martes, 31 de mayo de 2016

FORD FAIRLANE 500 XL 2 DOOR COUPE (1966)

La historia del Fairlane de Ford había comenzado en 1955. Con las sucesivas generaciones fue aumentando y disminuyendo de tamaño, según las sucesivas políticas de marketing de Ford y sus maniobras para ubicarlo dentro del abanico de oferta de la marca.



En 1966 estrenó una carrocería considerablemente mas grande que la de la generación anterior 62/65. Aunque no eran de lo que en Estados Unidos se llamaba “tamaño completo”, es decir, el tope de gama en cuanto a volumen, los Fairlane del 66 eran coches realmente grandes.



El nuevo diseño de faros dobles superpuestos fue muy aceptado por el público. Sus combinaciones de motor y cajas eran múltiples, y las mas extremas, combinadas con la carrocería coupé, lo convirtieron en un auténtico “Muscle Car”, inscribiendo su nombre dentro de la lista de honor de aquellas míticas máquinas.



Las versiones mas abundantes eran las GT, GTA, 500 y 500XL.



Los “500” eran coches muy bien equipados, y podían tener motores de seis cilindros en línea o de 8 en V. Cajas manuales de tres o cuatro velocidades, o automáticas. Las cilindradas iban desde 3.273 hasta 6.384cc. y las potencias de entre 120 y 335 CV.



Las versiones más potentes, equipadas con el V8 de origen Thunderbird llegaban a desarrollar 210 km/h.



La miniatura es Matchbox, de la serie “Models of Yesteryear”, en su apartado dedicado a los Muscle Cars americanos.



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domingo, 29 de mayo de 2016

COMPARATIVO 43 - FORD FAIRLANE (1955) / FORD TAUNUS (1956)

En los años 50s, los productos Ford europeos y americanos tenían rasgos muy similares. Los europeos admiraban el "american way of life" y el esplendor de pos guerra, y rápidamente querían acceder a esos estándares para dejar en el pasado la devastación de la guerra. Un ejemplo muy notable de aquella confluencia de estilos se daba entre los Fairlane y Taunus, de uno y otro lado del Atlántico. 




A primera vista, la combinación de dos colores era un rasgo común. Los interiores también eran coloridos, y en esta vista se aprecia cómo los tableros mantiene los colores respectivos de las carrocerías. 



En Argentina también la gama Ford ofrecía de Fairlane y Taunus hasta bien entrada la década de los 80s, en ambos extremos de la oferta; uno era el coche grande y el otro el chico. El Falcon cubría el espacio intermedio entre ambos. En esta foto aérea se nota la diferencia de tamaño y la pertenencia a distintos segmentos. Sin embargo las diferencias de tamaño no impedían similitudes estilísticas. 




En la vista lateral no se aprecian notables diferencias. El esquema general de diseño es el mismo. La distribución de los colores es similar. También lo es el techo y su caída. Igual geometría de las ventanas traseras. Las líneas laterales cromadas también siguen lineamientos parecidos: una curva a la altura de la puerta y terminación recta en la cola. 



La resolución de los frontales mantienen idénticos criterios. Ópticas que rematan los guardabarros delanteros elevados, capó envolvente que llega hasta la parrilla con el emblema en el frente, parrilla con relillas rectangulares y horizontales, parachoques cromados de gran tamaño. El parabrisas del Fairlane es del tipo "panorámico", muy en boga en lso 50s, el del Taunus es mas sobrio, sus parantes A son inclinados, posee ventiletes triangulares, y su esquema es más parecido al que dominó la industria en los años 60s. 




Las lunetas traseras son muy parecidas, los parantes C tienen una diferencia en grosor. Los guardabarros traseros terminan en forma de incipientes aletas (moda que se exageró en Estados Unidos en los años siguientes pero que no prendió en Europa). Las cubiertas tienen una banda blanca en ambos casos, bien al gusto americano.




En la vista trasera se aprecian mas coincidencias, la más llamativa es la resolución de los pilotos, en forma de gota de agua en ambos casos, con un sector cromado por arriba y un círculo conteniendo las luces, típico de los Ford hasta bien entrada la década siguiente. Grandes parachoques cromados con dos defensas verticales en ambos casos. 

La miniatura del Fairlane es Matchbox y la del Taunus, Detail Cars.


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viernes, 27 de mayo de 2016

COMPARATIVO 42: FORD FAIRLANE (1955) / CHEVROLET BEL AIR (1955)

Para 1955 Chevrolet había preparado un auto totalmente nuevo, con un potente motor V8. Lo que luego sería uno de los mayores éxitos de la marca de todos los tiempos, y uno de los más emblemáticos de la década de los 50s, el Bel Air 55. Ford no podía quedarse atrás, y como ya tenía un V8 en producción, también preparó la presentación de lo que sería su modelo más popular, el Fairlane. Las líneas de los coches tenían su personalidad, pero muchos elementos coincidentes. Comparamos en este caso dos versiones coupé dos puertas, de techo duro.



El Chevrolet 1955 además de tener un excelente motor era un coche totalmente nuevo, incluyendo chasis, suspensión, dirección, carrocería. El coche de Ford para competir contra él era en realidad un restyling de las series anteriores, tan bien hecho que mucha gente pensó que se trataba de un coche nuevo, pero a diferencia del Bel Air, no lo era. El nuevo Fairlane venía a reemplazar a la serie Crestline del año 1954. Al verlos lado a lado notamos que son coches muy parecidos en cuanto a su concepto general. 



Los interiores del Bel Air eran muy modernos y estilizados, mientras que los del Fairlane eran mas lujosos. El Bel Air fue el auto mas popular de ese año, y el mas vendido sumando todas sus versiones casi 900.000 ejemplares. La marca Chevrolet ganó la pulseada en las ventas de ese año, con el 23%, y Ford se quedó en el segundo lugar con el 22,3. Lejos, aparecía Plymouth, de la Chrysler Corporation, con un 9,4%. Recién en 1957 Ford se impuso sobre la marca de GM en el total de las ventas. En la vista lateral notamos que un elemento que los distingue es el diseño de las líneas de cintura y los adornos cromados que las resaltan. El diseño de los laterales del Ford a la altura de las ventanas es recto, mientras que en el Chevrolet se deja ver un abultamiento, que en la década de los 60s se haría casi de rigor en todas las marcas.  Los pilares "A" y "C" tienen idéntica resolución, y hasta los ventiletes rectangulares son muy similares. 



Con el paso del tiempo, los Chevrolet 55 se mostraron más confiables y duraderos que los Ford contemporáneos. Parte de ese éxito se puede deber al sistema eléctrico de 12 volts de los Bel Air, en contraposición al de 6 de los Fairlane. Otra causa era que con el tiempo los carburadores de los Fairlane se volvían poco confiables, lo que sumado a la mala carburación tornaba dificultoso el arranque. Desde el trente notamos una diferencia en el ancho de la grilla. En el Ford se extiende de lado a lado del vehículo y en el Chevrolet se limita a la zona comprendida entre los guardabarros, apenas un poco mas ancho que el capó. 



En ambos casos hay un emblema tridimensional en la línea del centro del capó, que se adivina como un ave estilizada o un avión. Los parachoques cromados tienen el mismo criterio en cuando al diseño en ambos casos, y cuentan con defensas verticales. Los parabrisas de los dos coches son panorámicos, muy al gusto de esos años. La ubicación de las ópticas principales remata las partes superiores de los guardabarros en ambos casos, los pilotos se ubican con idéntico criterio, debajo de las principales. Característica de los Fairlane era que los diseños de esos pilotos variaba según la versión del coche. En los Bel Air eran siempre los mismos. 


En una vista trasera vemos que ya se insinuaban las "tailfins" que tanto desarrollo adquirieron sobre fines de los 50s. Ford insistía con el diseño circular de los pilotos traseros, inaugurado un par de años antes, y que se extendieron hasta principio de los 60s en muchos de sus modelos (Mercury, Thunderbird, Falcon, Galaxie). En los dos coches los pilotos son monocromáticos. 



Los paragolpes traseros tienen un diseño tan similar que se pensaría que son intercambiables. LAs tapas de baúl son de diseño y dimensiones casi idénticas, y las lunetas también. Afortunadamente las miniaturas tienen matrículas históricas, de California del Fairlane y de Nueva York el Bel Air. 


Los diseños y las caídas de los techos también tienen el mismo criterio, de ogual manera los guardabarros tienen parámetros similares: Más altos los delanteros, y los traseros que cubren parcialmente las ruedas. En ambos casos éstas tienen una ancha banda blanca y embellecedores cromados de diámetro idéntico al de la llanta, muy al gusto de aquellos años. 


La inevitable foto aérea nos revela hasta qué punto estos coches comparten tamaño y diseño general. Aunque los habitáculos son casi iguales, el techo del Bel Air tiene más chapa, siendo las lunetas y parabrisas un poco mas inclinados del Ford los que hacen la difeerencia. 

Las miniaturas son de marcas distintas pero similar origen, por lo tanto el comparativo se favorece. El Ford es Matchbox y el Chevrolet Vitesse, pero ambos se consiguen también con las marcas invertidas, debido a alguna transferencia de matrices entre ambas. Los criterios de construcción son similares. Ambas son muy pesadas, sus bases son metálicas, al viejo estilo. Tienen insertos cromados hechos de piezas independientes, ópticas delanteras de plástico transparentes y pilotos traseros pintados en las carrocerías. Los interiores vienen pintados y detallados de fábrica. 

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miércoles, 25 de mayo de 2016

FORD FAIRLANE CLUB SEDAN (1956)

La gama 1956 del Ford Fairlane era completa y variada. Existían dos clases de ocupes, el “Victoria”, que carecía de pilar B, y el “Club”, que tenía esos pilares y marcos de puerta convencionales. Curiosamente esta versión de dos puertas no se llamó “Club coupé” sino “Club sedan 2 door”.



La historia del Fairlane comenzó en 1955, fue lanzado junto con el “Thunderbird”. Estos dos lanzamientos ayudaron a Ford a conseguir su mejor año de ventas desde 1923. En 1956 el Fairlane renovó su estilo, como era común en aquellos años.



El diseño del cuerpo de los Fairlane eran lo mas novedos que Ford había presentado desde 1949 en su gama superior de vehículos, e incluían todos los clichés de moda de esos años. Los cromados abundaban por doquier y era común la combinación de dos tonos de pintura.



La oferta de Fairlane era muy completa, incluía también los modelos “500”, “Crown Victoria” (con techo de plaxiglás transparente” y los escasísimos “500 Skyliner” con techo duro retráctil.




Estos modelos ayudaron a Ford a vender más que su competidor, el Chevrolet Bel Air en 1957. 



La gama de equipamiento y motores también era muy completa. El aire acondicionado era ya de serie en varios de los modelos ofrecidos, y el motor Thunderbird V8 también era una posibilidad, asociados a múltiples opciones de cajas.



La miniatura es de la marca Matchbox, y por más que es muy bien acabada, incluyendo los interiores con gran detallado, fallaba en la representación de los marcos de las puertas. Originalmente venían en color celeste. También han “olvidado” de incluír los manillares de las puertas, los cuales ni siquiera están insinuados en la carrocería. Tuve que pintar los pilares de blanco y adicionar dos manillares, además de perfilar en plata los bordes de la luneta. Las ópticas traseras también fueron retocadas, ya que sólo estaban pintadas de rojo en el círculo interno y no en el aro exterior. 



La foto del modelo original es a fin de observarlo tal cual sale de su caja.



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lunes, 23 de mayo de 2016

FORD FAIRLANE CROWN VICTORIA (1955)

La línea de modelos grandes de Ford presentó muchas novedades en 1955. El Fairlane, como modelo genérico, era la apuesta fuerte de la marca para competir con el también novísimo Bel Air de Chevrolet, que era el referente en aquél año.



Dentro de la oferta sobresalía un coche muy particular, el coupé “Crown Victoria”, cuya principal característica era la incorporación de un sector de techo transparente, hecho de plexiglás, el “material del futuro” por ese entonces.



Muchos elementos del Crown Victoria habían aparecido por primera vez en el concept Mercury XM-800, de 1954, como pilar B cromado que surgía de los flancos y rodeaba el techo, dividiéndolo en dos partes.  El Fairlane Crown Victoria poseía ese elemento, diferenciándose del Fairlane Coupé Victoria que carecía de pilar B.



Los modelos Fairlane de 1955 también incorporaban por primera vez el parabrisas panorámico que para entonces ya ofrecían marcas de la competencia como Oldsmobile, Buick y Cadillac desde el año anterior. Con este sistema, los pilares “A” caen desde el techo verticalmente, ofreciéndole al conductor mayor visibilidad hacia los costados.



Los cinturones de seguridad eran ofrecidos como kit para montar en las concesionarias, no venían instalados. El aire acondicionado era sí, una opción de fábrica.



En 1956 Ford siguió fabricando el Crown Victoria, adaptándose a la moda de los techos mas bajos, modalidad que extendió a toda la gama. El período 1955 – 1956 fue único en la historia de Ford por un excelente manejo de los estándares de la época, por la tecnología aplicada a sus coches, que era mejor que la de la mayoría, y ha resistido la prueba del tiempo.



Solo 603 unidades de Crown Victoria fueron producidas entre 1955 y 1956 (la marca retomó la nomenclatura muchos años después). Fue sustituído al año siguiente por el convertible de techo duro Fairlane Skyliner, que ya hemos visto en este blog. La miniatura es de la marca Yat Ming.



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sábado, 21 de mayo de 2016

CHEVROLET IPANEMA (1991)

Inmediatamente tras la presentación del Kadett de tres puertas en Brasil, le siguió su versión “perua”, denominado allí “Ipanema”, en honor a una de las más famosas playas cariocas.



Venía a reemplazar al “Marajó”, el familiar derivado del viejo Chevette, y tenía motores 1,8 y 2,0 litros, a alcohol o gasolina.


Fu eproducido desde 1989 hasta 1997, en versiones SL, SL/E, GL y GLS. Desde 1993 sólo se ofreció en versiones de 5 puertas.


También se fabricaron series especiales, “Wave”, “Sol” y “Flair”, en 1882, 1993 y 1994 respectivamente.

En 1997 se suspendió su producción, entrando en su nicho de mercado el nuevo Corsa GL y GLS. En su último año de producción, el Ipanema recibió el motor 2.0 MPFI del Vectra.

A diferencia de otras “peruas” tipicas de Brasil, la versión cinco puertas del Ipanema fue mas exitosa que las de cuatro, lo que lleva a preguntarnos qué hubiera pasado si en el país vecino se hubieran ofrecido más variantes de peruas de cinco puertas. 


La miniatura es de origen Ixo/DeAgostini y reproduce una de las tempranas versiones de tres puertas. 


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jueves, 19 de mayo de 2016

CHEVROLET KADETT (1991)

El Kadett fue la segunda novedad absoluta presentada por GM do Brasil en la década de los 80s. El primero había sido el Monza (versión local del Ascona contemporáneo) en 1982. El Kadett “E” había sido presentado en Alemania en 1984, en Brasil se introduce 1989.


Sus líneas redondeadas y aerodinámicas transmitían modernidad, y para el momen to de su lanzamiento local, era el coche más moderno y tecnológicamente avanzado del país limítrofe.

Venía a reemplazar al Chevette (Kadett “C”) con el cual convivió un par de años en el mercado. A diferencia de aquél, el nuevo Kadett presentaba motorización delantera transversal y tracción delantera. Su espacio interior era más generoso. Recordemos que en Brasil nunca existió la versión “D” del Kadett, por lo cual el salto generacional entre el nuevo coche y el Chevette era más notable.


Existieron distintas versiones de motorizaciones y equipamiento. Pero a diferencia de su par alemán, el Kadett brasileño sólo se ofreció en versión tres puertas.

Los más vendidos fueron los que contaban con el motor naftero 1,8 litros, También existía el motor a alcohol, pero debido al menor poder calórico de este combustible, rendía sólo 8,7 kilómetros por litro, contra los 12,1 que hacía el naftero. Debido a esto, la autonomía del Kadett a etanol se reducía a 320 km. Más allá de eso, los desempeños en cuanto a potencia y velocidad final eran los mismos.


Era un coche adecuado para el uso urbano. Su largo no llegaba a los cuatro metros, y su distancia entre ejes era de 2.520 mm. Contaba con frenos a disco delanteros y a tambor atrás.  Las suspensiones eran idénticas a las del Monza.


La dotación de seguridad y confort era buena, y por encima de la media del mercado de aquellos años. Tenía ajustes en asiento de conductor y del volante, vidrios con accionamiento eléctrico, alarma antirrobo, computadora de a bordo, cierre centralizado, y radio AM/FM con reproductor de cassettes.


Luego del único restyling de su historia, en 1996, a fines de 1998 el Kadett salió de las líneas de montaje, luego de producirse un total de 287.167 unidades.
La miniatura es IXO, del coleccionable brasileño.
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