trasero rígido con barra horizontal Panhard.



La distancia entre ejes era de 2490mm, 70 mas que el 124, lo cual le confería mejor espacio interior.




Los interiores del Mirafiori eran los más refinados de la gama. Tenía parachoques de metal cromado con uñas de goma en los extremos.



Había tres versiones de carrocería: dos puertas, cuatro puertas y “station wagon”. La versión tricuerpo de dos puertas sustituyó a una coupé que nunca hubo en la serie, era muy bien recibida en el norte europeo, donde la configuración tricuerpo-dos puertas era muy usual.



El 131 era un coche muy seguro, había pasado con éxito las pruebas de choque. De hecho pasó también las exigentes normas norteamericanas, y el coche fue vendido en Estados Unidos (especialmente en California) con cambios mínimos respecto al europeo.

La miniatura es de la marca Starline.

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