El trabajo de Ixo no puede tomarse como referencia muy exacta, no permite ver si piezas como puertas o parabrisas han sido comunes. Sí se han cuidado de respetar las dimensiones de los parabrisas de los modelos Corcel. En las miniaturas no coinciden con el del Renault 12, ignoro si en la realidad se hubo utilizado el mismo. Las puertas son muy parecidas, especialmente entre el coche brasileño de 4 aperturas y el Renault 12. Las líneas de cintura coinciden y la distancia entre ejes es exactamente la misma en los tres modelos.
En una vista aérea se nota que dimensionalmente eran casi iguales. El diseño de la primera serie de Corcel se emparentaba aún mas al Renault 12 que el de la segunda. Se puede apreciar el capó de la versión original, que presentaba un rehundido central de distinto diseño aunque igual concepto al del Renault 12. La pieza complementaria, que contiene las rejillas de ventilación también es muy similar, aunque los fabricantes de la miniatura francesa olvidaron representar la unión entre esa pieza y los guardabarros. Pareciera que se tratara originalmente de las mismas matrices, levemente modificadas.
El capó de la segunda serie del Ford tiene un rediseño que se aleja del concepto original y lo acerca a contemporáneos como el Ford Maverick, el Escort o el Chevrolet Chevette.
En 1977 el Corcel recibe un restyling mayor, que lo aleja del diseño de los 60s y lo introduce de lleno en la tendencia que regiría a principios de los 80s. La modernización hace desaparecer casi todo vesigio de parentesco con el Renault 12, a excepción de uno, que son las llantas con tres tornillos, típicas de coches franceses como Renault, Peugeot y Citroën. Las tres tuercas son la marca que acompañó al Corcel hasta su final, y que traicionaba su pretendida imagen de auténtico Ford.
Había algún cambio dimensional: 12 centímetros de largo crecía la versión II respecto de la I, y la mayoría de esos centímetros extras se agregaban al voladizo trasero, lo que hacía que su perfil resultara un tanto extraño, y que la distancia entre ejes apareciera a la vista como algo corta. Las superficies vidriadas también se ampliaban, siguiendo las tendencias de la época. 12
El Corcel II no tenía versiones de cuatro puertas. O quizás sí, pero con otro nombre. El nuevo modelo "Del Rey" era ni mas ni menos que un Corcel con un tercer volúmen bien definido. Tuvo versiones cuatro puertas, aunque para el comparativo estamos utilizando la de dos, la única disponible hasta el momento.
El esquema de tres volúmenes clásicos se mantiene en el Del Rey. Las líneas evocan modelos contemporáneos de Ford como los Taunus y Granada europeos, o los Falcon australianos de aquél momento. Vistos de perfil, observamos que de la línea de cintura hacia abajo, y desde el frente hasta el pilar B, el Corcel y el Del Rey eran el mismo coche.
Quien ha visto estos modelos en las calles brasileñas sin conocer sus historias, no pudo adivinar su relación con el viejo Renault 12. Aunque estas carrocerías eran extrañas, ya que sus cortas trochas y batallas parecían no coincidir con la imagen de modernidad que pretendían mostrar, no deja de ser elogiable la intención de Ford do Brasil de ofrecer productos acordes a la tendencia internacional, mientras en Argentina o Rumania, por ejemplo, el Renault 12 se siguió produciendo con la vieja matricería hasta mediados de los años 90 en el primer caso, y hasta los primeros años del Siglo XXI en el segundo.
Todas las miniaturas son de origen Ixo.
CRUISER



































