Al inicio de la década de los 80s Ford do
Brasil tenía en el mercado de los coches medianos al Corcel, que a pesar del
restyling de 1977 ya no podía disimular su mecánica y diseño antiguos, ni su
origen en el Renault 12. Era necesario un producto más moderno, por lo cual la
empresa decidió producir localmente el Ford Escort, que se vendía en Europa en
su tercera generación.
Esa misma generación comenzó a fabricarse en
Brasil en 1983, un coche idéntico al que se vendía en Inglaterra. Ford decidió
que el motor sería el del Corcel, para economizar en la inversión para el
proyecto. Algunas mejoras se le incorporaron en colectoras de admisión, cámaras
de combustión y sistema de escape. Los brasileños tuvieron un coche de última
generación pero hubieron de conformarse con una mecánica antigua y desfasada.
El primer Escort no estuvo a la altura de las expectativas.
La versión XR3 se lanzó en 1983. El contraste
entre su apariencia deportiva y su motor Corcel, nuevamente retocado, era
notable. Se ofrecía exclusivamente alimentado a alcohol, según la nueva matriz
energética brasileña de aquellos años.
En 1986 sale a la venta en Inglaterra la
cuarta generación del Escort que en realida era un restyling de la tercera. En
1987 en América del Sur se produce la fusión entre Ford y VW (Autolatina). La
empresa decide adaptar el Escort local a la nueva imagen europea del coche.
En mayo de 1989 los Escort sudamericanos
reciben el impulsor 1,8 de origen VW, dándoles mayor desempeño y status. El
Escort mejoró notablemente con esa motorización, aunque seguía sin tener un
motor de origen Ford. Para ese entonces, ya el Gol GTS y el Kadett GS, sus
competidores, tenían motorización 2 litros y superaban en desempeño al XR3.
El XR3 tenía a su favor un comportamiento
dinámico muy bueno gracias a la suspensión independiente en las cuatro ruedas.
La oferta deportiva del Escort se complementaba con una versión convertible,
producida por Karmann de Brasil, cuyas capotas de lona eran importadas de
Alemania. Esa versión pesaba 70 kilogramos más que el hatchback básico, con
lo cual su rendimiento se veía afectado.
En 1996 la fusión Autolatina se terminó, y la
producción del Escort regional se trasladó exclusivamente a Argentina,
perdiéndose en el camino las versiones Cabrio y XR3. La fábrica brasileña se
destinó exclusivamente a la producción del Fiesta. Llegó a su fin uno de los modelos
deportivos más recordados de la historia de la automoción brasileña.
El modelo pertenece a la colección DeAgostini del
país vecino. Tiene retoques en interiores y en las llantas, originalmente
plateadas, y de muy mala calidad, al punto de que una de ellas, partida en tres
partes, vino sostenida sólo por la goma a pesar de haber llegado en su blister
original.
CRUISER











































