lunes, 15 de febrero de 2016

COMPARATIVO: FORD CORCEL

Para redondear el tema del Ford Corcel brasileño, lo vemos aquí en comparación con su par europeo, el Renault 12. Las dos versiones presentadas a finales de los 60s eran dos coches notablemente distintos. El de dos puertas tenía el clásico perfil "coke bottle", mientras que el cuatro puertas era más rectilíneo. La miniatura amarilla representa la versión original del Corcel, de 1969, la verde corresponde al reestilizado de 1973. De ahí la diferencia que presentan en sus frontales y en algunas piezas como guardabarros y capó. 




El trabajo de Ixo no puede tomarse como referencia muy exacta, no permite ver si piezas como puertas o parabrisas han sido comunes. Sí se han cuidado de respetar las dimensiones  de los parabrisas de los modelos Corcel. En las miniaturas no coinciden con el del Renault 12, ignoro si en la realidad se hubo utilizado el mismo. Las puertas son muy parecidas, especialmente entre el coche brasileño de 4 aperturas y el Renault 12. Las líneas de cintura coinciden y la distancia entre ejes es exactamente la misma en los tres modelos. 




En una vista aérea se nota que dimensionalmente eran casi iguales. El diseño de la primera serie de Corcel se emparentaba aún mas al Renault 12 que el de la segunda. Se puede apreciar el capó de la versión original, que presentaba un rehundido central de distinto diseño aunque igual concepto al del Renault 12. La pieza complementaria, que contiene las rejillas de ventilación también es muy similar, aunque los fabricantes de la miniatura francesa olvidaron representar la unión entre esa pieza y los guardabarros. Pareciera que se tratara originalmente de las mismas matrices, levemente modificadas. 
El capó de la segunda serie del Ford tiene un rediseño que se aleja del concepto original y lo acerca a contemporáneos como el Ford Maverick, el Escort o el Chevrolet Chevette. 




En 1977 el Corcel recibe un restyling mayor, que lo aleja del diseño de los 60s y lo introduce de lleno en la tendencia que regiría a principios de los 80s. La modernización hace desaparecer casi todo vesigio de parentesco con el Renault 12, a excepción de uno, que son las llantas con tres tornillos, típicas de coches franceses como Renault, Peugeot y Citroën. Las tres tuercas son la marca que acompañó al Corcel hasta su final, y que traicionaba su pretendida imagen de auténtico Ford. 




Había algún cambio dimensional: 12 centímetros de largo crecía la versión II respecto de la I, y la mayoría de esos centímetros extras se agregaban al voladizo trasero, lo que hacía que su perfil resultara un tanto extraño, y que la distancia entre ejes apareciera a la vista como algo corta. Las superficies vidriadas también se ampliaban, siguiendo las tendencias de la época.  12




El Corcel II no tenía versiones de cuatro puertas. O quizás sí, pero con otro nombre. El nuevo modelo "Del Rey" era ni mas ni menos que un Corcel con un tercer volúmen bien definido. Tuvo versiones cuatro puertas, aunque para el comparativo estamos utilizando la de dos, la única disponible hasta el momento. 





El esquema de tres volúmenes clásicos se mantiene en el Del Rey. Las líneas evocan modelos contemporáneos de Ford como los Taunus y Granada europeos, o los Falcon australianos de aquél momento.  Vistos de perfil, observamos que de la línea de cintura hacia abajo, y desde el frente hasta el pilar B, el Corcel y el Del Rey eran el mismo coche. 




Quien ha visto estos modelos en las calles brasileñas sin conocer sus historias, no pudo adivinar su relación con el viejo Renault 12. Aunque estas carrocerías eran extrañas, ya que sus cortas trochas y batallas parecían no coincidir con la imagen de modernidad que pretendían mostrar, no deja de ser elogiable la intención de Ford do Brasil de ofrecer productos acordes a la tendencia internacional, mientras en Argentina o Rumania, por ejemplo, el Renault 12  se siguió produciendo con la vieja matricería hasta mediados de los años 90 en el primer caso, y hasta los primeros años del Siglo XXI en el segundo. 
Todas las miniaturas son de origen Ixo. 

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sábado, 13 de febrero de 2016

FORD CORCEL SEDAN 4 PUERTAS (1976)


Oportunamente hemos visto aquí la curiosa historia del Ford Corcel brasileño, pero la repasaremos brevemente en ocasión de presentar esta versión 4 puertas.



A fines de los años 60s la empresa Willys Overland do Brasil producía el Renault que nosotros conocemos como Dauphine y Gordini. El modelo estaba ya pasado de moda y la idea era reemplazarlo por un producto moderno y de última generación. El elegido fue el Renault 12, que por entonces se planteaba como “modelo mundial” de la marca. Las filiales de Argentina y Colombia ya habían terminado las negociaciones con la casa matriz y el modelo se comenzó a fabricar casi en simultáneo con Francia. En Brasil, la Willys tenía las tratativas muy avanzadas, pero en el intermedio fue a la quiebra. La mayoría de qu paquete accionario fue comprada por Ford.



Ford producía en Brasil sólo el modelo de lujo Galaxie, además de su línea “F” de pick ups y camiones. La oportunidad de adquirir Willys Overland le permitiría hacerse de instalaciones fabriles de importancia, además de la red de distribuidores y concesionarias mas grande de Brasil. El proyecto de presentar un automóvil mediano chico con el objetivo de competir con el VW Fusca era muy tentador. Ford siguió las tratativas con Renault y el producto brasileño se basaría en la plataforma y la motorización del francés, aunque con un cambio importante de líneas.



El Ford Corcel era más rectilíneo que el Renault 12. La parte anterior no presentaba grandes diferencias, pero sí desde el pilar B hacia atrás, en el cual se eliminaba la caída del baúl del R12 para reemplazarlo por un tercer volumen de diseño mas convencional.



En 1969 se presentó la versión cuatro puertas, muy requerida luego por flotas empresariales y taxistas. Al poco tiempo salió de fábrica la coupé de dospuertas y la “perua”, rural de 3 puertas que prácticamente copiaba las líneas del Renault 12 Break.



En 1973 el coche sufre el primer restyling, a la vez que adquiere un nuevo motor desarrollado localmente. En el frente, la antigua línea recta desaparece y el frontal sufre una modificación a la altura de las ópticas, permitiendo que éstas sobresalgan de la línea del capó. Este nuevo diseño lo emparentaba y le daba un aire de familia con el Ford Maverick, que por entonces ya se presentaba en el país vecino, y en menor medida con el Escort Mark I europeo.



A esa serie pertenece la miniatura del coleccionable brasileño, que originalmente pertenece e la serie “Veiculos de Servicio”. Este Corcel originariamente era un patrullero, pero gracias a la habilidad del especialista y amigo brasileño Vicente Livrari, el patrullero se convirtió en un Corcel de calle, con pintura y placas históricas. Todos los accesorios policiales fueron removidos, fue despintado y vuelto a pintar, y en sus interiores presenta un trabajo digno de un cirujano. Las ruedas también se cambiaron por las que originalmente lucía el Corcel.



Para apreciar mejor las reformas introducidas al modelo, adjunto una foto de la miniatura original, extraída de la web:



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jueves, 11 de febrero de 2016

PORSCHE 911 TURBO CABRIO (1986)

En 1984 se presentó el más rápido 911 Turbo hasta el momento, llegando a los 278 km/h. Ese año se reintrodujo el modelo en Estados Unidos y Japón, equipados con dispositivos anticontaminantes y con potencia controlada.



Para 1985 las ventas habían aumentado respecto a años anteriores. Acompañando ese renacimiento del 911, Porsche introdujo las variantes Targa y Cabriolet del Turbo.



Estas versiones resultaron un éxito comercial.



El concept del Cabrio fue presentado en 1981, en el Salón de Frankfurt. Su comercialización empezó en 1982.



Era una versión totalmente abierta, equipada con un techo de lona, que fue particularmente exitosa de este lado del Atlántico.



En principio la fecha de caducidad del 911/930 se había fijado para 1981, pero su vida comercial se extendió hasta 1989 cuando fue reemplazado por el Porsche 911 Tipo 964.



La miniatura es High Speed de Schuco.




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martes, 9 de febrero de 2016

PORSCHE 911 TURBO COUPE (1987)

La historia del motor turbo en Porsche se remonta a 1972, cuando la fábrica comienza a experimentar con esa tecnología.



Llamado internamente “930”, el Porsche 911 Turbo se fabricó entre 1975 y 1989. Al momento de su presentación, se convirtió en el coche de producción más rápido de Alemania.



Ernst Fuhrmann adaptó la tecnología turbo al motor bóxer 3.0 del Carrera RS. El motor rendía 260CV, mucho mas que el Carrera estándar. Para asegurar que la plataforma aproveche al máximo esa potencia se revisó la suspensión, se lo dotó de frenos mas grandes y la caja de velocidades se relacionó de manera distinta.



Se le agregó un alerón trasero encargado de mejorar la ventilación del motor y agregar carga aerodinámica al tren trasero.



Las ruedas traseras calzaron neumáticos mas anchos, combinados con pasarruedas también ensanchados para aumentar el agarre.



Resultó un coche muy rápido a la vez que muy exigente a la hora del manejo. Su corta distancia entre ejes sumado al peso sobre el tren trasero lo hacía sobrevirante.



En 1978 se aumentó la cilindrada a 3,3 litros y se le agregó un intercooler. La potencia llegó a 300CV. En 1980 se dejó de vender en Japón y Estados Unidos debido a que no cumplía con normativas específicas. En Europa se siguió comercializando. En 1983 nuevos retoques mecánicos llevaron la potencia a 330CV.



La miniatura reproduce una versión de 1987, y es de línea High Speed de Schuco.


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domingo, 7 de febrero de 2016

MASERATI BITURBO (1982)

Estando la marca Maserati en manos de Alejandro De Tomaso, un ingeniero de su equipo, Pierangelo Andreani, diseñó el “Biturbo”.



En principio era un sedán de dos puertas, aunque luego esa denominación se extendió a una familia entera de coches de lujo, deportivos y turismos grandes.




De Tomaso tenía ambiciosos planes para Maserati, cuando la adquirió en 1976. Su idea era combinar el prestigio de la marca, y de apuntar más a la masividad, al contrario de enfocarse a los superdeportitos de elite, como lo habían sido el Bora o el Khamsin, producidos bajo la órbita de Citroën.



El Biturbo fue un éxito de ventas y crítica, y consiguió ventas inéditas para la marca. Unas 40.000 unidades se comercializaron en total.



Los Biturbo tenían una estructura monocasco de acero, el motor estaba montado longitudinalmente.



El impulsor era el primero en contar con dos turbos, que se haya montado en un coche de serie. Era un V6 de 2 litros de cilindrada que con el paso del tiempo y las versiones, fue ganando potencia. La última llegó a contar con 150CV. Hubo versiones de exportación, preferentemente apuntando a Estados Unidos cuyo cubicaje era de 2,5 litros, que rendía 185CV.



La miniatura es marca IXO.




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