El 4CV Ghia Jolly era un “Beach Car”, muy a la
moda europea de esos años.
El modesto y popular utilitario se convertía así
en un “juguete para niños ricos” tras pasar por las manos del carrocero
italiano Ghia.
La base mecánica era la misma que la del coche
de calle, pero un bonito trabajo artesanal lo dejaba convertido en el “top del
verano”.
Ghia trabajó con muchos otros modelos populares,
como Fiat 600, 500, VW Escarabajo, y posteriormente con el Renault 4L.
Este nicho de mercado fue posteriormente ocupado
por vehículos “ad hoc”, como Citroën Mehari o Renault Rodeo.
La miniatura es marca Eligor.
CRUISER

































