Fabricado
sobre la mecánica del Fiat Nuova 500, y después sobre el Autobianchi
Giardiniera, el 500 Jolly América fue el primer trabajo de Sergio Sartorelli en
la dirección de Ghia, a la cual había llegado en reemplazo de Giovanni
Savonuzzi.
El coche
era un vehículo recreacional y para el tiempo libre. Se convirtió en un objeto
de culto y adquirido por muchas personalidades de las finanzas, los negocios y
el espectáculo, como Aristóteles Onassis, Yul Brinner, Enrico Berlinguer o
Silvio Berlusconi.
Su precio
era muy elevado, llegaba al doble de lo que costaba un 500 estándar. Las
personalidades “VIP” lo solían embarcar en sus yates a fin de bajarlos a tierra
para realizar recorridos, o bien los utilizaron también como carritos de golf.
El 500
Jolly America fue vendido en Estados Unidos entre 1958 y 1962, y en Europa
entre 1958 y 1965. Algunos ejemplares también llegaron a Sudáfrica entre 1958 y
1960.
No se sabe
con certeza la cantidad de unidades producidas. Los registros de Ghia se han
perdido en los contínuos pases de manos por la empresa, que terminó siendo
propiedad de Ford.
Los coches
tenían protecciones tubulares laterales a modo de barandas, toldos a modo de
techo, y ausencia de puertas. Los colores disponibles eran rosa, blanco, cielo,
amarillo y azul.
El motor era
el original del 500 de Fiat, el clásico dos cilindros refrigerado por aire. Las ópticas delanteras se habían reubicado de una manera bastante original y de dudoso resultado estético, a fin de adaptarse a las reglamentaciones norteamericanas referidas a la distancia mínima exigida entre las mismas y el piso.
Hubo una
versión más económica producida entre 1965 y 1966, que reemplazaba los
parachoques originales por unos tubos metálicos, y los asientos eran sólo unas
especies de sillones playeros de caño y esterillas plásticas. Esta es la versión que estamos viendo.
La
miniatura es Universal Hobbies.
CRUISER



































