sábado, 16 de septiembre de 2017

CITROËN AMI 8 BREAK (1979)

A diferencia de la mayoría de los coches, la configuración “Break” del Ami 8 no difería mucho desde el punto de vista del espacio interior al de la versión normal. Pero ya sabemos que tratándose de Citroën, la referencia al resto de las marcas no siempre ayuda.



No había cambios en el largo total del vehículo, ni siquiera en el espacio trasero posterior a los asientos. El volumen extra que se ubicaba por encima del mismo casi no ofrecía ventaja alguna.



Pero lo realmente práctico de la break era el portón trasero, que le confería mejores aptitudes de utilitario. Recordemos que en las versiones normales, el baúl tenía una tapa que no invadía el habitáculo sino que se limitaba al acceso al baúl.



El Ami 8 break se presentói seis meses después que el sedán, es decir en setiembre de 1969. Su función era reemplazar al Ami 6 break.



Presentaba como novedad, frenos de discos delanteros, elemento muy poco común en coches de su categoría, cilindrada y peso.



En 1973 se discontinúan las versiones comerciales, que eran idénticas a las break, pero con paneles laterales ciegos en lugar de ventanillas vidriadas.



Con el paso de los años se fueron incorporando novedades de cierto confort para coches de clase económica, como luz interior conectada a interruptor de puerta, espejos exteriores de serie, vidrios de ventanillas laterales delanteras que subían y bajaban con manivela en lugar de deslizantes, testigos interiores lumínicos para nivel de líquido de frenos, y cinturones de seguridad.



El Ami 8 break se fabricó en Francia durante 10 años, desde 1969 hasta 1979. Su producción sobrevivió a la de la berlina en un año, ya que ésta fue retirada de la oferta en 1978. La miniatura que estamos viendo es de Universal Hobbies y corresponde a aquella versión póstuma de 1979.

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miércoles, 13 de septiembre de 2017

CITROËN AMI 8 (1969)

En 1969 cesó la producción de la gama Ami 6. Su reemplazo fue el Ami 8, que en realidad no era ni mas ni menos que un restyling del modelo precedente.



Las versiones break tenían pocas diferencias, la mayor radicaba en las siluetas de las berlinas. El Ami 8 perdió el pilar C inclinado y se convirtió en un bicuerpo de tipo fastback, muy similar a lo que sería el GS unos pocos años después. La versión Break del Ami 6 se siguió fabricando hasta 1971.




La nueva silueta del Ami 8 pudo incluír un porón trasero levadizo que le confería mayor practicidad. Los acabados eran dos, “Club” (básico) y “Confort” (mejor equipado).




El Ami 8 se ubicaba en la oferta francesa entre el económico Dyane6 y el sofisticado DS.




El nuevo GS, aparecido en 1970 tenía semejanzas estéticas y conceptuales con el Ami 8, pero este último era mecánicamente más cercano a los 2CV y Dyane6.





El Ami 8 era una buena opción para el cliente que quería escalar dese los 2CV/Dyane6 pero no llegaba a adquirir el más caro GS.




El Ami 8 tenía sus ventajas. Era considerablemente más amplio y cómodo que los 2CV/Dyane6, tenía capacidad para una familia completa, era barato, con buena presencia estilística, de bajo consto de mantenimiento y de bajo consumo.




La miniatura es de la marca Norev


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domingo, 10 de septiembre de 2017

CITROËN AMI 6 (1961)

El Citroën Ami 6 fue producido por la marca francesa entre 1961 y 1969.



Destinado a cubrir el enorme vacío que había entre el espartano 2CV y el sofisticado y futurista DS/ID, el coche era también obra del diseñador Flaminio Bertoni.



Se trataba de un tres volúmenes montado sobre la arquitectura estructural y mecánica del 2CV. Su silueta era muy particular, y llamaba la atención el pilar C, con inclinación paralela al A, determinando así una luneta muy similar a la del Ford Anglia.



Esa configuración cumplía dos funciones, agrandar la boca de carga del baúl, y proteger a la luneta de las lluvias, asegurando de esa manera una óptima visibilidad hacia atrás. Como de costumbre, los diseños Citroën eran controvertidos y no del gusto de todos, hubo quien lo celebró y quien lo aborreció, pero ahí estaba el nuevo Citroën, distinto al resto.



Hubo también una versión break, con una silueta mucho más estándar. En ambos casos estaban disponibles dos niveles de acabado: “Tourisme” (equipamiento normal) y “Confort” (superior y mas caro). En 1964 se presentó una furgoneta llamada inicialmente “Comerciale” y luego “Enterprise”.



El motor era inicialmente un bicilíndrico bóxer de 602cc y 22CV. En 1963 la potencia del bloque M4 se elevó hasta los 25CV. En 1968 se incorporó el impulsor M28, común a otros modelos de la marca, también de 602cc pero con 32CV.



Al igual que el resto de los modelos de la marca (2CV, Dyane, DS), el Ami 6 no disponía de guardabarros traseros semicirculares, como los delanteros, y como los de la mayoría de los coches. Las ruedas traseras estaban carenadas por la carrocería. Esto se debía a que las particulares suspensiones que utilizaban podían hacer que el auto se aplastara mucho en condiciones de carga extremas, y en ese caso el efecto de las ruedas muy escondidas tras pasarruedas convencionales no sería muy estético. De esta forma, siempre quedaban bien.
  
La miniatura es de la marca Ixo.


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viernes, 8 de septiembre de 2017

COMPARATIVO: WILLYS RURAL / IKA BAQUEANO 1000 4X4

En ocasión de ser lanzado el modelo "IKA Baqueano 1000" por parte de la editorial Salvat, es oportuno plantear una comparativa con el conocido "Willys Rural", nombrado también en la colección "Jeep" como "IKA Baqueano". 




En la foto de arriba vemos los dos ejemplares. El de la derecha es el Willys, que a pesar de llamarse "Baqueano" en la caja y en la base, tiene en el lateral del capó la inscripción "Willys". El de la izquierda, y atrás, es el nuevo IKA Baqueano de la colección argentina de Salvat. Ambas miniaturas tienen origen en el grupo Ixo, y comparten algunos elementos. Los colores son parecidos pero no idénticos. Sin ser tan riguroso en el juicio, es como que los dos me son familiares. 




La cabina es la misma en ambas miniaturas, y allí se acaban las semejanzas. Esa pieza es la única de metal, el resto es plástico, incluso el techo. Tiene un par de defectos que ya hemos descripto, que pasan por la excesiva altura del techo, y por la errónea geometría del capó, que repercute en la proporción y tamaño de los respectivos frontales y guardabarros. El modelo Willys trae una muy linda "visera" o parasol imitación chapa cromada, que era un aditamento muy utilizado en nuestro país también, por lo cual tiene una apariencia muy familiar para nosotros. No ha repetido Salvat ese adminículo, y transplantarlo de uno a otro implicaría la presencia a la vista de dos agujeros de inserto en el modelo Willys. 




En una vista delantera vemos que el modelo americano presenta toda la parrilla cromada, mientras que el argentino tiene sólo las barras horizontales plateadas. También presenta dos orificios debajo de los pilotos delanteros. No he encontrado fotos de ejemplares reales con esos dos agujeros, sí con uno solo, que era tras el cual se ubicaba la bocina. Un detalle llamativo y diferenciador son las dimensiones de los neumáticos. En el modelo de Salvat se presentan más realistas, con un grosor y diámetro más adecuados. Los del modelo de la colección Jeep presentan menor diámetro y menor ancho, los que francamente desmerecen bastante la miniatura, y le quitan prestancia y realismo. Sin dudarlo, si a cualquier aficionado local por más distraído que fuese, le preguntaran cuál de los dos es nuestro Baqueano, señalaría el de Salvat. 




Desde el cenit se ven diferencias en la caja de carga, en el ranurado de las mismas. Las ruedas de auxilio van montadas en laterales distintos. Se aprecia también el defecto del capó y su consiguiente incidencia sobre los guardabarros, que en la realidad deberían ser paralelos en sus bordes externos. Vale aclarar que en la Estanciera ese defecto no existe, es un molde quizás mas reciente y verdaderamente mas fiel a la realidad. Como suele pasar con los matriceros de la marca, muchas veces no parten de los mismos planos para realizar un coche y su derivado pick, y luego se notan mucho las diferencias. Es el mismo fallo que hemos visto oportunamente en el caso de los Chevette 4 puertas y la pick up Chevy 500 de la Chevrolet Collection brasileña. 




Como dijimos, las cajas de carga son bien distintas. La del modelo Willys es más despojada y simple en sus líneas, mientras que la del producto de IKA representa fielmente todas las molduras que el modelo real tenía. El estribo rectangular que aparece en el Willys no está en el IKA, que de hecho no lo tenía. Tampoco tenía espejo retrovisor de serie el modelo argentino, detalle que fue tenido en cuenta por los encargados de la investigación histórica de la colección. 




Es llamativo que ambos modelos presenten tazas cromadas en las llantas. Un Baqueano con sus llantas desnudas y las tuercas a la vista sin dudas hubiera representado mejor el espíritu utilitario del vehículo. Las llantas de la miniatura del coleccionable peruano eran originalmente íntegramente plateadas, las cuales tuve que pintar de blanco. A las de la miniatura de Salvat no las he tocado y están tal cual aparecen en el fascículo. Los paragolpes son también distintos y hasta su ubicación respecto a la caja varía entre ambos modelos. La camioneta argentina presenta el anagrama IKA hecho en tampografía. En la realidad estaba estampado en relieve en la tapa de la caja de carga, pero el efecto es bueno igual, y se agradece el detalle. 



En la miniatura del coleccionable Jeep no había pilotos traseros, sólo unas extensiones de la caja de forma cuadrada, las cuales coloreé en rojo. El modelo de Salvat reproduce fielmente la forma y ubicación de las ópticas traseras. En esta vista se puede observar cómo el "standing" de la miniatura de Salvat está muy bien logrado, y el de la otra está penalizado por las poco adecuadas gomas que le han asignado. 

En definitiva, dos miniaturas complementarias, por demás de interesantes, con errores groseros pero también con muchos aciertos. 

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martes, 5 de septiembre de 2017

IKA JEEP BAQUEANO 1000 4x4 (1959)

La “Industrias Kaiser Argentina” fabricó una versión pick up derivada de la Estanciera, que en Estados Unidos se llamaba Willys Truck, en la fábrica cordobesa de Santa Isabel a partir de 1959.



Gracias a su fortaleza y robustez y a su generosa aptitud para llevar peso (1000 kgs) pronto se convirtió en una herramienta muy valiosa para las tareas rurales principalmente. De su capacidad de carga deriva el nombre de la primera serie (“Baqueano 1000”).



Había una versión con tracción integral que tenía la capacidad de transitar por todo tipo de terrenos. El motor era el mismo de la Estanciera, un seis cilindros de 3,7 litros y 115 caballos, de origen Kaiser.



Fue precursor en un nicho de mercado que con el tiempo sería pilar en la industria automotriz local, el de las pick ups. Las primeras unidades salieron de fábrica en septiembre de 1959.



Su equipamiento era espartano, ya que se trataba de un utilitario destinado al trabajo rudo. Carecía de elementos de confort, y su plancha sólo presentaba un velocímetro en el centro de la misma. Respecto de la Estanciera, la pick up Baqueano era más ancha y larga, con mayor distancia entre ejes. Su chasis también era diferente, se componía de un bastidor con seis travesaños, mientras que en la Estanciera tenía largueros en “U”.



Se produjeron un total de 7.693 unidades. Un par de años después apareció la versión “Baqueano 500”, con caja más amplia pero con capacidad de carga reducida a los 500 kg.



Salvat lanzó en su colección “Autos Inolvidables Argentinos” esta pick up que realmente merece estar entre aquellos coches que escribieron la historia de la industria local. El molde parte de la base del que conocimos en el coleccionable dedicado a los Jeep de diversas partes del mundo, editado en un par de países de América Latina. Tiene defectos que ya hemos enumerado en ocasión de ver aquella miniatura aquí en el blog. Aquellos yerros del molde son insalvables y se han mantenido en esta edición, los dos principales son el techo demasiado alto (con la consiguiente falla en las proporciones de ventanillas y parabrisas) y el capó demasiado cuadrado, cuando en verdad era de forma más trapezoidal, bastante más angosto en su frente que en su parte posterior). Si embargo, y para bien de los coleccionistas, la editorial no se limitó a reproducir el mismo ejemplar sino que los encargados de la serie le han introducido mejoras notables, que son dignas de destacar, y que analizaremos en un comparativo en la siguiente entrada del blog.



A mi ejemplar le realicé los retoques de costumbre. Eliminé las franjas blancas en las puertas, a sugerencia de un colega, que con buen criterio sostiene que esa franja contribuía a acentuar visualmente la desproporción del molde entre chapa y vidrio, en las puertas. Ciertamente mejoró desde ese punto de vista. Suplementé también la caja de carga para que quede más alta y su base se alineara con la base de la cabina. Pinté interiores, escape, y agregué una estructura en la parte posterior de la cabina, a fines de que la carga no apoyara sobre la misma. No era de serie pero era muy común que los dueños la adicionaran.

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