La empresa
carrocera francesa Currus era la más antigua del país. Luego del éxito de la
misma, muchas más de iniciaron en la actividad.
Sus
orígenes se remontan al año 1805. Lógicamente, comenzaron construyendo
carruajes.
Entrado el
Siglo XX, Currus comenzó a carrozar buses a partir de chasis de marcas
francesas de renombre: Citroën,
Delahaye, Latil, Panhard, Renault, Saurer, Berliet Somua, Bernard.
La empresa, cuyos dueños de apellido Levy eran judíos, fue
requisada y paralizada durante la ocupación alemana. Recién en 1945 retomó su
actividad.
En 1945 retoma la actividad, y ante la poca disponibilidad de
materias primas tradicionales, experimenta con nuevos materiales. El volumen
principal de su producción se basa en la construcción de minibuses a partir del
Citroën Type H.
El Citroën H se
convierte en una ganancia inesperada para Currus, Entre 4 y 5 vehículos diarios
eran transformados en buses en los talleres de la calle Watteau, París. Se
hicieron buses cortos, largos, ambulancias, furgonetas, transporte de ganado,
publicitarios, etc.
La
miniatura de Eligor reproduce con buena calidad un bus largo “Type H” carrozado
por Currus en 1961.
Se trataba
de un vehículo con capacidad para 12 pasajeros.
CRUISER


































