La segunda
serie de los Fiat 8V se distinguía exteriormente de la serie anterior por tener dos pares de faros
delanteros, anticipando la moda que se extendería luego al mundo,
principalmente desde Estados Unidos.
Las
unidades que se producían en los talleres Fiat de Lingotto llevaban por lo
general una insignia con la leyenda “Carrozzerie Speziali”.
El 8V tuvo
un gran rendimiento en competición, los “gentleman” de clase alta italianos lo
adquirían para probar sus habilidades en competencias icónicas.
A pesar de
sus lauros deportivos, la berlinetta no se vendía bien, y quedó en la historia
de la marca más por su concepción moderna y avanzada que por su historial
comercial.
Su
aerodinamia había sido desarrollada en túnel de viento. La segunda serie
presentó un tercer carburador, con lo que llevaba la potencia desde 105 CV
originales a 115.
Algunas
unidades presentaban el parabrisas curvo de una sola pieza. No es el caso del
de la miniatura que estamos viendo, que aún lo tenía de dos partes planas
partido al medio.
La maqueta
es obra del fabricante Norev.
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