En el Salón
del Automóvil de Berlín de 1934, BMW presentó el modelo 315
berlina y el prototipo de un deportivo derivado de él, llamado BMW 315/1.
Este modelo
fue el primer Roadster de la compañía, que inició una saga que llega hasta el BMW Z4.
El BMW 315/1 es un modelo muy atractivo, diseñado conforme a la estética
de los coches deportivos de su época. Tras la enorme rejilla
delantera, algo más inclinada que en el 315 berlina, está el largo
compartimento que acoge el motor de seis cilindros en línea.
Conductor y
pasajero están protegidos
por un parabrisas rectangular bajo y una capota plegable. La parte
posterior alberga la rueda de repuesto que va tapada. Los suaves y curvilíneos guardabarros
y la redondeada parte trasera, añaden un toque aerodinámico y un aspecto
magnífico a este deportivo.
El BMW 315/1 Roadster era un tracción trasera con una caja de cambios manual de
cuatro velocidades. Aunque las proporciones del coche, vistas en fotografía,
puedan invitar a pensar que es un modelo grande,
lo cierto es que sus 3.800
mm de longitud lo
convierten en un coche “pequeño” para los parámetros de la época.
Tanto la
versión berlina como el deportivo disponían de un motor de 1.490 cc,
derivado del 1.2 litros
que equipaba los primeros BMW 303. El
motor del BMW 315/1 Roadster está alimentado por tres carburadores Solex.
La potencia máxima era de 40 CV DIN a 4.300 rpm.
Con un peso de 750 kg y este propulsor, era capaz de alcanzar 120 km/h ,
acelerando de 0 a
100 km/h
en 31 segundos, unas cifras considerables para la época. El consumo era de 10,2
l/100 km.
La miniatura
es Schuco.
CRUISER

































