Un nuevo y
poderoso rival para el Ford Mustang aparecía en 1967. La general Motors lanzaba
el Pontiac Firebird, a sólo seis meses
de haber presentado el Camaro.
Compartiendo
plataforma con aquél, las semejanzas se limitaban a eso y a unas pocas líneas
similares. El Pontiac sorprendía por sus parachoques delanteros integrados a la
parrilla. Las líneas musculosas que habían asomado en el Camaro ahora se hacían
nuevamente presentes, aunque el producto Pontiac era ligeramente mas corto.
El nombre
“Firebird” provenía de la mitología indígena, y era la designación de un dios
que representaba la acción, el poder, la belleza y la juventud.
Mas
diferencias con el Camaro se encontraban debajo del capó. En su primer año de
producción se ofrecían dos variantes, un seis cilindros en línea de 3,8 litros y un V8 de 6,6 litros , produciendo
220 y 340 caballos de fuerza respectivamente. Combinados a su tamaño compacto,
estos impulsores convertían al Firebird en un bólido muy poderoso. Esos motores
eran de origen Pontiac, aunque con el paso del tiempo y las generaciones
sucesivas, llegó a equipar impulsores de otras marcas de GM.
Se presentó
en versiones de dos puertas, coupé y convertible. Al tiempo que GM presentaba
dos Pony Cars que compartían plataforma pero con dos marcas distintas, Ford
hacía lo mismo cuando apareció el Mercury Cougar, con la plataforma del
Mustang.
Hubo desde
el principio cuatro opciones de equipamiento distintas: Sprint, 326, HO y 400.
Las cajas eran manuales de 3 o 4 velocidades, y dos automáticas de 3 marchas
Turbo-Hydramatic, que sólo estaba disponible en los modelos 400.
Los frenos
a discos delanteros eran sólo opcionales, y también se podía elegir una
suspensión reforzada. También eran opcionales el asiento delantero de banco
corrido o butacas, y las llantas tipo ·Rally”.
La miniatura
es de la marca ERTL, una vieja maqueta que demoré mucho tiempo en poder
conseguir, pero como dice un amigo coleccionista, “a la larga todo aparece”.
Una particularidad de este ERTL es que ha sido reciclado, y aparece en un
blister burbuja con la marca “Del Prado", y en los interiores dice “for Del
Prado”. La miniatura tiene sus años, y presenta dos principales defectos. El
primero, que es insoluble, es que su cola es demasiado corta y alta. El otro,
que lo he solucionado, es que sus ejes son cortos y la trocha es muy angosta,
quedando las ruedas muy adentro en la carrocería. Lo resolví cambiando los
ejes.
Por lo demás, está muy bien hecha, son cuidados detalles en el molde y en
los interiores. Tiene, al igual que el resto de Muscle Cars ERTL en 1/43, esa
forma particular de insertar los retrovisores, por la cual hay un pedazo de
puerta cortado en forma rectangular, en una pieza única con el retrovisor.
CRUISER



































