Con el
propósito de hacerlos más atractivos y orientarlos al público con aspiraciones
deportivas, IAVA se funda en 1971 y ese mismo año pone manos a la obra sobra la
reciente novedad de Fiat, que era el exitoso modelo “128” . Debido a la
potencialidad existente en el coche y la multiplicidad de novedades técnicas y
mecánicas, el 128 ha
sido el automóvil que más versiones IAVA ha tenido en la historia.
Los modelos
IAVA eran reconocibles exteriormente por sus aditamentos estéticos y
deportivos, y al 128 IAVA de 1972 le tocó ser pionero en la modalidad de los coches
especiales. Inauguró la moda de las franjas, que se mantuvo vigente por toda la
década de los 70s y llegó a todas las marcas. Se lo llamó “Fiat 128 IAVA 1100
TV”, esta última sigla derivada de los modelos italianos, que significaba
“Turismo Veloce”.
El primer
128 IAVA tenía numerosas mejoras mecánicas que lo convertían en un verdadero
“coche de carreras de calle”. A sus colores llamativos complementados con
franjas negras se le agregaba una nueva y exclusiva parrilla, y las recordadas llantas deportivas de 13 pulgadas que acompañaron a todos los modelos
Fiat IAVA, que comprendían al 128, 133 y 147.
Gracias a
las modificaciones íntegramente desarrolladas por la compañía radicada en la
zona norte del Gran Buenos Aires, el motor de 1.116cc llegó a erogar 71 HP.
Tenía carburador Weber de doble boca y lograba alcanzar la insólita cifra de
9.500 RPM. IAVA fue pionera en lograr sacar mucha potencia a partir de motores
de baja cilindrada a fuerza de revoluciones, tendencia que hoy es común en el
mundo del “downsizing”.
También se
habían modificado árbol de levas, múltiples de admisión y escape, frenos y
suspensiones, las cuales sacrificaban confort en pos de la deportividad.
Puertas
adentro el cambio se extendía al tablero y su impresionante tacómetro que
arrancaba a medir a partir de las 3.000 vueltas y llegaba a marcar 10.000. El
volante tenía uyn diseño exclusivo de cuatro radios y centro octogonal. La caja
de cambios exudaba deportividad en su performance, y la butaca del conductor
era inflable a fin de acomodarse y sujetar la anatomía del conductor. Los 128IAVA descollaron en los cirtuitos, y fueron dominadores absolutos de las
competencias deportivas tanto de pista como de Rally en su categoría durante
toda la década.
Cuatro
fueron las versiones IAVA del 128. La que estamos viendo es la primera de todas,
y esperemos que la colección Autos Inolvidables de Salvat, a la que esta
miniatura pertenece, nos deleite con alguna mas.
Es un molde
perfecto, y los acabados específicos están muy bien resueltos. Parrilla,
llantas, ópticas, parachoques y franjas, todos ellos en su justa forma y lugar.
El único defecto aparente es la excesiva altura de las suspensiones y el grosor
de los neumáticos, algo recurrente en algunos ejemplares de la serie.
Al que
estamos viendo le bajé las suspensiones, y le pinté los interiores y el escape.
Como suele suceder con mi cámara de fotos, el color original de la miniatura está distorsionado. En las fotos -ignoro por qué motivo- el estridente y acertado color naranja de la miniatura aparece amarronado, restándole un poco de méritos. En la foto del modelo real, el corredor Carlos Reutemann posa publicitariamente con su 128 IAVA.
CRUISER











































