El Buick
Regal o Buick Regal Century era un coche de tamaño medio presentado por GM en
1973. Pertenecía a la categoría que los norteamericanos llamaban “De lujo
personal”, que había sido inaugurada por el viejo Ford Thunderbird, y que
consistía en coches de tamaño compacto, con dos puertas y configuración de
plazas de la llamada “2+2”.
En 1982 se
presenta una nueva generación, que es la que nos ocupa en esta oportunidad.
Para esa época, la era dorada de los Muscla Cars había terminado hacía largo
rato, incluso los diseños fluídos y musculosos habían sido dejado de lado por
los avatares de la moda, estandarizando un criterio basado en líneas rectas.
Era imaginable un nuevo “Muscle Car” en ese contexto?
En Buick pensaban que sí. Con el
objetivo de ser exitoso en las carreras NASCAR, fue concebida la variante
“Grand National”. Buick había ganado la copa de fabricantes entre 1981 y 1982,
y quería seguir afianzando su éxito, de acuerdo al principio “quien gana el
domingo, vende el lunes”.
El Grand
National presentado en 1984 estaba pintado íntegramente de negro. Su motor
turbo V6 de 3,8 litros
estaba alimentado por un sistema de inyección secuencial de combustible, y se
jactaba de 200 CV. 5.204 Regals Turbo se construyeron ese año, de los cuales
2.000 fueron “Grand National”. Tras la desaparición de la versión
sobrealimentada por turbo, apareció la denominada GNX. Se dice que el GNX fue
el coche de producción más rápido construído hasta el momento.

El Grand
National GNX estaba equipado con un sistema “Supercharger” (Supercargador)
icónico en la cultura americana, de características inusitadas, que no sólo se
hizo famoso por su potencia sino que contribuyó a construir una leyenda tan
negra como el color con el cual el coche venía exclusivamente pintado. El
Supercargador reemplazaba al turbo, pero su función era parecida a la de aquél:
suministrar flujo de aire extra a las cámaras de combustión para acrecentar la
potencia, pero en lugar de trabajar con una turbina accionada por gases de
escape, estaba acoplado a la correa de distribución. Este sistema llevaba la
potencia del Grand National GNX hasta los 240 HP.
Las ventas
se vieron estrepitosamente afectadas por la puesta a punto de este
Supercharger, pues al parecer la excesiva potencia hacia imposible el
intercambio de CDs, triturándolos y creando vibraciones en el maletero del GNX,
donde se encontraba el aparato cargador de los mismos.
Tenia
además un segundo y mucho más importante defecto de fábrica y era que al pasar de cierta sobrecarga el
sistema sufría una retroalimentación que causaba un indeseable aumento de las
vibraciones y la pérdida total del control del coche.
Innumerables accidentes fueron consecuencia de
la combinación de potencia y problemas de control y estabilidad. Los
concesionarios Buick de los Estados Unidos de América aún a día de hoy
presentan una bandera en memoria a los fallecidos a bordo de esta máquina indomable. El coche se retiró de la
oferta en 1987.
La miniatura es de la serie AutoWorld, de
Ertl, enfocada a los clásicos “Muscle Cars”, fabricada en resina, y entre sus múltiples detalles sobresalen los dos cinturones de seguridad delanteros tensados y con sus correspondientes hebillas. Las plazas traseras tienen también convenientemente representados los suyos, y como elemento poco usual, presenta los tapizados íntegros de parantes interiores y techo, con los dos parasoles.
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