En sus dos
años de permanencia en el mercado había ganado al público por sus conocidas
cualidades de capacidad de carga, suspensiones y confort de marcha. Sus líneas
rectas contrastaban con las curvas de sus competidores de las dos grandes
marcas, y le permitieron durar largos años en el mercado sin pasarse de moda.
La
visibilidad era muy buena tanto adelante como para los costados. La trasera se
ayudaba con retrovisores de generosas dimensiones, útiles en caso de tener carga
en la caja o alguna cúpula.
Las mayores
críticas venían por el lado de la falta de potencia de las motorizaciones
originales, que la empresa corrigió agregando opciones a la oferta. En los 14
años de su vida comercial, la
Gladiator ofreció cuatro motorizaciones: Continental,
Tornado, Torino y Perkins Diesel.
La versión
T 80 que estamos viendo en esta entrada equipaba el impulsor Tornado Super
Power 230, de 6 cilindros con árbol de levas a la cabeza, 3.770cc. y 132 HP de
potencia.
Aceleraba
de 0 a 100 km/h en 20,2 segundos
y alcanzaba una máxima de 131
km/h . El ejemplar que estamos viendo pertenece a la
colección “Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio” de Salvat.
Representa
una unidad al servicio de la empresa estatal YPF. Contenía en su caja cerrada
equipos de precisión para calibrar surtidores, y recorría ciudades y pueblos
llevando su apoyo a las estaciones de servicio de la red.
Se trata de
una miniatura de muy buena factura, con pintura aplicada en su justa medida, y
leyendas identificatorias con la empresa YPF. Tiene una cúpula metálica
integrada, y dos portones traseros para acceder al instrumental que llevaba en
su interior. Un detalle curioso es que a diferencia de la miniatura de la
Jeep Pickup de la serie “Inolvidables” ,
tiene los pilotos delanteros hechos en acrílico, cuando aquella los traía pintados en la carrocería.
CRUISER








































