jueves, 16 de noviembre de 2017

CHEVROLET SPRINT (1987)

Originado en Japón como Suzuki Cultus, el coche se vendió también en Estados Unidos y se “sudamericanizó” en Colombia, y adoptó la marca Chevrolet, como era usual en aquellos años. Así se fabricó en aquél país y salió a la venta a partir del 7 de octubre de 1986.



La marca Suzuki tenía presencia en el país desde 1977, y algunos de sus productos “todoterreno” habían alcanzado fama de calidad y economía. Por eso el Sprint tardó poco en convertirse en el coche preferido de los colombianos.



Al cierre del primer trimestre de su comercialización ya había en las calles 1.200 unidades. Su diseño moderno y su versátil carrocería hatchback de cinco puertas, sumado a un pequeño pero muy rendidor motor fueron el cóctel que lo llevó a ser un “top seller” inmediato.



Era un coche sencillo y rústico, de bajo costo y mantenimiento. A poco de su lanzamiento, en 1987, recibió un pequeño “lifting” que lo mantendría vigente (con mínimos cambios) hasta el fin de su producción, en 2004. Fue agregando mejoras conforme al paso del tiempo. Las originarias suspensiones de ballesta dieron lugar a otras de espirales, en 1994 calzó llantas de aleación y en 1997 incorporó la inyección multipunto.



En 1998 apareció en Chevrolet Swift, que llegaba para reemplazar al Sprint, sin embargo éste seguía teniendo muy buenas ventas, y la marca lo posicionó en la oferta como entrada de gama, y su éxito siguió. En 2002, ya con más de 60.000 unidades vendidas, se ofreció una versión “taxi”, que le dio un nuevo empuje a las ventas.



En 2004, 20 años después de haber aparecido por primera vez, y con 18 años de ventas, salió de la planta de Colmotores la unidad número 70.848, que fue donada al Banco Arquidiocesano de Alimentos.



Aún hoy, miles de unidades de Chevrolet Sprint siguen rodando por las calles de Colombia, siendo junto con el VW Gol y el Chevrolet Corsa, uno de los autos más populares y masivos de Sudamérica de la última parte del siglo pasado y la primera del actual.



La miniatura es de Ixo para el coleccionable colombiano.


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lunes, 13 de noviembre de 2017

FIAT 500 JOLLY AMERICA (1965)

Fabricado sobre la mecánica del Fiat Nuova 500, y después sobre el Autobianchi Giardiniera, el 500 Jolly América fue el primer trabajo de Sergio Sartorelli en la dirección de Ghia, a la cual había llegado en reemplazo de Giovanni Savonuzzi.




El coche era un vehículo recreacional y para el tiempo libre. Se convirtió en un objeto de culto y adquirido por muchas personalidades de las finanzas, los negocios y el espectáculo, como Aristóteles Onassis, Yul Brinner, Enrico Berlinguer o Silvio Berlusconi.



Su precio era muy elevado, llegaba al doble de lo que costaba un 500 estándar. Las personalidades “VIP” lo solían embarcar en sus yates a fin de bajarlos a tierra para realizar recorridos, o bien los utilizaron también como carritos de golf.



El 500 Jolly America fue vendido en Estados Unidos entre 1958 y 1962, y en Europa entre 1958 y 1965. Algunos ejemplares también llegaron a Sudáfrica entre 1958 y 1960.



No se sabe con certeza la cantidad de unidades producidas. Los registros de Ghia se han perdido en los contínuos pases de manos por la empresa, que terminó siendo propiedad de Ford.



Los coches tenían protecciones tubulares laterales a modo de barandas, toldos a modo de techo, y ausencia de puertas. Los colores disponibles eran rosa, blanco, cielo, amarillo y azul.
 El motor era el original del 500 de Fiat, el clásico dos cilindros refrigerado por aire. Las ópticas delanteras se habían reubicado de una manera bastante original y de dudoso resultado estético, a fin de adaptarse a las reglamentaciones norteamericanas referidas a la distancia mínima exigida entre las mismas y el piso. 



Hubo una versión más económica producida entre 1965 y 1966, que reemplazaba los parachoques originales por unos tubos metálicos, y los asientos eran sólo unas especies de sillones playeros de caño y esterillas plásticas. Esta es la versión que estamos viendo. 



La miniatura es Universal Hobbies.


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viernes, 10 de noviembre de 2017

PONTIAC FIREBIRD 400 (1967)

Un nuevo y poderoso rival para el Ford Mustang aparecía en 1967. La general Motors lanzaba el Pontiac Firebird, a sólo seis  meses de haber presentado el Camaro.



Compartiendo plataforma con aquél, las semejanzas se limitaban a eso y a unas pocas líneas similares. El Pontiac sorprendía por sus parachoques delanteros integrados a la parrilla. Las líneas musculosas que habían asomado en el Camaro ahora se hacían nuevamente presentes, aunque el producto Pontiac era ligeramente mas corto.



El nombre “Firebird” provenía de la mitología indígena, y era la designación de un dios que representaba la acción, el poder, la belleza y la juventud.



Mas diferencias con el Camaro se encontraban debajo del capó. En su primer año de producción se ofrecían dos variantes, un seis cilindros en línea de 3,8 litros y un V8 de 6,6 litros, produciendo 220 y 340 caballos de fuerza respectivamente. Combinados a su tamaño compacto, estos impulsores convertían al Firebird en un bólido muy poderoso. Esos motores eran de origen Pontiac, aunque con el paso del tiempo y las generaciones sucesivas, llegó a equipar impulsores de otras marcas de GM.



Se presentó en versiones de dos puertas, coupé y convertible. Al tiempo que GM presentaba dos Pony Cars que compartían plataforma pero con dos marcas distintas, Ford hacía lo mismo cuando apareció el Mercury Cougar, con la plataforma del Mustang.



Hubo desde el principio cuatro opciones de equipamiento distintas: Sprint, 326, HO y 400. Las cajas eran manuales de 3 o 4 velocidades, y dos automáticas de 3 marchas Turbo-Hydramatic, que sólo estaba disponible en los modelos 400.



Los frenos a discos delanteros eran sólo opcionales, y también se podía elegir una suspensión reforzada. También eran opcionales el asiento delantero de banco corrido o butacas, y las llantas tipo ·Rally”.



La miniatura es de la marca ERTL, una vieja maqueta que demoré mucho tiempo en poder conseguir, pero como dice un amigo coleccionista, “a la larga todo aparece”. Una particularidad de este ERTL es que ha sido reciclado, y aparece en un blister burbuja con la marca “Del Prado", y en los interiores dice “for Del Prado”. La miniatura tiene sus años, y presenta dos principales defectos. El primero, que es insoluble, es que su cola es demasiado corta y alta. El otro, que lo he solucionado, es que sus ejes son cortos y la trocha es muy angosta, quedando las ruedas muy adentro en la carrocería. Lo resolví cambiando los ejes. 



Por lo demás, está muy bien hecha, son cuidados detalles en el molde y en los interiores. Tiene, al igual que el resto de Muscle Cars ERTL en 1/43, esa forma particular de insertar los retrovisores, por la cual hay un pedazo de puerta cortado en forma rectangular, en una pieza única con el retrovisor.


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martes, 7 de noviembre de 2017

FIAT 500 (1968)

En la década de 1950 el diseño, arquitectura y tecnología del Topolino –que ya era anticuado antes de la Guerra- estaba completamente obsoleto. Vittorio Valetta, el director de Fiat, encagró a Dante Giacosa que iniciara los trabajos de proyecto para el sucesor del pequeño coche popular.



La idea conceptual provino de Hans Meter Bauhof, un empleado de la filial alemana de Fiat, la Deutsche-Fiat. En 1953 Hans envió a Turín los bosquejos de un pequeño biplaza inspirado en el exitoso Escarabajo de VW, aunque bastante mas pequeño que éste. El motor iba a ser de dos cilindros y dos tiempos, con motor y propulsión traseros.



Giacosa analizó el proyecto y desestimó el motor de dos tiempos, al cual Fiat no tenía forma de desarrollar a corto plazo, pero rescató la configuración general del proyecto y su esquema técnico. Motor y propulsión trasera sumados a estructura monocasco reducirían mucho los costes de producción. Así nacía el Fiat 600. Debido a su inmediato éxito, Giacosa consideró lanzar otro producto aún más pequeño que éste, que sería el verdadero sucesor del Topolino, y por ello el proyecto se llamó “Nuova 500”.



El motor elegido era un cuatro tiempos de dos cilindros, de 479cc refrigerado por aire. Esa mecánica entregaba modestos 13CV. El coche medía solamente 2.970mm de largo, es decir 235mm mas corto que el 600. El diseño era bicuerpo, con apenas una insinuación de un volumen para el baúl, quizás un guiño estilístico al original “500”.



El precio de venta era de 490.000 liras, muy alto comparado con las 590.000 que costaba un “600”, siendo éste “mucho más auto”. Debido a ello, la acogida inicial del 500 por parte del público no fue la esperada. Además su equipamiento espartano no ayudaba: Los cristales laterales eran fijos y sólo los ventiletes se podían abrir. El techo tenía gran superficie de lona para ahorrar chapa de acero. La prensa criticó la falta de potencia del motor.



Fiat reaccionó y reposicionó el modelo básico a un precio de 465.000 liras y presentó una versión más completa de motor de 15CV y velocidad máxima de 90 km/h, por el precio original de 490.000 liras. Esa política dio resultado y pronto el 500 se comenzó a vender bien, además de primera motorización, fue elegido como segundo coche familiar, y utilizado para el traslado urbano, siendo el primer “city car” de la historia.



En definitiva, el Nouva 500 fue un éxito rotundo. Se vendieron 5.200.000 ejemplares entre 1957 y 1975, año en el que se dejó de producir.



La miniatura es Minichamps y reproduce un modelo de 1968.

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sábado, 4 de noviembre de 2017

STUDEBAKER GOLDEN HAWK (1958)

El Golden Hawk de Studebaker era un coupé de dos puertas y techo rígido, sin columnas, fabricado en South Bend, Indiana, entre 1956 y 1958.



Su diseño, obra de Raymond Loewy, partía de la base del “Champion” de 1955, pero su parrilla era más grande, y casi vertical. Su carrocería era muy liviana, y en el sector trasero presentaba dos “tailfins” de fibra de vidrio que arrancaban al terminar la puerta.




El capó elevado en su parte central y la parrilla alta respondían a la necesidad de albergar un motor más grande que el del Champion. Se trataba de un V8 de origen Packard de 5,8 litros. Este motor, combinado con el bajo peso del Golden Hawk, hizo de éste un auto con una inmejorable relación peso-potencia.



En 1956, las ventas del Golden Hawk sólo fueron superadas en su categoría por el Chrysler 300 B, que era además un coche muy promocionado por las carreras de Nascar. Se puede decir que el Golden Hawk fue un antecedente directo de los que en los años 60s se llamaron “Muscle Cars”.





En 1957 un motor Studebaker reemplazó al Packard. Su peso era aún mayor, y eso repercutía sobre la carga del tren delantero. Una revista especializada confrontó en julio de 1956 al Golden Hawk con Chrysler 300, Corvette y Thunderbird, encontrando que el producto de Studebaker vencía a todos los demás en aceleración, y cuarto de milla. Su velocidad de punta también era la más alta de los tres, llegando a los 201 km/h.



La gama de colores era variada, y un esquema de dos tonos estaba disponible. Los tapizados interiores hacían juego con la pintura exterior. Cuando al motor Studebaker se le agregó un supercargador, se tuvo que diseñar en la parte superior del capó una especie de volumen saliente de fibra de vidrio, para albergar el mismo. Con ese nuevo aditamento, la potencia llegó a los 275 caballos de fuerza. Los tailfins se hicieron de metal, y en color contrastante con la carrocería.



En el año 1957 se introdujo un modelo de lujo, con interior de cuero. 41 unidades de esa serie se produjeron, y sólo una se conserva, en el Museo Studebaker de South Bend.



La recesión de fines de los 50s afectó fuertemente las ventas, y el modelo se interrumpió en 1958, luego de producirse ese año sólo 878 ejemplares. Para el año 1960 su sucesor pasó a llamarse simplemente “Hawk”. La miniatura es de la marca Yat Ming, con los acostumbrados retoques.

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