domingo, 1 de noviembre de 2020

PEUGEOT 504 PLUS (1980)

 

El éxito del 504 en Argentina era arrollador desde el comienzo de su fabricación. El primer ejemplar producido en el país dejó una profunda huella en el gusto del usuario argentino. Su imagen moderna, sus faros inéditos y sus líneas rupturistas lo hicieron convertirse en un coche aspiracional para la clase media.

 


Para fines de la década de los 70s, sus ventas seguían siendo buenas pero un nuevo escenario se presentó con la apertura de las importaciones. Modernos competidores atraían la atención del público, y la “plata dulce” hacía que sus precios fueran muy competitivos respecto de los que podía ofrecer la industria local, mal preparada para afrontar aquella oleada importada, debido a muchos años de proteccionismo y falta de novedades.

 


Las líneas del 504 ya tenían sus años, y habían quedado desactualizadas respecto de los novísimos modelos importados. El sector mas controversial del coche era el trasero, el cual nunca había sido unánimemente ponderado sino el más criticado. Al mismo tiempo era el que más denotaba la antigüedad del auto. 

 


La compañía SAFRAR estaba ensamblando localmente la rural 504 y también importó el modelo de lujo 604 desde Francia, pero el alto costo de este último no logró que sus ventas fueran importantes. El lugar más alto de la oferta de la industria local, el de los “coches de representación” o “ejecutivos” estaba ocupado por las versiones mas equipadas de Falcon, Fairlane, Torino, y Rambler. Autos de origen americano más antiguos que el 504, y que a su vez estaban siendo víctimas del cambio de gusto de los usuarios, y viviendo los últimos años de vida comercial casi todos ellos. 

 


SAFRAR quiso incorporar a ese segmento un producto que no fuera tan caro como el 604, que se pudiera construir localmente y el cual aprovechara los recursos con que podía contar en ese entonces sin que ellos significara grandes erogaciones que el contexto económico no permitía encarar. Luego de muchos años de falta de inversión en nuevas matrices, decidió rediseñar algunas líneas del 504, las más controvertidas, o sea las traseras, y dejar intactas las delanteras, que eran la imagen del coche y las que aún lo mantenían vigente gracias a la genialidad del diseño de Pininfarina. 

 


La idea era lograr una versión local que capturara la imagen de modernidad del 604, pero mantuviera la identidad del 504, para lograr así la fidelidad de los compradores dell producto más admirado de la marca. Diseñadores locales trabajaron para SAFRAR en el desarrollo de piezas de carrocería (guardabarros traseros, tapa de baúl,  panel trasero y luneta). Para el resto de los elementos adaptados se recurrió a derivados del modelo 504 Break, a la sazón producido localmente, como puertas, vidrios laterales y parte del techo. Los trabajos fueron supervisados y aprobados por la casa matriz de Francia. 

 


El desarrollo se produjo rápidamente durante 1979 y a fines de ese año ya se habían armado prototipos y probado los mismos con miles de kilómetros recorridos por las rutas del país. Los resultados fueron satisfactorios y el modelo entró a producción en serie y a la venta al año siguiente, 1980. 

 


El coche demostró tener las mismas y ponderadas virtudes del 504 “normal”, pero su comportamiento era superior al haber mejorado su coeficiente de penetración aerodinámica y la puesta a punto de plataforma, frenos y suspensiones en función a su nueva configuración, peso y distancia entre ejes. Las líneas eran modernas y sobrias, siendo ponderadas por el público. Peugeot tenía ahora un producto local para afrontar la pelea contra los importados.

 


Las ventas eran buenas, y a pesar de su precio mayor, el 504 Plus se orientó a un nicho específico, a mismo al que apuntaba el 604, pero con mayores ventas que aquél en función a su precio más acomodado en relación a los importados. La garantía de provisión de repuestos y autopartes locales era una buena carta para enfrentar a los importados, cuya principal incógnita radicaba en la posibilidad concreta de tener futuros problemas para acceder a piezas de recambio en función a los conocidos vaivenes de la economía local. 

 


Su equipamiento era completo y era el coche más lujoso ofrecido por la industria local junto con el Torino en ese año. El 504 Plus fue el primer modelo producido por Peugeot que no había sido completamente diseñado en Francia, no tenía un equivalente en aquel país ni en ninguna otra parte del mundo.

 


Tras la fusión con Fiat Concord y la formación de SEVEL, la empresa incorporó el modelo 505 a su oferta, producido localmente. En 1983 se presentó el restyling del 504, con algunos cambios que incluían el rediseño de ópticas, panel trasero, parrilla y paragolpes. Con el 505 como tope de gama, el 504 Plus se reposicionó. Desde la empresa decidieron quitarle equipamiento para reducir su costo. Las últimas unidades producidas fueron requeridas para flotas corporativas y taxis. La comodidad de su espacio interior y la capacidad de su baúl, lo hicieron una buena opción por relación precio/producto.

 


El  504 Plus nunca adquirió el rediseño frontal del 504. Continuó en producción hasta 1986, cuando el rediseño del 505 y el proyecto inminente del nuevo restyling del 504 hicieron reestructurar la oferta de SEVEL y el coche salió definitivamente delas líneas de montaje. 

 

Quien haya llegado hasta este párrafo ya habrá advertido que nada de lo que ha leído es verdad. Es otra de las especulaciones a las que soy afecto, respecto a lo que no fue pero pudo ser. La miniatura es la materialización de otra de las ideas que tenía durante mi infancia y adolescencia, que era imaginar un 504 “diferente”, ya que me incluía en el grupo de los que criticaban la parte posterior del auto. Mi papá era un gran fanático del coche, y tuvo cuatro. Yo era aficionado al dibujo de autos y en muchos esbozos imaginé las líneas que ahora pude plasmar en una miniatura artesanal.

 

Partí de la base de la rural de Salvat. Despinté, corté, limé, emparché, rellené, pulí. Volví a limar, volví a pulir. Utilicé partes sobrantes de una cupé Torino que ya había empleado para recomponer ese coche mezclándolo con uno de la colección TC. “Nada se perde, todo se transforma”. Con ese criterio empalmé elementos hasta que logré la silueta soñada. El amigo y chapista Darío Trevisán logró darle la pintura de carrocería perfecta para que la miniatura luzca como luce.

 

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jueves, 29 de octubre de 2020

PEUGEOT 504 BREAK GL (1980)

 

Con la política de apertura de las importaciones, la compañía local SAFRAR, que producía los vehículos Peugeot, decide ofrecer al público en 1980 la versión “rural” del exitoso 504, en dos versiones, con dos y tres filas de asientos.



Al poco tiempo la empresa comenzó a ensamblarlas localmente pero con gran cantidad de componentes importadas, y en algún momento coexistieron en la oferta breaks nacionales, francesas y uruguayas. 




La fabricación local del 504 Break se realizó entre los años 1980 y 1983. A las conocidas virtudes del 504, un auto muy admirado y reconocido por los automovilistas argentinos, la versión rural agregaba un plus de espacio y comodidad. 



Se incorporaba así a un nicho donde existían otros competidores no menos exitosos, como Falcon, Fiat, Renault 12 y Dodge 1500. 

 


Las líneas del coche eran elegantes y bien logradas. Era algo levantado atrás en función a la reformulación de las suspensiones en relación a la mayor carga a la que se vería sometido. El nuevo esquema de suspensiones fue luego utilizado en las pickups. 

 


El techo presentaba un desnivel al estilo de los colectivos tipo “camello”. El volumen agregado tenía gran superficie vidriada. El paragolpes era de diseño especial para permitir la apertura del portón trasero, y las ópticas eran verticales de nuevo diseño. 

 


Las puertas eran distintas a las del sedán, incluso las delanteras, en función al distinto diseño del techo. Las puertas delanteras fueron luego utilizadas por la fábrica para producir la versión pickup del 504. 

 


La distancia entre ejes era un poco mayor que la del sedán (2.910mm). El motor era el mismo que equipaban estos últimos, con la opción de un Diesel Indenor de 2,3 litros. El tanque de combustible tenía 60 litros, se había aumentado su capacidad en 10 en función del mayor consumo del Break, para no castigar la economía.

En total, 1930 unidades de la Break fueron vendidas. Un número escaso en relación con la popularidad que tenía el sedán. 

 


 

 La miniatura de la serie “Autos Inolvidables argentinos” curiosamente reproduce la versión GL importada, y no la local de tres filas de asientos. De todas maneras es un detalle menor, la miniatura se la ve excelentemente lograda y es un molde perfecto. Tiene retoques de color en los interiores.

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domingo, 25 de octubre de 2020

TC – CHEVROLET NOVA II CHEVITÚ - JORGE CUPEIRO (1965)

 

El viejo TC de las “cupecitas” americanas de Preguerra se desarrollaba como antaño, devorando caminos polvorientos a mediados de la década de los 60s. Aquellas máquinas de preparación artesanal habían forjado la leyenda de la categoría. Pensar en un recambio generacional de las mismas era algo que se postergaba pero que el tiempo hacía cada vez mas inevitable.

 



Fue el piloto José Froilán González, subcampeón de Fórmula 1 y ganador de Le Mans quien dio inicio al camino del recambio. Dueño de una concesionaria Chevrolet, importó de Estados Unidos un modelo Nova II coupé, para hacerlo debutar en la categoría. El debut sería el 12 de abril de 1964.

 


El piloto elegido fue Jorge Cupeiro, nacido en Buenos Aires el 15 de octubre de 1937. Con el Chevy II ganó una serie en el debut pero abandonó en la final. Su primer triunfo llegaría el 9 de agosto en Mar del Plata. Cupeiro comenzó en el motociclismo, donde logró cuatro títulos en cuatro años, luego se destacó en aquellos años de TC por sus duelos con los hermanos Emiliozzi, en el clásico Ford – Chevrolet. Participó en la Misión Argentina en Nürburgring de 1969 con los Torino. En su carrera en el TC logró 41 triunfos hasta 1971, y también participó en categorías monopostos. 

 


El auto fue apodado por el público como “Chevitú”, adaptación del nombre “Chevy Two”. Su aparición no fue del agrado de todos, y las opiniones estaban muy divididas entre quienes eran partidarios de la renovación del parque y los que apostaban por mantener la tradición de las “cupecitas”. 

 


El coche presentaba una carrocería casi estándar, con muy pocos aditamentos aerodinámicos, lo que lo hacía destacarse entre los demás por sus líneas rectas y su baja altura. Su apariencia era muy similar a la del Chevrolet 400 pero de dos puertas. Ganó 9 carreras, peleando hasta el final el campeonato de 1965, que quedó en definitiva para los hermanos Emiliozzi con Ford. 

 


El motor era un moderno seis cilindros en línea de 3880cc y 7 bancadas. Los pistones eran de aleación liviana nacionales marca Silycum. El sistema de válvulas y el encendido también eran de desarrollo local. La potencia declarada por el fabricante, de 140 HP fue llevada a 230 por los preparadores Aldo y Reinaldo Bellavigna junto con sus colaboradores. La caja era de origen Corvette de cuatro marchas y los dos tanques de combustible llegaron a tener 320 litros de capacidad. El diferencial era de la pickupChevrolet y numerosos refuerzos se hicieron en las suspensiones para transitar los difíciles caminos. Llegó a tener dos amortiguadores por rueda. Se habían reemplazado los vidrios por plexiglas, modalidad que aún está vigente en nuestros días.

 


El Chevitú marcó el quiebre mas importante de la categoría, dando paso a los coches “compactos” de finales de los 60s, que aún hoy conforman el parque automotor de la categoría más antigua del mundo. Parte del público llegó a “saludar” con pedradas el paso del novísimo coche. Pero el tiempo hizo el resto y a principios de los 70s ya los compactos dominaban la categoría y las “cupecitas” habían pasado definitivamente a la historia. 

 



La miniatura es de la colección TC de Planeta DeAgostini, sin retoque alguno, y es de una excelente calidad.

 


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miércoles, 21 de octubre de 2020

SAME DA 30 DT TRENTO (1956)

La Societá Accomandita Motori Endotermici (SAME) fue fundada en 1942 por los hermanos Francesco y Eugenio Cassani en Treviglio, Italia. La empresa aún existe y forma parte de la multinacional SAME Deutz-Fahr.



E 1927 los hermanos Cassani fabricaron su primer tractor agrícola, el Cassani 40CV, accionado por un motor Diesel, que para los años 20s ya se perfilaba como el propulsor por excelencia para la maquinaria agrícola, vehículos industriales, militares y trenes.



La nueva empresa SAME fue fundada en 1942, al principio para fabricar motores a explosión y Diésel para uso civil el industrial, cabrestantes, grúas, arados, bombas de incendio, y a partir de 1946 segadoras autopropulsadas con motores de petróleo y 8CV de potencia.



El primer tractor de la marca SAME se presentó inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, en el año 1946. En 1948 aparece el modelo SAME 3R/10, un tractor universal impulsado por un motor monocilíndrico de 10CV a petróleo. Tenía dos ruedas motrices y una rueda directriz. Este máquina recibió distinciones como la medalla de oro de la Accademia di Agricoltura de Turín y la revista Giornale dell´Agricoltura, quien lo define como “una joya de la industria italiana.



Le siguen modelos como los SAME 4R/10 y el $R/20. de 10 y 20 HP respectivamente. En 1952 el SAME DA 25 se convierte en el primer tractor producido a escala industrial con tracción integral. Tenía motor Diésel bicilíndrico con una potencia de 25CV y 2.280cc. Caja de 7 marchas y velocidad de 24,3 km/h. Le sigue el DA 30 DT, con mayor potencia.


El nombre DA 30, obedecía a la potencia del motor. Las siglas DA se atribuísn a "Diesel Automatizado" o "Diesel Aire" según las fuentes. El modelo posterior, llamado SAME 240, fue llamado “Tractor inteligente”, al estar equipado con el dispositivo S.A.C. (Estación Automática de Control) original de la marca, que era un control de esfuerzo de los brazos de elevación, sistema que con el paso del tiempo se apicaría universalmente.



Su motor era un bicilíndrico de 30CV, 6 marchas hacia delante, marcha atrás, y una velocidad máxima de 28,9 km/h.

La miniatura es de la marca Universal Hobbies.


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sábado, 17 de octubre de 2020

IES GRINGA FURGON (1987)


La pickup Gringa de IES tenía un derivado furgón, que en realidad vino a ser la última encarnación del popular 2CV furgón.

 


Compartía con aquélla plataforma, suspensiones, mecánica e interiores. 

 


Las partes de carrocería eran producidas en Mercedes, provincia de Buenos Aires, y en la localidad uruguaya de Nueva Helvecia por la firma Expósito S.A. El montaje final se realizaba en la fábrica de Chilecito, provincia de La Rioja.

 


Los furgones tenían caja de carga separada de la cabina, ambas con sus respectivas lunetas, que permitían el control visual de la carga desde el interior. Las cajas de carga tenían puertas dobles de apertura vertical, aunque en algunos modelos destinados al mercado uruguayo se disponía de dos hojas de bisagras horizontales, con la mitad inferior volcable.


La idea del ingeniero Sal Lari era de producir un vehículo “latinoamericano”, ya que el deprimido mercado local por sí solo no alcanzaría para amortizar los costos de desarrollo y producción de éste y futuros modelos de su empresa.

 


A pesar de ser un producto económico, conveniente y de buena relación precio-producto, a la empresa IES le tocó lidiar con uno de los peores momentos de la historia económica de este país, y las dificultades comerciales provocaron su quiebra, cuando solamente se habían terminado 400 unidades de “Gringa”. 

 


La miniatura corresponde a la serie Autos Inolvidables de Reparto y Servicio de Salvat, y representa a una unidad de serivicio oficial de la firma IES.

 Es una pieza muy bonita, y que hace las delicias no sólo de los “citroneros” locales sino que seguramente será apreciada por su rareza por los aficionados del mundo entero.

 

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